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Feb 27 2014

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Condenan al Estado a indemnizar por las deplorables condiciones de detención. CHACO: ¿y por casa como andamos?.

Fuente: http://www.infobae.com/2014/02/26/1546326-condenan-al-estado-indemnizar-las-deplorables-condiciones-detencion

Fueron catorce meses de detención en el Pabellón N° 12 del penal de Devoto, donde los cuatro hombres convivían con otros 380 detenidos y todos compartían tan solo 80 camas, cuatro baños, cuatro duchas, una pileta de uso común, veinte sillas, rodeados de gran cantidad de cucarachas, sin luz y con un recreo de dos veces por semana de horas. A ello se suma que habían sido acusados de varios delitos pero finalmente se los declaró inocentes, y uno había sido detenido porque la policía lo confundió con otra persona de similares características.

La difícil situación que atravesaron Pablo Altamirano, Héctor Gómez, Carlos Santamaría y Eduardo Suriano podría asemejarse a tantas otras que ocurren en nuestro país donde permanentemente se cuestiona el sistema carcelario y de reinserción social. Pero en este caso, la Justicia en un fallo novedoso constató las condiciones deplorables que padecieron en el penal de Devoto y condenó al Estado a indemnizar a cada uno de ellos con 30.000 pesos.

La pesadilla para los cuatro comenzó el 16 de julo de 2004. Ese día frente a la Legislatura porteña tuvo lugar una manifestación de grandes dimensiones en repudio por la modificación del Código Contravencional, y se arrojaron piedras contra el edificio, se rompió la puerta de acceso y hubo un principio de incendio.

La Policía Federal detuvo a 15 personas pero horas después del hecho y tras supuestamente haberlos identificado. Luego que todos fuesen procesados con prisión preventiva y cuando ya estaban a punto de afrontar el juicio por varios delitos, el Tribunal Oral Criminal 17 dispuso la excarcelación de oficio. Era el 7 de septiembre de 2005 y habían transcurrido 14 meses en Devoto, donde según constató la Sala V de la Cámara en lo Contencioso Administrativo Federal “las características en que tuvo lugar la detención eran indignas de la condición humana”.

A ello se suma que los cuatro fueron declarados inocentes y detenidos sin pruebas, pues no se comprobó nunca que Gómez había participado de los hechos de violencia, y tampoco que Santamaría y Suriano hubiesen provocado daños en la legislatura más allá de que sí se los vio arrojando piedras.

El caso de Pablo Altamirano merece párrafo aparte. Fue detenido horas después de los hechos de violencia y porque dos policías aseguraron haberlo visto arrojar piedras y romper en parte un móvil policial. Pero tras 14 meses de detención y luego de una huelga de hambre que puso en riesgo su salud, la Justicia tuvo en cuenta una prueba aportada por su abogado Andrés Slavin, una cinta de video de las tantas de esa jornada y en la cual se veía que la persona a la que dijo haber identificado la Federal no se trataba de Altamirano sino de alguien muy parecido. Se había tratado de un error.

Si bien la demanda original era por haber estado detenidos siendo inocentes, la Justicia ese punto lo rechazó pues aceptó el argumento policial sobre el estado de confusión del momento. En cambio prosperó la indemnización a raíz de las deplorables condiciones de detención que padecieron los cuatro. El fallo novedoso que firmaron los jueces Pablo Gallegos Fedriani, Guillermo Treacy y Jorge Alemany sostiene que las características del lugar en que estuvieron detenidos se contraponen a lo pactado por nuestra ley así como en varios tratados y convenios internacionales.

Autor:  Sergio Farella sfarella@infobae.com

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