«

»

Abr 07 2014

Imprimir esta Entrada

El Centro Mandela dice que es defectuoso el sistema de elección del nuevo juez del S.T.J

Fuente: publicado el día 07/04/2014. Diario NORTE, sección locales, página 3

El Centro de Estudios Nelson Mandela difundió un documento en el que analiza el proceso de elección que lleva adelante el Consejo de la Magistratura para cubrir la vacante que existe en el Superior Tribunal de Justicia, y en él sostiene que el sistema es “defectuoso” y mantiene el riesgo de que se prioricen conveniencias políticas antes que antecedentes e idoneidad.

“El artículo 167 de la Constitución chaqueña establece que los nombramientos de jueces deben ser efectuados por concursos públicos de antecedentes y de oposición. Este sistema está expresamente contemplado como un método de selección. Esta es la pauta inexorable que establece nuestra carta magna. Sin embargo, la ley N° 7.157 -que únicamente regula el sistema de designación de Jueces del Superior Tribunal de Justicia y Procurador General- estableció un modelo de elección que no respeta la referida pauta constitucional”, advierte la ONG que dirige el abogado Rolando Núñez.

Sin selección

El Centro Mandela dice que el sistema aplicado para la desig-nación del nuevo juez del STJ “es, en realidad, un sistema de elección y no de selección” y que el modelo diseñado por la ley 7157 “no contempla un auténtico sistema meritocrático o de selección del candidato mejor puntuado por su comprobable mayor idoneidad”.

“Por lo tanto, se puede llegar a ser juez del Superior Tribunal sin el mérito y la capacidad suficientes, factores que son trascendentes y de mucho valor para el ejercicio de la función pública, tal cual lo contempla nuestra Constitución”.

“La ley 7157 establece un sis-tema de elección con tres componentes. Los dos primeros son de eliminación de los concur-santes que no reúnen los puntajes mínimos exigidos por la ley, seguido por un componente de opinión, legitimación e impugnación social no vinculante. Por último, aparece el factor más importante y definitorio del modelo de elección, que se ejecuta a través del voto unipersonal de los consejeros. En definitiva, los concursantes deben pasar las dos primeras vallas; la tercera es atravesada por todos; y, en la cuarta, cualquiera de los que llegaron al día de la votación puede ser elegido. Así de absurdo es el sistema de elección planeado en la ley 7157, que evidentemente tiene -como única finalidad- dotar de aparente legalidad las decisiones que se toman políticamente por fuera de los espacios formales del Consejo de la Magistratura, o sea en la corporación de pode¬res reales, que monopolizan la designación de jueces, especial¬mente cuando van a integrar al Superior Tribunal”, cuestiona la organización.

Valla baja

Núñez plantea que la etapa del concurso de antecendentes “sirve como requisito para pasar a la fase de oposición. Es eliminatoria porque si el postulante no alcanza el mínimo de 50 puntos, automáticamente el tribunal examinador declara fuera del concurso al aspirante. Los antecedentes se dividen en dos partes: por la actividad profesional, que tiene un puntaje máximo de 80 puntos; y por actividad académica, con un puntaje máximo de 20 puntos, de acuerdo con los valores tabulados en la ley. Para esta etapa, el máximo puntaje acumulable posible es de 100 puntos. Se desprecia lo que exceda de 80 puntos por la actividad profesional y de 20 puntos por actividad académica. Por lo tanto, no es un auténtico sistema de selección meritocrático. Con alcanzar solamente 50 puntos por actividad profesional, y aunque se tenga cero punto por actividad académica, es suficiente para acreditar el pasaje a la siguiente etapa de oposición. O sea que se bosquejó una valla bastante baja, fácilmente superable y óptimo para algunos que luego serían concursantes”.

“El puntaje obtenido en la etapa de antecedentes no es acu-mulable ni se promedia con el puntaje de la etapa de oposición. El puntaje por antecedentes se descarta una vez que se pasa a la segunda etapa del proceso, aunque debería ser tenido en cuenta como uno de los elementos a considerar por los Consejeros al momento de la elección (última etapa) para que sea un verdadero sistema de selección basado en la meritocracia”, añade.

Tras mencionar otras incon-sistencias del proceso y datos muy llamativos de los puntajes asignados a Sos concursantes, el Centro Mandela lamenta que en la provincia se continúe “por el mal camino y agregaremos ahora un nuevo dato histórico a la larga y profunda crisis del Poder Judicial y a la deteriorada institucionalidad chaqueña, a la que permanentemente ha contribuido el Consejo de la Magistratura en materia de nombra-mientos y de juzgamientos de jueces”.

“Esto impone la urgente necesidad de introducir profundas reformas en tal organismo, para lo cual se debe legislar con la Constitución en la mano, abandonándose la obstinada actitud de los sucesivos legisladores de violar la Constitución para satisfacer intereses extraños a un servicio de justicia que debe ser independiente, neutral, transpa-rente y eficiente. Hasta hoy los únicos que hablaron de un concurso transparente y objetivo para nombrar el futuro juez del Superior Tribunal son los que forman parte del Consejo de la Magistratura. Esta es la mejor prueba de la profunda trama que se esconde detrás de este proceso”, indica.

 

Enlace permanente a este artículo: http://www.centromandela.com/?p=8406