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Dic 21 2011

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Cautelar en El Impenetrable: «Si bien hubo mejoras, son insuficientes»

6 – LOCALES – Resistencia, miércoles 21 de diciembre de 2011      LA VOZ DEL CHACO

PEDIDO DEL GOBERNADOR A LA SUPREMA CORTE PARA LEVANTAR LAS MEDIDAS

Cautelar en El Impenetrable: «Si bien hubo mejoras, son insuficientes»

El Centro de Estudios Sociales Nelson Mandela, artífice de la denuncia presentada a la Defensoría del Pueblo, que derivó en el pronunciamiento de la Corte, señaló la necesidad de que se mantengan las medidas judiciales.

Fue el Centro de Estudios Sociales Nelson Mandela el que en 2006 envió un informe al Defensor del Pueblo de la Nación, dando cuenta de la situación extrema en la que se encontraban los pueblos originarios de El Impenetrable chaqueño. Este fue un informe corroborado por el equipo técnico de la Defensoría nacional y constituyó la base para que este organismo, haciendo uso de sus atribuciones, presentara ante la Corte Suprema de Justicia un recurso de amparo y una medida cautelar ante el avasallamiento de los Derechos Humanos detectados en el lugar.

En un hecho inédito hasta ese entonces, el alto cuerpo judicial de la Nación ordenó tanto al gobierno provincial como nacional que asista a las comunidades aborígenes de El Espinillo, Bermejito, Miraflores, Castelli y Pampa del Indio.

Sin embargo, días atrás, por segunda vez en menos de cinco meses, el mismo gobernador Jorge Capitanich y el presidente del Instituto del Aborigen Chaqueño, Orlando Charole, solicitaron al presidente de la SCJ, Ricardo Lorenzetti, que levanten las medidas judiciales, dado al cumplimiento de la asistencia ordenada.

Tal como lo manifestó en la anterior oportunidad, mediante la presentación de una nota, el coordinador del Centro Social, Rolando Núñez, aseguró que las medidas deben continuar, ya que las condiciones de máxima pobreza y exclusión están intactas, pese a la asistencia que brindan desde el gobierno nacional y provincial. Sin embargo anticipó que lo harán saber, con la presentación por escrito, en el transcurso de las próximas horas.

ALIMENTO Y AGUA INSUFICIENTE

Para comenzar a justificar su aseveración, en primera medida, Núñez detalló que fueron tres puntos los que la Corte ordenó se contemple al momento de asistir a las comunidades originarias: alimento, agua potable y acceso sanitario.

En cuanto al primero, el coordinador explicó que Desarrollo Social de la Nación envía cajas de alimento para asistir a 2.300 aborígenes. Cada caja contiene 15 kilogramos en mercaderías estimada para el consumo de tres personas, sin embargo la composición familiar es de 6 a 8 miembros, aproximadamente, por lo que se entrega dos cajas de mercadería cada dos meses.

Si bien reconoció que a partir de la medida de la Corte muchas familias comenzaron a tener acceso a pensiones para discapacidad, vejez, madre de siete hijos, pese a estos ingresos, no superan la linda de indigencia. Por lo tanto explicó que la dicta principal se sigue componiendo principalmente de hidratos de carbono, dado a la imposibilidad de acceder a proteínas por sus altos costos

También indicó que se entregan 20 litros de agua embotellada por persona, cada dos meses. «Teniendo en cuenta las altas temperaturas, y que son zonas donde no llueve durante siete meses, esto resulta totalmente insuficiente y la gente sigue tomando agua de charco» y agregó: «Es una ficción la entrega de agua, acá hay que desarrollar infraestructura, realizar perforaciones estratégicas, para que puedan acceder al agua».

De esta forma, Núñez aseveró que tanto en materia alimentaria como en agua potable, las medidas son insuficientes.

ESTRUCTURA VACIA

En cuanto a la asistencia sanitaria, en el último punto, el coordinador del Centro de Estudios Sociales Nelson Mandela reconoció como muy positivo la construcción del nuevo hospital de Castelli, y los centros de salud y refugios como los de Villa Bermejito y Arenales. «El problema es la deshumanización y la desorganización del sistema sanitario, que conspira en la eficiencia del servicio», indicó.

Al referirse a la deshumanización, Núñez explicó que los pacientes deben realizar esperas de hasta 8 horas para ser atendidos «y en dos minutos los atienden y sólo se limitan a entregarles ibuprofeno para calmarle el dolor. Existe personal médico y no medico que no tocan un aborigen ni con una tacuara», afirmó, explicando de esta forma que no se realizan los exámenes físicos correspondientes a los pacientes.

Sumado a esto se encuentra la inexistencia de especialidades: «No hay pediatras, no hay ginecólogos, no hay fisiólogos (especialistas en tuberculosis), como así también enfermeros, auxiliares, entre otros». También explicó que los profesionales que se encuentran en eJ lugar «son viejos y están cansados, por lo que discriminan al aborigen o son residentes sin experiencia», siendo este un punto que lo llevó a aseverar que han llevado estructuras «vacías» por falta de personal.

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