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Mar 19 2014

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LA CASA DE LOS POBRES: GESTIONES DE GOBIERNO QUE GENERAN POBREZA, INDIGENCIA Y EXCLUSIÓN

Es muy probable que Cristina Fernandez de Kirchner haya leído el Documento Conclusivo elaborado durante la Quinta Conferencia General del Episcopado Latinoamericano y del Caribe (CELAM), publicado en Aparecida 31, del 13 de mayo de 2007. Un ejemplar del citado documento le fue entregado a la presidente en la primera audiencia que le concedió Bergoglio antes de asumir como Papa Francisco, que lo intercambió por un mate que le regaló CFK.

En el cónclave, la iglesia latinoamericana dio su apoyo a los populismos inclusivos cuyas gestiones de gobiernos –según algunos sectores y visiones- son fuentes generadoras de más pobres, fenómeno definido con el término “pobrismos”.

Se tratan de regímenes populistas, con algunos o muchos rasgos autoritarios, que multiplican la cantidad de pobres, manteniendolos en tal condición a través de la entrega de planes asistenciales y alimentarios que aseguran un suficiente control social y garantizan la gobernalibilidad de aquellos gobiernos. Sin embargo, los montos asignados a través de los referidos planes no permiten comprar los productos de la canasta alimentaria familiar por el alza de los precios producto de los efectos de la inflación y de la reciente devaluación aplicada por el gobierno nacional como consecuencia de las exigencias de los grupos y factores concentrados de presión. De esta manera se endureció –gradualmente y, hace poco, de manera acelerada- la exclusión y la indigencia social, marginalizándose a amplios sectores populares en base a los aparentes programas de beneficiencias que tratan de ocultar el programa hortodoxo de ajuste en vías de aplicación.

La casa de los pobres

El documento que el Papa Francisco entregara en su primer encuentro con Cristina Fernandez hizo incapié en la opción preferencial por los pobres como uno de los postulados de mayor jerarquía de la Iglesia. En el marco de tal opción, se hizo incapié en el crecimiento constante de la brecha que existe entre pobres y ricos a pesar de que la Iglesia viene predicando que se debe estar a favor de los más vulnerables, marginados y que sufren. Una de las conclusiones de mayor predicamento del cónclave consistió en señalar que se debe estar a favor de los desempleados, los desplazados, los campesinos sin tierra, los niños y niñas que viven en la miseria y que son explotados hasta sexualmente y que pasan hambre. Condenaron la globalización porque afectan a los más pobres, hasta entenderse que el mundo se ha transformado en la casa de los pobres. Hicieron mención de los nuevos rostros de los pobres como consecuencia de la globalización. Hablaron de multitud de pobres. Desarrollaron estos conceptos en palabras y términos variados, pero que conceptualmente son perfectamente entendibles en estos términos, escritos cn el propósito de realizar una sintesis objetiva de las conclusiones de la Quinta Conferencia del CELAM, que fue escrita en 278 páginas . En el documento también reclamaron educación y calidad para todos, especialmente para los pobres, solidaridad y caridad con los pobres, promoción humana con los pobres y amistad con los pobres, además de otras interpelaciones tajantes y específicas que parece que cayeron en oídos sordos.

Cristina: “Al Papa hay que leerlo, no sólo sacarse la foto”

Durante el reciente encuentro entre el Papa Francisco y CFK se habló de la exclusión social, de la paz en el mundo y de la unidad latinoamericana. Según los medios masivos de comunicación, luego del encuentro con el Papa, la presidente dijo “Muchos deberían no solamente sacarse una foto, sino leerlo”. Tales expresiones son verdaderamente paradójicas si nos ajustamos a los resultados de la gestión de gobierno iniciada por Kirchner y Fernández en 2003. Lo que comenzó como una profunda reforma para restaurar la justicia social en la Argentina, con un progresismo que luego se desdibujó y quedó al descubierto por su falta o por su falso contenido, fue seguida por la aplicación de medidas de ajustes hortodoxos de la economía, que se saben son generadoras de más pobreza, exclusión e indigencia social.

La gestión terminó por caracterizarse, en su primer tramo, como un claro ejemplo de populismo inclusivo, con algunos matices autoritarios, cuya consencuencia directa es el actual “pobrismo”, o sea la multiplicación del número de pobres. Seguramente esto ocurrió porque el “pobrismo” es uno de los callos mentales más perjudiciales del progresismo, conciente o inconcientemente. Ya no se puede desconocer que la gestión de CFK tiene un claro callo “pobrista”. Y esto se dio porque se interrumpió el proceso de inclusión social que implementaron en el primer tramo de la gestión, en el que se distribuyeron beneficios a favor de los sectores sociales más desposeídos hasta que se agotaron las fuentes de financiamientos, que no fueron renovadas. La etapa actual es inversa; es de exclusión social por vía de las transferencias compulsivas de ingresos de los sectores populares que habían sido incluídos socialmente a través del otorgamiento de aquellos beneficios. Actualmente la renta se concentra en un sector muy reducido y aglutinado en torno a los factores de presión, sin que el gobierno cuente con herramientas para neutralizar este despojo generalizado de ingresos de los argentinos que menos tienen.

El conflicto como sinónimo de gestión

Por muchos años el kirchnerismo entendió que la clave para gestionar consistía en generar confrontaciones, que es lo mismo que decir conflictos, que finalmente quedaron en evidencia que fueron absolutamente inconducentes para modificar las duras y excluyentes estructuras financiera, productiva, económica, social y distributiva instalada en la Argentina desde sus inicios, refortalecida por las dictaduras militares y durante la década infame del menemismo, algunos cuyos exponentes gobiernan, incluso Carlos Ménem. Todos los conflictos organizados desde el gobierno encubrieron la falta de decisión, convicciones o de estrategias para romper la estructuración vertical del formato de la economía argentina, en la que no más de cien empresas manejan todos –o casi todos- los resortes del mercado de producción y de consumo nacional, y el sistema de agroexportación. Son los que verdaderamente forman los costos y los precios de los bienes y de los servicios, estableciendo las reglas de estabilidad o de inflación, a tal punto que en el último trimestre pusieron en evidencia las debilidades y flaquezas del kirchnerismo, que se mostró impotente y avazallado por los verdaderos dueños del poder en Argentina. Incluso más, algunos sectores sociales, pudientes y no tanto, corren por derecha al gobierno, que se muestra con pocos reflejos y como agotándose en su capacidad de gestionar bajo los parámetros que la dupla Kirchner-Fernandez aplicaron en el primer tramo. Y todo esto fue y es posible, entre otros motivos, por el estado de conflicto y de confrotación permanente que propuso y ejecutó el gobierno, debilitando –de ese modo- su propio poder politico y demoliendo la cohesión social que se había reconstruído a partir del quiebre del 2001/2002, lo que constituyó un escenario ideal para aquellos factores de poder, que fueron y van por todo, aunque ya lograron una extraordinaria transferencia de ingresos de los sectores sociales más populares, cuyo niveles de pobreza se multiplicaron lentamente a partir de 2009 y aceleradamente en el 2013 y lo que va de este año. Asistimos, entonces, a un nuevo eslabón de concetración de la riqueza en la República Argentina, directamente proporcional al crecimiento de la brecha entre pobres y ricos, ampliandose la casa de pobres que refirieron los obispos en la Quinta Conferencia Episcopal Lationamericana. Este proceso de “pobrismo”, quizas mejor reflejado en el barbarismo “pobraje”

es un proceso que no ha finalizado sino que se encuentra en una etapa de amortización, a la que seguramente continuará episodios de presiones, desestabilizaciones, corridas del dólar, aumentos estacionales de la inflación y más pobreza.

Resistencia, 19 de marzo de 2014

* Publicado en DIARIO NORTE, el día 25/03/2014, página 8, sección locales.-

 

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