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Abr 05 2013

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Alertan sobre serias deficiencias en las cárceles del Chaco

Fuente: Chacodíapordía.com

Piden que intervenga el Defensor del Pueblo de la Nación

05/04/2013 La oficina local de la Defensoría del Pueblo de la Nación realizó una recorrida por las alcaidías de Resistencia y Sáenz Peña. Advirtió falta de ventilación, falencias sanitarias y edilicias, celdas infrahumanas y recogió denuncias de los presos por golpizas reiteradas. Pidió un monitoreo constante de la situación al Defensor del Pueblo de la Nación.

Golpizas constantes. Falta de condiciones mínimas de higiene. Pésima iluminación y ventilación. Carencia absoluta de asistencia psicológica y social. Asistencia médica deficiente. Estas son sólo algunas de las falencias que denunció la oficina local de la Defensoría del Pueblo de la Nación al realizar una recorrida por las alcaidías de Resistencia y Sáenz Peña. Pidió un monitoreo constante de la situación y solicitó que el Defensor del Pueblo de la Nación, Anselmo Sella, intervenga para que se respeten los derechos humanos en estas unidades carcelarias.

El responsable local de la oficina de la Defensoría, Roberto Mena, firmó el documento en el cual se recuerda que se arribaron a estas conclusiones luego de una recorrida realizada a pedido de los familiares de personas detenidas en las cárceles chaqueñas. Así, en diciembre del año pasado, el equipo de la Defensoría se reunió con los internos de la Alcaidía de Resistencia, mientras que al mes siguiente el encuentro se realizó con los integrantes de la alcaidía de Saenz Peña, tras el violento motín carcelario del 21 de enero de 2013.

El documento señala que las situaciones verificadas en ambos penales dan cuenta de “una falla sistemática” y de una política pública carcelaria de “alta ineficiencia” la cual evidencia “abandono de una función indelegable del Estado”. “El componente carcelario es un aspecto de la deficitaria política de seguridad implementada por el Estado del Chaco”, afirma.

En relación a la visita que se realizó a la alcaidía de Sáenz Peña, posterior al motín que dejó como saldo 18 presos fugados y decenas de heridos, entre detenidos y personal penitenciario, Mena comentó que se realizó una recorrida por el penal, donde se entrevistaron con internos, personal médico y penitenciarios.

“De la entrevista con personal sanitario surge que: hay 7 médicos rotativos y 8 enfermeros rotativos para 420 internos. Se registran atrasos en los pagos de haberes – situaciones de profesionales que cobraron su último haber el 10 de octubre de 2012 (3 meses de atraso)”, indicó.

“No hay servicio de asistencia psicológica. Se nos refiere que es necesario como óptimo para este servicio tres niveles terapéuticos 1) para internos 2) para personal penitenciario 3) para familiares de internos. La carencia de contención psicológica es total. No hay servicio de asistencia social (el Servicio Penitenciario del Chaco no contrata Asistentes Sociales), este servicio es importante a fin de hacer las evaluaciones en terreno para el régimen progresivo de libertad”, afirmó.

De acuerdo al informe, el servicio de odontología es deficiente y el de enfermería no cuenta con acondicionador de aire, teniendo en cuenta que en verano se registran temperaturas de casi 40 grados. El único ventilador que existe es propiedad de un enfermero, puntualiza.

Baja seguridad

Según la oficina local de la Defensoría, el edificio carece de ventilación adecuada. El diseño no es óptimo para su localización en Sáenz Peña y la calidad edilicia del establecimiento se corresponde con la de una granja penitenciaria y no de alta seguridad.

Mena cuestionó la falta de seguridad en el edificio. “El cerramiento perimetral es de alambre tejido de baja seguridad. Tras el motín fueron evadidos 18 internos que, según la entrevista con los internos “no se fugaron más porque no les convenían”, reseñó.

De la entrevista con familiares de personal penitenciario surge que los mismos no contaban con equipamiento, se defendían con cascos de motos y tapas de ollas, los internos habrían tomado la armería.

Además, es sistemática la queja por golpes y malos tratos desde el grupo de choque hacia los internos, lo que generó el estallido y la posterior pérdida de control del establecimiento el 21 de enero pasado, con el saldo de decenas de heridos y lesionados.

El docuemento expresa que el calor es soportado por internos y personal penitenciario, ya que no se cuenta con acondicionador de aire, salvo en el despacho del jefe. Señala, en definitiva, la falencia sistémica del Servicio Penitenciario del Chaco como un sector postergado y sin planificación, todo es improvisado en una cárcel denominada de alta seguridad.

Resistencia

En cuanto a la alcaidía de Resistencia, Mena remarcó que la situación no ha variado en relación al informe de diciembre de 2012. Durante enero de 2013 se realizaron dos visitas. El informe detalla que las condiciones infrahumanas en que vive la mayoría de los internos no se ajusta a lo postulado por el art. 18 de la Constitución Nacional ni a los alcances de la ley 24.660 en cuanto a la atención sanitaria que es deficiente, provisión de colchones ignífugos, el encierro es de 24 horas diarias con salidas discrecionales de 1 hora por semana, se vive y convive en el suelo entre colchones y frazadas humedecidas con aguas cloacales que fluyen desde el techo y el piso.

Para muestra, basta un botón. “El Hueco” es una celda inmunda de 2,65 x 3,00 metros, o sea que tiene una superficie de 7,95 metros cuadrados, destaca el responsable local de la Defensoría. “Sin embargo, el 3 de enero -cuando visitamos el Establecimiento- allí estaban alojados tres presos. Por tal motivo decimos que es espantoso. Porque además existe una sola cama, instalada arriba de una cámara séptica. Los restantes colchones estaban tirados en el piso, sucios, manchados y muy húmedos por la perdida de agua. El baño no tiene puerta y retiene materia fecal en la superficie. El olor que despide es fétido e invade toda la celda, en la que no se puede respirar aunque la ventilación adecuada es un aspecto importante de las reglas mínimas. La celda en vez de contar con una ventana tiene cuatro huecos cilíndricos pequeños hechos en la pared, fabricados con retazos de caños PVC”, indica.

“Es nefasta la conclusión a la que llegamos después de la auditoria que realizamos desde el enfoque de la arquitectura carcelaria. El arquitecto que formó parte del grupo de inspección del Centro Mandela constató que la Alcaidía viola todas las normas contempladas por la ley 24.660 y por los organismos internacionales referidos anteriormente. Todos los rubros y conceptos están incumplidos, en algunos casos en grados extremos”, afirma.

“Al ingreso a todas y cada una de las celdas de los cinco pabellones inspeccionados, lo primero que impacta es el hacinamiento de los presos por su gran número y condiciones de alojamiento, que son inhumanos. Permanecen en sus camas o en los colchones tirados en el piso mojado. Lo segundo que conmueve es el olor nauseabundo, la suciedad, la humedad y el calor reinante, además del deterioro de las instalaciones y de las pocas pertenencias de los presos. El olor proveniente del baño es insoportable”, señala.

Por otra parte, denuncia que hasta la fecha no se ha adquirido colchones ignífugos en ninguna de las unidades carcelarias, incumpliendo así la ley 6859/11 que establece la obligatoriedad de proveer estos elementos a los establecimientos destinados a detención de personas.

Como conclusión, Mena solicitó la intervención del Defensor del Pueblo de la Nación “por cuanto nos encontramos ante un colectivo de alta vulnerabilidad, comprendiendo este a internos, familiares de internos, así como a personal penitenciario, todos en riesgo”.

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