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Abr 12 2019

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Niremperger: “Este sistema no está hecho para tener una justicia independiente, transparente y con convicciones”

 

En el programa radial Contracara, que se emite en Radio Resistencia (90.3), el conductor Antonio “Tonino” Guinter entrevistó a la jueza  Zunilda Niremperger. En primer lugar, la magistrada hizo referencia al proceso iniciado contra la Dra. María de las Mercedes Pereyra, jueza de Garantías N° 1 del Chaco.

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Por otra parte, la Jueza Federal manifestó su opinión sobre el funcionamiento de los poderes y la impunidad en el sistema judicial y político a raíz de las amenazas que recibiera por su investigación en los casos de Lavado I y  de narcotráfico.

Los puntos sobresalientes de la entrevista

Tonino Guinter: Dra.  Niremperger ¿podría explicarnos cómo es el tema de la jueza Pereyra?

Zunilda Niremperger: Lo que estoy haciendo es seguir el proceso tal como lo ha requerido el Ministerio Público Fiscal. La Fiscalía realizó un requerimiento fiscal con una imputación. Pidió medidas investigativas y que se llame a indagatoria a la persona a la que se le imputaba las conductas que ya son conocidas. Nosotros tomamos las medidas investigas previas, estamos todavía haciendo algunas. La Fiscalía nos reiteró ya el pedido de indagatoria.  No es demasiado cómodo llamar a indagatoria a una Magistrada porque tratamos de respetarnos entre todos. Pero, hay una imputación concreta en un expediente penal y el mejor acto para poder deslindarse de responsabilidad es este acto de defensa que es la indagatoria.

La indagatoria solamente determina que hay una imputación en contra de una persona y que la persona puede aclarar y presentar las pruebas que necesita para que este expediente tenga una vida rápida. Es lo que se requiere en todo proceso penal para la seguridad jurídica.

TG: Dra., no quisiera desaprovechar la oportunidad para preguntarle en qué estado está su situación después de la amenaza que le infligieron. Primero como está usted y en qué grado esta la investigación.

ZN: La investigación la está llevando el Dr. Bosch, del Juzgado Federal N° 2. En eso yo no intervengo para nada. En lo único que he visto, de alguna manera, la incidencia de la amenaza es en todos los recaudos que se han tomado por parte del Ministerio de Seguridad de la Nación y la Gendarmería Nacional, que tomaron algunas medidas de resguardo y para mi protección personal.

Por lo demás, lo que he visto en este último tiempo y en estos expedientes es la cantidad de estrategias de distintas personas y de distintos modos. En el caso de la amenaza, podría ser de otros expedientes. Tampoco lo sabemos, pero en general (veo) todas las estrategias que se toman para poder obstaculizar la acción de la Justicia y, la verdad, es que estoy un poco cansada de luchar contra un sistema  que no me permite cumplir debidamente la función para la que realmente nos han puesto en este lugar.

Siento que el trabajo que se hace con convicciones y con honestidad, transparencia termina siendo afectado por las distintas aristas que el mismo sistema  termina cruzando en el camino del cumplimiento de la función. Así que solamente esa es la incidencia que tienen -de alguna manera- las amenazas, los panfletos, las presiones públicas y de distintos tipos que ha habido. Algunas tienen que ver con expedientes específicos y tenemos conocimiento de donde vienen porque obviamente fueron hechas por los imputados, y otras no sabemos de dónde vienen hasta el momento. Supongo que por allí se pueda clarificar algo en el expediente que tiene el Dr. Bosch.

En definitiva, son un millón de artimañas que van más allá de los recursos defensivos o defensa que podrían tener legalmente las partes (…). Hay otras medidas que van más allá del proceso legal, del proceso transparente, que nos hacen ver que este sistema no está hecho para que la función se cumpla, para tener una justicia independiente, transparente y que trabaje con convicciones  válidas.

TG: Dra., hay seres humanos que de alguna manera trabajan dentro de la ley, dentro de los principios y tienen cierto hartazgo moral. A mí me ocurre, ¿puede ser que usted lo esté sintiendo o algún grado de cansancio?

ZN: Sí, sin lugar a dudas. Casi todos los días tomo los recaudos necesarios para volver a empezar, recargarme nuevamente con el optimismo que siempre me caracterizó y con el compromiso que tengo para trabajar cada día como si ningún obstáculo se me cruzara por el camino, abrevando siempre en mis convicciones, los sueños o los objetivos para cambiar las cosas que están mal. Esos sueños que tenemos todos cuando somos jóvenes y que después con el tiempo van quedando de lado, un poco por lo pesado que se hace el camino.

Todos los días hago mil cosas para empezar de nuevo y tratar de que nada de eso me venza, pero la verdad es que una trabaja incansablemente, con pocos recursos, convencida de que hace las cosas por un principio superior y por fines legítimos y después mirás al costado y el resto continúa sin que haya hecho mella de ninguna manera el trabajo que nosotros hacemos. Todo aquello que va por vía de impunidad tiene más repercusión. No estamos hablando de lo mediático, pero tiene más influencia en la gente que las buenas tareas porque (esto) es más lento, rinde menos, da menos dinero y menos prestigio en esta sociedad.

TG: De alguna manera el ser humano que se aleja de Dios,  lo dice el Papa Francisco, elije el camino más fácil, elije atajos y así también nos va a la sociedad hoy. Creo que la sociedad argentina esta sufriendo los embates de haberse alejado de Dios y de algunos principios.

ZN: Sí, yo hablo poco de Dios, aunque creo muchísimo. Pero hablo poco porque no todo el mundo cree en Dios. Prefiero muchas veces apoyar lo que digo en las cuestiones básicas del Universo, los principios fundamentales que existen en cada sociedad, de moral y de ética, en los que todos tendríamos que apoyarnos.

La verdad que es cierto (que) tenemos una sociedad que se olvida rápido, que reclama poco, pero tiene que ver también con el circuito que el sistema mismo instaura. También la misma situación que todos viven. Cada vez hay menos educación, cada vez las familias están más disgregadas y con menos posibilidades de que los niños puedan crecer en círculos fuertes, con personas que puedan ocuparse de ellos, darles el afecto suficiente y de alguna manera darles conciencia de lo que está bien y de lo que está mal, de lo bueno, de la honestidad, de la transparencia, como nosotros tuvimos alguna vez, por suerte, en nuestras familias. Entonces, eso hace que tengamos una sociedad de consumo y de mercado que se comunica a través de las redes sociales y que valoran a las personas conforme el dinero que tienen y a la influencia política que puedan tener, y lo demás tiene poco valor.

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