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Oct 10 2012

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Un preso falleció, tras recibir dos puñaladas por parte de otro interno en la Alcaidía

La riña entre grupos de dos pabellones se produjo el domingo por la mañana

 

Una riña entre internos de dos pabellones terminó con la muerte de uno de ellos. El Centro Mandela denuncia que existen fallas en la actuación del personal penitenciario y de las requisas

Se trata de un joven que murió al ser herido en la zona del pecho y el estómago de dos puntazos, con un arma blanca. El Centro Mandela denuncia que el hecho demuestra las fallas de las requisas y en el accionar del personal penitenciario.

El último domingo se generó una riña entre dos grupos de internos, armados con chuzas y lanzas de fabricación casera, del Pabellón 9 y 10 de la Alcaidía de Resistencia que lamentablemente terminó con el saldo de la muerte de uno de los presos del primer pabellón.

Fuentes confiables relata¬ron a este medio la existencia del grave episodio ocurrido en la institución carcelaria, pero que no fue informado por la Policía del Chaco, ni por la Subsecretaría del Servicio Penitenciario de la Provincia, a cargo de Juan Carlos Goya.

Posteriormente, Primera Línea consultó al coordinador del Centro de Estudios Nelson Mandela, doctor Rolando Núñez, quien confirmó el hecho y dio ciertos detalles que se sumaron a los datos que PL contaba anteriormente.

El hecho comenzó el domingo por la mañana, cerca de las 8.10, cuando comenzó una riña y entredichos entre dos pabellones de la Alcaidía: el 9 y el 10. En primer lugar, dos internos del pabellón 10 conectaron un cable de alargue que “pelaron” en uno de sus extremos y lo conectaron a la red de energía eléctrica y el otro extremo, lo co¬nectaron al portón de ingreso. Posteriormente, un grupo de internos del pabellón 9 subieron por las escaleras hacia el pabellón 10, donde se generó una pelea entre ambos bandos, que poseían armas blancas de fabricación casera conocidas como “chuzas y lanzas” (cuchillos que provocan heridas punzo- cortantes, y machetes). Así, en el momento que ambas bandas se encontraron en la planta alta, en el portón de ingreso al Pabellón 10, uno de ellos (D.M) se habría acercado y golpeó de un machetazo las rejas para lograr la apertura del portón, y en un momento uno de los internos (D.V.) del Pabellón 9 hirió a éste último de dos “chuzazos” en la zona del abdomen y el estómago que le provocó la muerte. Luego, la riña continuó con mucha violencia por lo menos con el lapso de 5 minutos, hasta que. llegó hasta el sector el personal penitenciario que intervino en el trasladado del interno hacia el hospital Perrando. No obstante, hasta el momento se desconoce si el joven falleció en la misma Alcaidía o en el nosocomio.

Denuncias y cuestionamientos

Como paso siguiente, el Centro Mandela intentará en las próximas horas acceder al caso, en base a lo que informe la Fiscalía interviniente y además el Servicio Penitenciario. No obstante, Núñez planteó que el caso demuestra las fallas de las requisas y en el accionar del personal penitenciario, principalmente porque la “libertad” con la que los internos del Pabellón 9 se dirigieron hacia la planta alta y llegaron hasta el Pabellón 9, sin que el personal penitenciario interviniera para evitar que se genere el enfrentamiento y evitar la muerte de uno de los internos.

“En la Alcaidía las bandas van manejando áreas y secto¬res a pura violencia; el consumo y tráfico de drogas y pastillas es increíble, eso es un festival completo, nadie hace nada”, alertó, y aseguró: “Cuando decimos que la Alcaidía es la casa del horror no nos equivocamos, funciona todo muy mal, está todo fuera de control”.

Cuatro enfermos mentales continúan presos en la Alcaidía

Por otra parte, el Centro de Estudios Nelson Mandela informó en las últimas horas, que en la Alcaidía de Resistencia, siguen presas cuatros personas con problemas mentales, sin que el Poder Ejecutivo y el Poder Judicial, intervengan.

En el informe, el Centro denuncia que el Chaco y la Argentina violan las pautas de tratamiento de enfermos mentales sometidos a medidas de seguridad, porque las cuatro personas que presentan trastornos mentales severos permanecen actualmente presas en la Alcaidía de Resistencia.

“Los poderes chaqueños, Judicial y Ejecutivo, tienen cabal conocimiento de esta larga y penosa situación. La acordada dictada por el Superior Tribunal de Justicia del Chaco el 19 de octubre del año pasado plasmó en papeles esta trágica realidad, a propósito de la comunicación elevada por el juez de ejecución penal NQ 2 de la ciudad de Resistencia, quién a través del Oficio N5 3785 oportunamente planteó a los ministros de la Corte provincial la situación de presos a que estaban sometidos, en ese momento, siete personas con alteraciones mentales”, plantea.

Y continúa recordando que el gobernador Capitanich fue informado de esta aberrante situación, según consta en los archivos judiciales. Sin embargo, los cuatro enfermos mentales continúan presos en ia Alcaidía, con lo cual sistemáticamente se vulneran las pautas de tratamiento de tales enfermos cuando se encuentran sometidos a medidas de seguridad como consecuencia de haber entrado en conflicto con la ley penal.

“Los gobiernos, local y nacional, deliberadamente que¬brantaron y continúan transgrediendo los derechos humanos de estas personas, que conviene reconocer que son incapaces de defenderse porque se ha naturalizado el apresamiento de los enfermos mentales en la Alcaidía de Resistencia”, alerta, y sostiene que “por lo tanto, ambas administraciones no cumplen con las pautas contempladas por las constituciones de Chaco y de Argentina y, especialmente, los Tratados Internacionales de Derechos Humanos, incorporados a nuestro país en 1994, a través del inciso 22 del articulo 75 de la Constitución Nacional”.

“El escenario hallado es aberrante, no solamente por el hecho de que los enfermos mentales deban permanecer privados de su libertad en la Casa del Horror, que es la Alcaidía de Resistencia, sino fundamentalmente por la escasa voluntad política e institucional de los poderes de Estado de instrumentar soluciones estructurales para superar la grave e inaceptable situación de sometimiento y de vejámenes que atraviesan las personas con trastornos men¬tales que subsisten en condiciones de presos”, lamenta.

La sentencia

El primer día de octubre, el juez de Ejecución Penal dictó la ¡ sentencia 328, a través de la cual hizo lugar a un habeas corpus I que se iniciara en beneficio de cuatro personas que, a pesar de 1 arrastrar trastornos mentales, se encuentran presas en la Alcaidía I de Resistencia. Aunque la sentencia no fue integral ni plena, dispuso el cese del apresamiento de los cuatro enfermos. Este dato no es menor, sobre todo si se lo evalúa en un escenario de extrema vulnerabilidad y riesgos como es la Alcaldía de Resistencia, dado que allí se someten a los presos a mortificaciones diarias sistemáticas como consecuencia de que sus instalaciones están en ruina y colapsadas, por lo que dicho establecimiento hace bastante tiempo debió ser demolido.

No obstante el avance logrado, se desaprovechó otra oportunidad para poner en mayor evidencia las innegables responsabilidades que en esta cuestión caben al poder ejecutivo y al poder judicial, que son de notable gravedad institucional, por lo sucedido y por lo que continúa ocurriendo en la Alcaidía. Han violado todas las pautas constitucionales y, fundamentalmente, los Tratados Internacionales de Derechos Humanos, como también la Convención I contra la Tortura y otros Tratos o Penas Crueles, Inhumanos o Degradantes

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