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Jul 25 2011

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Siguen la violencia y las adicciones en las escuelas QUE CAMBIE TODO

“Centro Mandela DD. HH.” CENM
 Centro  de  Estudios  e  Investigación  Social
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Siguen la violencia y las adicciones en las escuelas

QUE CAMBIE TODO

En el deporte apareció la palabra versus. En Italia todavía mantiene su significado original. Sin embargo, los ingleses modificaron los alcances de esta palabra; mediante otro barbarismo, definen este concepto como confrontación. Así fue introducida en Argentina por desaprensivos periodistas deportivos. En lenguaje común, cuando en Argentina utilizamos la palabra versus, definimos a adversarios o enemigos que rivalizan, que se golpean, que se lastiman y provocan heridas.

Alumnos de algunas escuelas del área metropolitana de Chaco, de 12 a 17 años, navegan en facebook y participan en pugnas que llaman versus, que es uno de los entretenimientos más identificado por los chicos. Consiste en entrar en algunas páginas web, entre las que se destaca ondapix photos. Allí suben sus fotos decoradas y las de otras compañeras o compañeros. Las chicas de 12 años suben a sus espacios fotos muy sugestivas, impropias para sus edades. Etiquetan, o sea que colocan los nombres de cada persona, y votan por una de ellas para que compitan. La selección se efectúa a través de comentarios, en base a las fotos publicadas. Son muchos los que votan en el versus. Habitualmente los votantes varían en números, aunque se agrupan veinte o treinta, que son amigas y amigos de los postulantes. Los comentarios de los que votan son preferentemente desafiantes, hasta agresivos. En algunas ocasiones las posturas son extremas, hasta fanatizarse detrás de cada postulante. En ciertas circunstancias los chicos se pelean por apoyar a su candidato o candidata. Son muy susceptibles. Los comentarios son de fuertes contenidos, no solo entre varones sino también entre mujeres. Como toda competencia, siempre hay un perdedor. Una de las consecuencias de la derrota deriva en que las alumnas que integran el versus organizan peleas callejeras, que se potencian en las escuelas y que se concretan a la salida de los colegios, especialmente las que concurren en el turno de la tarde.

Los versus tienen reglas que no son fáciles de ser comprendidas. Las más conocidas son las siguientes: cada postulante debe invitar a no más de veinte o veintidós amigos porque si votan más quedan descalificados. Se recomienda no invitar a parientes, especialmente a los papás, hermanos, tíos y abuelos, por razones obvias. Pueden invitar a primas de las mismas edades. No se puede pedir para participar porque deben esperar que otro proponga la participación. Se recomienda respetar las reglas para divertirse porque o de lo contrario deriva en peleas; esta premisa no siempre se respeta, por lo que muchas veces se producen las confrontaciones a la salida de los colegios.

 Peleas en la escuela

La escuela 73, Colonizadores Friulianos, ubicada en avenida 25 de mayo 1570, es antigua. Fue creada a fines de la década de los 50. La edificación original fue remplazada por un edificio moderno. En la misma estructura funciona otra escuela, el CEP 4. El turno tarde expresa algunos conflictos, en varios casos muy complejos y preocupantes. Los alumnos que integran la matricula son de hogares heterogéneos o muy heterogéneos. Ambos establecimientos se nutren de barriadas con diferentes composiciones familiares. No escapan a la matricula situaciones que son propias y características de familias desintegradas o en vías de desintegración o en situación de conflictos, internos y externos. Forma parte del plantel barrial el estigmatizado Barrio Chino, que es un extracto muy concentrado de las grandes dificultades de convivencia social que se manifiestan en las comunidades del área metropolitana. Inevitablemente los conflictos que atraviesan los mundos de los niños, adolescentes y adultos de estas barriadas continúan en las escuelas y muchas veces se reinician en estos espacios bajo otras formas, modalidades y volúmenes, justamente por el número y la concentración de chicos.

La muy buena alumna L. S., de la escuela 73, participó de un versus. Por el resultado, fue agredida a la salida de la escuela. La niña está al cuidado de su padre, quien por estar absorbido por el trabajo quizás no tuvo la respuesta apropiada. Esta niña, de 12 años de edad, refirió una serie de situaciones violentas y de peleas entre chicas en algunas rondas en los recreos, mientras se filman. Identificó a compañeras que la pasaron muy mal en las peleas, señalando particularmente a una de ellas, como que no encuentra salida. Los grupos pasivos o no violentos aspiran a “que cambie todo”. Piden más atención y cambios en el funcionamiento escolar. Se muestran escépticos e impotentes, sobre todo cuando la dotación del personal afirma que escapa a la responsabilidad institucional las confrontaciones y las peleas que se producen en la vereda o en las adyacencias del colegio.

La violencia escolar y las adicciones fueron objeto de denuncias. La última fue efectuada el pasado día 12 de julio, cuando ante la inminencia de hechos de violencia que se venían preanunciando, un grupo de padres se hizo presente en el horario de salida de los alumnos del turno tarde, oportunidad en que presenciaron discusiones verbales entre las chicas, seguidas de agresiones y golpes cuando salían del colegio. Es que ya el viernes 8 y el lunes 11 se realizaron los aprestos para que se produjera la confrontación, la que no se concretó como consecuencia de que la policía provincial organizó vigilancias en las dos esquinas del colegio. Sin embargo, cuando el martes 12 no se organizó la presencia policial, finalmente se concretó el enfrentamiento entre las alumnas. La situación fue violenta y filmada por varios alumnos, con sus teléfonos celulares. Quedaron pendientes algunas cuestiones, que permite presumir que continuará la violencia. Algunos alumnos están amenazados, como ocurrió con un chico que vive en Villa Alta, que luego fue severamente castigado. También se produjo otra agresión, esta vez con una trincheta. Mientras tanto, algunos alumnos consumen fernet o pastillas con coca. Un par de ellos traen más pastillas que las que consumen y las entregan a los compañeros.

La negación institucional y las consecuencias

Es evidente que se deteriora el espacio escolar. Los crecientes flagelos de violencia y de adicciones se reproducen y se fortalecen a propósito de la inercia y de la negación institucional divulgada a partir de los hechos que ocurrieran en el curso de los meses junio y julio, que terminaron por ser paradigmáticos a instancia de la opinión pública, que desnudó el discurso oficial.

El Ministerio de Educación y los directivos de los establecimientos persisten en negar los hechos que se producen en las escuelas. Del portón para afuera de los colegios, se lavan las manos. El personal policial tiene instrucciones de no intervenir en los “problemas” de los alumnos menores, salvo que se traten de graves altercados que se produzcan en oportunidades en que la policía se encuentre en el lugar donde suceden los hechos. El resto del Estado viene ausente, comprendiéndose a gobierno, poderes, ministerios, organismos, comunidad educativa y familias. De este modo, algunos chicos cuentan con un escenario seguro para continuar experimentando los procesos de violencia y de adicciones, mientras tienden a ser analfabetos funcionales, ante la impotencia, resignación, desinterés o escaso compromiso de docentes, directivos, funcionarios de carrera y funcionarios políticos.

 

RESISTENCIA, lunes 25 de julio de 2011.

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