«

»

Sep 04 2014

Imprimir esta Entrada

Van por todo el monte protegido: la Dirección de Bosques nuevamente a las andadas

Resulta sumamente alentador que el Foro de Seguridad Rural, a través de Juan Domingo Ortiz, denunciara públicamente que la Dirección de Bosques habría autorizado que se desmonte 1.800 hectáreas en zona prohibida de Gancedo. También es transcendente que publicaran la gravedad de las consecuencias ambientales que se producirían si se realizara tal desmonte porque sería ejecutado en suelos clases VI, VII Y VIII, y que destacaran que los de clase V son “los peores suelos del Chaco” por los riesgos y las consecuencias negativas que generan contra el ecosistema.

En realidad, la denuncia pone al descubierto las severas irregularidades que se producen y se acumulan en varios trámites de otorgamiento de permisos de desmontes, silvopastoriles y explotaciones forestales en la Dirección de Bosques, lo que razonablemente permite deducir que se trafican influencias y triunfan los intereses que afectan profundamente la sustentabilidad del ecosistema chaqueño, que en el caso denunciado resulta extremo dado que en el área territorial ampliada -cuyo epicentro es Gancedo- prácticamente ya no queda monte nativo porque casi todo ese territorio está explotado por extensas chacras trangénicas. Como botón de muestra, basta con señalar que Gancedo actualmente está rodeada de 8.000 hectáreas cultivadas con soja, que arrancan desde la misma periferia de dicha localidad. La última represa construida para almacenar agua de lluvia se ubica calle de por medio de un gran campo de soja, lo que permite presumir que el sistema de fumigación, áereo o terrestre, inevitablemente contamina las aguas acumuladas en dicho reservorio dado que es elevada la velocidad de los vientos de la zona y que las chacras no tienen cortinas vegetales que protega el casco curbano de la localidad. Seguramente esto ha impactado en el balance ambiental, sanitario y social del egido municipal de Gancedo. Muchos de sus habitantes están enfermándose. Contraen enfermedades que la medicina asistencial no logra determinar las verdaderas y determinantes causas generadoras, sino que simplemente se reducen establecer las causas emergentes de las mismas, brindándose asistencias clásicas y tradicionales, que no comprenden o no sinceran los efectos negativos a los que está sometido la población urbana, periurbana y rural de Gancedo. Y esto ocurre porque el gobierno ha resuelto no llevar adelante un estudio o investigación epidemiológica rigurosa para determinar las causas generadoras de las enfermedades rmás repetidas en la población de dicha localidad. Sin embargo, los que tienen recursos económicos suficientes, especialmente los nuevos ricos de las soja, viajan a mejores centro asistenciales y alternativos y comienzan a conocer que los agrotóxicos constituyen uno de los factores principales que generan patologías recurrentes en las familias de Gancedo. El Estado no se involucró ni intervino sobre el impacto negativo de los agroquímicos en lo social, sanitario y ambiental. Se inclinó por fomentar la intensa expansión de la frontera agrícola tragénica, especialmente para el cultivo de la soja, sin que investigara los efectos finales del uso de los agrotóxicos en la salud humana, lo que constituye una decisión estratégica absurda, injustificable e imperdonable. El mismo cuadro de situación que vive Gancedo, con leves variantes, se repite en Charata, Pinedo, Santa Sylvina, Coronel Du Grathy y las restantes localidad del sudoeste chaqueño. El pronóstico es desalentador dado que todo indica que se continuará con el desarrollo de políticas públicas que incentivan la expansión de la agricultura industrial, altamente dependiente de los agrotóxicos, por imperio de los agronegocios y por la necesidad de exportación de soja para generar la recaudación de ingresos a la caja nacional. De hecho, continuarán inalterables las nocivas consecuencias sociales, sanitarias y ambientales que provocan los venenos que utilizan los fumigadores.

El desmonte autorizado por la Dirección de Bosques 

En la imagen satelital anterior se localiza el desmonte, cercano a la Laguna Salada, en color rojo para que tenga absoluta nitidez visual. La flecha blanca indica la pendiente del territorio, que tiene sentido norte-sureste. La zona norte del área donde se autorizó el desmonte tiene el siguiente nivel: 124 metros sobre el nivel del mar (m s.n.m.), mientras que la parte sur está a 88m s.n.m., lo que marca un fuerte declive o pendiente en el área, estrechamente vinculada con la intensidad de la marcada erosión hídrica que afecta la región y que lleva muchos suelos. Y lo más importante y trascedente, es que el área forma parte de la cuenca hídrica que al sureste alimenta a la cuenca del Salado, que hace unos años inundó Santa Fe, fenómeno que está directamente relacionado con el mal manejo de los recursos ambientales y de los factores que forman parte del ecosistema local. Hubo y hay relación causal directa entre el manejo predador del ambiente y los eventos de sequías seguidas de inundaciones, en ciclos cortos, como no se producían en décadas anteriores. Los resultados están a la vista y ya no pueden ser negados por los responsables, aunque ganen mucho dinero.

El predio a desmontar se encuentra a 88m s.n.m., señalizado en color celeste. Las condiciones químicas son adversas por prevalencia de sales, destacadas en rojo. Las condiciones físicas también son adversas, y son señalizadas en color anaranjado. De acuerdo al mapa de riesgos, en el predio se observa que las limitantes son los encharcamientos, o sea que la región está sometida a anegamientos recurrentes, que en ciclos agudos inundan los predios rurales, hasta transformarlos en verdaderos pantanos temporarios.

Bosques debe revocar el permiso de desmonte

La eliminación del monte o arbustales predominantes en el predio donde la Dirección de Bosques autorizó a desmontar 1.800 hectáreas acentuará estructuralmente los efectos negativos de cada uno de los factores adversos señalados anteriormente, con impacto directo en el ecosistema. A partir de esta potencial situación, resulta fundamental y estratégico que la Dirección de Bosques revoque el permiso de desmonte otorgado. Contrariamente, lo recomendable en el área comprometida, que tiene poco monte nativo y muchos arbustales, lo que se aconseja es forestar con especies como el algarrobo porque es tolerante a las condiciones adversas del lugar. De esta manera se puede recomponer el desbalance ambiental que prospera en la región, con resultados ya dañinos ambientales ya acumulados(sinergia negativa socio-sanitario-ambiental), y que en el futuro se pueden profundizar si la Dirección de Bosques permite el desmonte en zona prohibida.

RESISTENCIA, 04 de agosto de 2014

PUBLICADO EN: 

CHACO DIA POR DIA: 04/09/2014: http://www.chacodiapordia.com/noticia/90173/alertan-por-autorizacion-para-desmontar-1800-hectareas-en-zona-prohibida

SOLO CHACO:  http://solochaco.com/noticias/index.php?option=com_content&view=article&id=6374:la-direccion-de-bosques-nuevamente-a-las-andadas&catid=104:instituciones&Itemid=634

Enlace permanente a este artículo: http://www.centromandela.com/?p=9604