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May 27 2013

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El belga que salvó tierras aborígenes denuncia a dirigentes indígenas por negociados con la madera

Decepción e indignación de Gaston Lion

Las denuncias contra la Asociación Meguesoxochi, propietaria de las 140.000 hectáreas que pertenecen a la comunidad toba del Interfluvio Teuco-Bermejito, no son nuevas.

 

Distintas organizaciones vienen advirtiendo hace tiempo no sólo la tala indiscriminada del bosque sino -lo más gravela corrupción enquistada en la cúpula de la entidad y sus vínculos con empresarios madereros y con las propias autoridades provinciales encargadas de otorgar permisos de explotación y efectuar los controles.

Quien ahora suma su voz en el mismo sentido es nada menos que Gaston Lion, el belga que en los ’80 se involucró con la causa indígena y fue actor fundamental para que se pudiera reconocer el derecho de las comunidades aborígenes sobre las 150.000 hectáreas del interfluvio Teuco-Bermejito. Su trabajo permitió descubrir la existencia de un decreto nacional de 1924, firmado por el presidente Alvear, que reconocía el derecho de los pueblos originarios sobre ese territorio. Hoy, sin embargo, Lion observa la situación de esas tierras con una enorme decepción, equivalente al tamaño de su indignación.

En un diálogo con NORTE, denunció que la tala indiscriminada de árboles no decae en el interfluvio, como parte de un millonario negociado que enriquece a algunos empresarios madereros mien- tras autoridades políticas y dirigentes aborígenes consienten la depredación del monte. A Lion lo que más le duele es la complicidad de la Asociación Meguesoxochi, organización indígena que dirige Zenon Cuellar.

“Está captada por una mafia, gente sin escrúpulos, corrompida”, afirma sin vueltas al cabo de una nueva visita al Chaco. Él vuelve a la provincia cada año, ya que está casado con una mujer qom y ambos se encuentran así con la familia de ella. Un daño gigantesco “El daño es inmenso y continúa”, asegura Gaston Lion.

Conocedor de la situación aborigen en el Chaco, desde principios de la década del ’80 cuando pisó por primera vez tierras de El Impenetrable, asegura hoy que la cantidad de tierras con bosques sigue siendo la misma, porque no cortan todo dejando campo libre, sino que extraen algarrobo, quebracho y palo santo, es decir, las maderas de mayor valor comercial.

“Alguien que no conoce puede caminar kilómetros y ver monte, pero es monte de vinal que no tiene valor”, señala. Aquí llegó de paso, tras una estadía en Olla Quebrada, donde está radicada la familia de su esposa, Lidica Leiva. Lion lleva más de tres décadas acompañando e impulsando la lucha de las comunidades indígenas por sus tierras, y defendiendo sus derechos de vivir y preservar su cultura.

De hecho, su interés la lucha aborigen surgió en su adolescencia y lo llevó hasta Estados Unidos, done tejió fuertes vínculos con los Sioux. Pero aquí en el Chaco sus lazos son todavía más fuertes a partir del matrimonio que contrajo con la mujer toba.

“Conozco ese monte. Lo recorrí, me perdí. Yo vi cómo estaba. No soy un técnico pero he visto los daños”, relata. Por eso asegura que más de la mitad de la riqueza del monte de la reserva aborigen “desapareció en sólo cuatro años”. “A la velocidad que se sigue desmontando, en tres años como máximo no quedará nada”, señala y pide: “Es urgente salvar lo que queda y aplicar, con las medidas necesarias, la ley de bosques tal como fue sancionada, porque es una de las mejores leyes que tiene este país”.

Presiones y amenazas Luego se sincera: “Tengo a toda la familia que está en contra de lo que digo. Hay muchas presiones y recibí amenazas”. Se refiere a la familia política, ya que parientes de su esposa son directivos de la Asociación Meguesoxochi. “Los que están destruyendo el monte, Zenón Cuellar y sus compadres, son todos los que tuvieron la capacitación en gestión sustentable del monte, del proyecto financiado por la Unión Europea sobre bosque tropical”.

“En mi país, cuando se descubren casos de corrupción, actúa la justicia. Y eso es lo que falta aquí”, compara Lion.

“Acá, en 1999, se entregó el título de propiedad a la Asociación Meguesoxochi, que recibió mi primo Juan Leiva”, repasa. Tras una asamblea en Lapelolé -de la cual participó por entoncesse estableció un consejo directivo y varios consejos especiales. Lo cierto es que esa entidad sigue funcionando como asociación civil, pero no tiene operativos todos los consejos especiales previstos en su conformación.

“Zenón Cuellar quiere ser presidente y dictador general. Arregla todo a su interés. Maneja las 140.000 hectáreas como si fuera su propiedad privada”, denuncia Lion. Clima explosivo En otro punto de la charla, Lion también devela la continuidad de un “clima explosivo” en la zona del Interfluvio, dada la tensión entre la cúpula de la asociación toba y los criollos que todavía quedan en tierras aborígenes.

“La Meguesoxochi está captada por una mafia, gente sin escrúpulos, corrompida”, enfatiza. De ahí, denuncia los manejos con la madera y los vínculos con empresarios madereros. También la falta de controles sobre los permisos otorgados para corte de madera, ya que una autorización para explotar diez hectáreas finalmente termina por concretarse en 100. “En la última asamblea decidieron pedir 48 nuevos permisos de corte para unas 500 hectáreas pero seguramente cortarán muchas más”, afirma.

“Acá la corrupción está a la vista de todos y nadie hace nada”, se indigna.

Luego, al hablar sobre el acuerdo firmado para la reubicación de los criollos que habitan las tierras aborígenes, resalta la importancia de cumplirlo pero advierte que “los pocos criollos que no quieren salir son los únicos que hoy defienden el monte”. “Si Zenón Cuellar los quiere sacar no es porque quiere llevar a tobas a esos lugares, sino porque quiere destruir los algarrobos que hay en esa zona”, denuncia.

 

Fuente: http://www.diarionorte.com/article/88741/el-belga-que-salvo-tierras-aborigenes-denuncia-a-dirigentes-indigenas-por-negociados-con-la-madera

 

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