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Jul 11 2012

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SEQUÍA EN EL CHACO: UNA ESTAFA REPETIDA


El subsidio revela falencias que deben aclararse

 

 

Por José Valentín Derewicki

 

Las declaraciones del presidente de la Sociedad Rural de Sáenz Peña, Mario Fogar, sobre personas que tienen más de 2.000 hectáreas y recibirán el subsidio por sequía no tuvieron eco en ninguno de los sectores productivos ni tampoco en el gobierno provincial quien tiene la responsabilidad de distribuir 100 millones de pesos de subsidios por los efectos de la sequía a los productores, 50 de los cuales ya está en manos de los chacareros.

Grave denuncia

El dirigente ruralista dijo que estaba asombrado porque “es una lista generosa por la sencilla razón de que hay algunos ganaderos que tienen 15 vacas y no aparecen, pero sí en cambio algunos que tienen más de 2000 hectáreas, y eso es tomarles el pelo al pueblo y al gobierno”. También hace referencia a comerciantes que sembraron soja, maíz, sorgo o algodón y que figuran en la lista que estaría habilitada para cobrar el subsidio en el departamento Fernández, pero no son productores. El gobernador dijo ayer que investigará la denuncia.

Por otra parte en Charata chacareros protestaron también por los subsidios pero allí nada se dijo de esta situación presuntamente anómala ni de otras pero sí se criticó a “medios oficiales” sin la valentía de individualizar de qué ni de quién se trataba. Además, no se comprendió muy bien si la protesta se dirigía contra los propios productores que concurrían a Agronea para observar una muestra del campo, vender su hacienda en el remate de 3500 vacunos, escuchar las últimas novedades respecto de los adelantos productivos, las novedades en maquinarias, o contra los chicos con capacidades diferentes, que querían demostrar sus habilidades conseguidas en equinoterapia pero tuvieron que volverse a sus casas con sus padres o contra quienes vienen organizando con esfuerzo esta exposición desde hace años.

Muchos chacareros y la comunidad en general también se sorprendieron de la presencia en la ruta de algunos grandes productores de la región con suficiente “espaldas” para aguantar el fracaso de una cosecha. También estuvo la Sociedad Rural Argentina que siempre se negó a cortar rutas por la filosofía que pregona.

 

Gran confusión

Todo muy enredado y confuso y en especial en la acción gremial donde la falta de claridad debilita los reclamos y pone en contra a la población en lugar de tenerla como aliado, cuando se coartan sus derechos como el de circular tal como lo dice la Constitución nacional.

Por cierto que el Estado tiene la obligación de darle una mano a los productores, máxime si es para sembrar en la campaña que estamos transitando. A los pequeños, que ya no tienen resto del subsidio y a los otros, que tienen capacidad de pago, las facilidades crediticias necesarias. En realidad, en este caso es una inversión porque volcará el Estado 250.000.000 de pesos para poder recolectar por lo menos 5.000 millones de pesos si es que Dios ayuda con buenas condiciones climáticas en un poco más de 1.400.000 hectáreas que se piensa sembrar en el Chaco.

Sin embargo, el Estado tiene que estar organizado para cuidar que los 250.000.000 de pesos no solo sean adecuadamente distribuidos sino también equitativamente porque, como sabemos, siempre existen los “vivos del barrio” que son ligeros a la hora de usar artimañas para recibir lo que no les corresponde y que a la postre perjudican a honestos productores que solo están concentrados en su trabajo y no tienen entre sus códigos la “viveza criolla”. ¿Se investigó si se inscribieron para recibir subsidos los dueños que alquilan el campo y también quienes lo hacen para producir?. ¿Los dirigentes sabían que se detectaron señoritas que, como “promotoras”, abordaron a algunos productores para inscribirlos en el subsidio a pesar de que no les correspondía?.

Debe terminarse con quienes siempre usufructuaron la política de “ a río revuelto ganancia de pescadores” y obtienen los principales subsidios o créditos de un Estado que tiene falencias de control. También debe castigarse la ineficiencia y el amiguismo que se esconde en los pliegues de los oficialismos mal entendidos. Tal vez esto sea una utopía pero hay que advertir que en otras partes el mundo funciona de otra manera porque se obtienen mejores resultados cuando se hacen las cosas como corresponden.

Faltan precisiones

El gobierno, a esta altura de la tecnología, ante la escasa cantidad de productores tanto pequeños, medianos y grandes que hoy laboran la tierra en la provincia, tendría que tener un censo y saber qué tiene y qué siembra cada uno porque, además, cuenta con un sistema de ingenieros agrónomos y veterinarios oficiales distribuidos adecuadamente en toda la provincia que conocen quién es quién en el campo. Si estaría ordenando este sistema, mejor dicho si funcionara

con eficiencia, no tendría que haber problemas de quién recibe el dinero ni cuestionamientos sobre la equidad del crédito que se otorgará. No olvidemos que los 250.000.000 pesos se tendrán que conseguir a través de un fondo fiduciario del Nuevo Banco del Chaco donde se tendrán que pagar intereses y, fundamentalmente devolver. Es un préstamo. En definitiva, tendrá que ser pagado por todos y por eso, no tendrá que producirse ninguna falla porque a la población del Chaco no le sobra nada, menos si se trata de dinero. Al contrario, la situación social es afligente.

Por otra parte, ante situaciones poco claras o comentarios que aparecen cuando hay créditos y subsidios, el sector debe ser el primero en interesarse para que la malicia ni los malos ejemplos hagan que se pierda la credibilidad lograda por aquellos pioneros donde la palabra bastaba para cerrar un trato por ayuda o asistencia financiera.

 

Agricultura familiar: Ambicioso plan

Dilma Rousseff no se anda con vueltas respecto al apoyo y estímulo a la agricultura familiar. Acaba de anunciar que pondrá a disposición de los agricultores unos 9.000 millones de dólares y estará disponible a través de una línea de crédito que cobrará tasas de interés inferiores a la inflación.

Con ese dinero el agricultor podrá comprar máquinas y equipamientos, invertir en semillas y abono e incluso contratar ayudantes para la época de cosecha. Pero aquí viene lo interesante: se incentivará a los organismos estatales a comprar alimentos a los agricultores familiares que ya suministran cerca del 30 por ciento de los alimentos que se sirven en las meriendas de las escuelas públicas y atienden buena parte del stock de alimentos de la Compañía Nacional de Abastecimiento.. El productor podrá vender unos 10.000 reales directamente al estado y se espera que la producción de la agricultora familiar, se destine además a hospitales públicos, restaurantes universitarios, cárceles y cuarteles.

Por cierto es importante no solo para el productor sino también para que los organismos públicos compren productos de calidad, frescos, saludables y sin intermediarios. Como se observa, primero es necesario capacitarse y adquirir los conocimientos necesarios para ser productor y luego, sí salir a la cancha para vender. Tal vez este punto es el que está faltando comprender en nuestra provincia.

 

 

 

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