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Feb 14 2012

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El Centro Mandela advierte que el chagas es una endemia fuera de control

El Centro Mandela advierte que el chagas es una endemia fuera de control

 

Desde la aparición pública del Defensor del Pueblo Gustavo Corregido, denunciando la alarmante situación sanitaria y los peligros que el Mal de Chagas significaba en Avia Terai, fueron muchas las voces que se sumaron a un debate que llega a las fibras más íntimas de una población en riesgo permanente por el avance de la endemia.

Ahora, mediante un duro documento, el Centro de Estudios Nelson Mandela advirtió severamente la falta de acciones planificadas y sistemáticas en el tiempo. “Al cabo de la inacción que predominó en 2011, inevitablemente se produjo un rebrote que apunta a ponerse más virulento en el curso de los próximos meses”, alertaron.

El extenso documento divulgado en la última semana por el Centro Nelson Mandela repasa las acciones realizadas desde el inicio de la primera gestión del gobernador Jorge Capitanich y profundiza el análisis sobre lo hecho en el año pasado. “Durante el 2011 se volvió a la nefasta rutina que predominó durante las gestiones de los exgobernadores Rozas y Nickish. Regresaron las vinchucas porque las brigadas preventivas y de fumigación no trabajaron ordenadas y planificadamente, aun sabiéndose que en los poblados y parajes con vinchucas se deben evaluar y fumigar cada seis meses porque de lo contrario se dispara la tasa reproductiva del vector”, advirtió la oenegé.

“Luego de ese lapso sin las acciones de vigilancia, control y fumigaciones, es como que no se ha luchado contra el vector porque se vuelve a la situación anterior. Esto es lo que ha ocurrido en el curso del año anterior, porque las tareas y las acciones no tuvieron continuidad y se perdió el eje de la estrategia permanente de control y lucha contra la vinchuca”, acota el documento.

 Más vinchucas

 

Según la oenegé que conduce Rolando Núñez “durante el 2011 anidaron en el Chaco una mayor cantidad de vinchucas que en los tres años anteriores; por lo tanto, es de suponer que existieron más personas infectadas y enfermas del Mal de Chagas, que no están diagnosticadas porque forman parte del extraordinario universo de las cifras negras de la salud dado que es una enfermedad silenciosa, que portan los sectores más pobres y excluidos, que viven en ranchos o en moradas que son nidos ideales para las vinchucas”.

En ese contexto se aseguró que “es evidente que falta voluntad política para continuar por los caminos y por las acciones que fueron y son eficientes para combatir el Mal de Chagas”. “El gobierno no atina a recuperar la decisión para que se retome la continuidad de las tareas preventivas, brindando información real y oportuna a la población.

Tampoco despliega las brigadas para que efectúen las tareas de fumigación. Se agrega e incide negativamente la oposición silenciosa de las autoridades a la participación de los pobladores y habitantes de pueblos y parajes.

Anteponen privilegios, ventajas y enfrentamientos intestinos, reduciéndose –en el mejor de los casos- a llevar adelante un asistencialismo de pésima calidad”, sostuvo. El texto advierte más adelante que “los infectados y enfermos, incluso aquellos que se encuentran diagnosticados, no tienen el debido seguimiento ni el tratamiento que protocolarmente está aceptado para estos pacientes, que de por vida deben tomar los medicamentos que siempre faltan en los estantes de la red sanitaria. A contrario de lo que se sostuvo en el 2009, cuando se aspiraba a un Chaco libre de vinchucas, atravesamos una etapa en donde los sectores de máxima exclusión viven sumisos y sujetados a este flagelo”.

 

“Endemia descontrolada”

 

De acuerdo con la investigación de la oenegé, un análisis rápido de la involución/evolución de la endemia chagásica

en el período de gestión del gobierno de Capitanich permite reconocer los resultados positivos logrados en el curso de los años 2008, 2009 y gran parte del 2010, produciéndose luego una curva negativa que arrancó en la parte final del 2010 y que se profundizó a lo largo del 2011. Durante este último año se frustraron casi todos los buenos resultados obtenidos en los anteriores.

Afirman así desde el Centro Mandela que “el cuadro de situación volvió a indicadores similares a los registrados durante las gestiones de los exgobernadores Rozas y Nickisch, fundamentalmente como consecuencia de la falta de acciones de prevención, vigilancia y de lucha concreta contra la vinchuca. Esto desembocó en un rebrote de la endemia chagásica”.

“En la etapa positiva trabajaron con bastante buena coordinación en las tareas preventivas y con las brigadas nacionales, que en un momento determinado fueron 36, coordinadas con el funcionamiento del grupo local del sistema sanitario chaqueño. Desarrollaron una buena estrategia en la vigilancia y en el control permanente del vector, para lo cual diagramaron territorialmente las áreas de trabajo, contando con suficientes vehículos, insumos y financiamientos apropiados”. “En 2009 -continúan- se llegó a publicar que la provincia se encaminaba a ser un territorio libre de vinchuca, lo que parecía una expresión muy pretenciosa y audaz”. “En todo este esquema desentonaba el Servicio Provincial de Chagas, especialmente su director Jorge Nasir, responsable directo del ineficiente funcionamiento del Programa Provincial de Prevención y Control de la Enfermedad de Chagas, que opera en el marco del plan vertical que se comparte con Nación”. “En varias oportunidades hemos descripto el desempeño de este funcionario, responsabilizándolo de muchos de los resultados negativos que se produjeron en la lucha contra el Mal de Chagas”, resaltaron desde la oenegé.

 

Desorden generalizado

 

Para el Centro Mandela “todo el sistema sanitario funciona mal”. Algunas dependencias, organismos, áreas o zonas obtienen mejores resultados, pero son la excepción. “Dos factores conspiran contra la pregonada eficiencia del servicio de salud: la deshumanización y la desorganización estructural de la red sanitaria explican de manera contundente las razones o los motivos de los resultados tan negativos que se acumulan diariamente, a pesar de la fuerte inversión realizada en la construcción de hospitales y puestos sanitarios, especialmente en la zona roja de El Impenetrable”.

“Marzo de 2010 fue el último mes en que los brigadistas trabajaron territorialmente con buenos criterios, previamente planificados, en la tarea de fumigar los ranchos y los entornos de las familias que habitan los poblados y parajes de El Impenetrable. Así fue que durante gran parte del 2010 Fortín Belgrano estuvo libre de vinchucas, al igual que el Paraje Tres Pozos y Tartagal, mientras que en El Vizcacheral se detectaron dos casas con vinchucas, en El Quebrachal y en Montevideo una casa positiva, en El Sauzal tres y en Wichi dos, por citar algunos pueblos y parajes de la región”.

“Había mejorado ostensiblemente la situación sanitaria, produciéndose una involución importante en la endemia chagásica, en lo estrictamente vinculado con la lucha contra el vector”. “Lo concreto es que la red pública continuó funcionando en forma desorganizada y sin coordinación, muchas veces conducida por personas que saben poco o nada de estos temas, que cuando se ven desbordados o expuestos públicamente, sobre todo por los medios masivos de comunicación, niegan la realidad o desmienten las informaciones objetivas o planifican atenciones ambulatorias que finalmente son improductivas y efectistas”, concluyeron.

 

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