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Abr 08 2019

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Siguen los desmontes ilegales ante la inacción y la profunda crisis que atraviesa la Subsecretaría de Ambiente

La Oficina Interdisciplinaria para la Prevención, Tratamiento y Sanción de la Violencia Laboral de la Cámara de Diputados produjo un durísimo dictamen negativo por violencia laboral contra Claudia Terenghi, subsecretaria de attach_63ea3ffe525da1af631d14aef3994042_62387_62387Ambiente del Ministerio de Planificación, Ambiente e Innovación Tecnológica de Chaco.

Mientras la Subsecretaría de Ambiente es un organismo vacío –por inacción- de políticas, planes y programas ambientales mínimos, la subsecretaria acumula varias denuncias por violencia laboral. Todas las Direcciones y Departamentos que integran esa área funcionan sin ocuparse del ambiente, en estado deliberativo y en permanente confrontación, en un clima totalmente contaminado.

Ese fenómeno viene de la época en que la ministra era la ingeniera Mali Serrano, bastante mal recordada en esa cartera porque designó a Terenghi como la funcionaria con los máximos poderes operativos, hasta que incurrió en abusos y malos tratos sobre el personal.

Mientras tanto, Terenghi nunca se ocupó del ambiente ni de la biodiversidad, sobre todo de la preservación y uso sustentable del monte nativo chaqueño. Dejó todo en manos del Ministerio de la Producción, especialmente de los dos eslabones críticos que son la Subsecretaría de Recursos Naturales y de la Dirección de Bosques, verdaderas comercializadoras de montes, que cierran los ojos ante las deforestaciones ilegales, hasta que terminaron auspiciando y facilitando el ataque al monte a niveles alarmantes, poniendo en mayores riesgos y daños el crítico balance ambiental en toda la zona protegida, según el Mapa de Ordenamiento Territorial del monte, donde según las normas no se debe desmontar ni realizar agricultura, menos las que son intensivas y transgénicas.

El actual Ministro de Ambiente, Martín Nievas, no ha podido o no ha querido desarmar la perniciosa estructura que funciona en la Subsecretaría de Ambiente. La cuestión empeora porque siquiera ha diseñado o intentado establecer una nueva organización y reemplazos de funcionarios que posibiliten que el Ministerio a su cargo cumpla con las funciones que le asigna la Ley de Ministerios.

El artículo 26 de la Ley 2420.A (antes Ley 7738) establece claramente cuáles son las trascendentales funciones del ministerio que ahora conduce Nievas, ninguna de las cuales cumple la cartera a su cargo. Pasado más de un mes de que asumiera el nuevo Ministro, éste hace aguas por todos lados mientras desmejora el funcionamiento operativo del Ministerio y los desmontes ilegales avanzan y continúan en las zonas protegidas.

Siempre conviene destacar cuáles son las tareas más importantes que deben desarrollar los ministerios. Entre las funciones más importantes de Ambiente, que no realizan, figuran la de ejercer la función de conducción del Órgano Rector del Sistema Provincial de Planificación y Evaluación de Resultados; sin embargo, no se involucran en detener los desmontes ilegales.

Además, con la Secretaría General y Coordinación de la Gobernación, deben formular los planes, programas y proyectos de gobierno de desarrollo económico y social con el objetivo de asegurar la sustentabilidad de los procesos de aprovechamiento de los recursos naturales y el mejoramiento de la calidad de vida. En este tema, ha sido nula la gestión de la Subsecretaría de Ambiente.

También Ambiente debe coordinar, pero no se hace, la implementación de acciones de fiscalización, control, preservación y recomposición de la calidad ambiental realizadas por los organismos públicos con competencia en materia ambiental y en el manejo y aprovechamiento de los recursos naturales.

En la ley también figura que Terenghi debe apoyar y coordinar programas de educación ambiental, extensión e investigación relacionados con los recursos naturales y el ambiente, promoviendo la participación de los sectores sociales interesados. En este tema, la Subsecretaría de Ambiente está absolutamente ausente.

Terenghi recargada

La Oficina Interdisciplinaria para la Prevención, Tratamiento y Sanción de la Violencia Laboral de la Cámara de Diputados dictaminó que Claudia Terenghi fue autora y responsable de acciones “realizadas en forma reiterada de degradación de las condiciones de trabajo, afectación de los derechos, dignidad y alteración de la salud” contra trabajadores que dependen de ella.

El organismo legislativo intervino a pedido de la Fiscalía de Investigaciones Administrativas, que recibió y registró siete denuncias contra una de las funcionarias más cuestionadas del gobierno de Domingo Peppo, que se presume continúa con el apoyo indisimulado de la actual Secretaria de Inversiones, Asuntos Internacionales y Promoción, por el que anodinamente también pasó Juan Chaquires.

Todo esto ocurrió y sigue pasando mientras la Subsecretaría de Ambiente es un privilegiado espectador que está inactiva a pesar de los repetidos reclamos que contra los desmontes plantean las organizaciones sociales, ambientales y de derechos humanos, que también cuestionan el proceso de actualización del ordenamiento territorial de los montes nativos en Chaco, con poca fortuna hasta ahora porque todo depende de la voluntad política del gobernador Peppo, sobre el que recaen ciertas condicionalidades.

Las denuncias contra Terenghi

Claudia Terenghi acumula siete denuncias por violencia laboral, que fueron presentadas ante diversos organismos oficiales provinciales y nacionales. Una de las presentaciones fue formulada ante la Fiscalía de Investigaciones Administrativas, que derivó en la intervención de la Oficina Interdisciplinaria para la Prevención, Tratamiento y Sanción de la Violencia Laboral que depende de la Cámara de Diputados.

Las denuncias fueron presentadas por la Directora de Fiscalización Ambiental, Andrea Knopoff, la directora de Impacto Ambiental y Social, Viviana Analía Pérez, el director de Gestión Ambiental, Osvaldo María Fogar, el representante legal del Ministerio y jefe del Departamento de Registro Normativo, Julio Nicolás Fernández Núñez a los que se sumaron los empleados, Mónica Angélica Svenson, Liliana Stoiko y Analía Torres.

En ese organismo se dio curso a las denuncias y se citó a Terenghi. La oficina interdisciplinaria advirtió que entre las personas afectadas también podrían contarse empleados contratados que no formalizaron denuncias por temor a perder sus contratos.

Aun así la Oficina legislativa tiene registrado más de dieciséis presentaciones de trabajadores del área involucrada.

En el expediente formado en la Oficina de Violencia Laboral quedó reflejado que la subsecretaria llegó a desconocer la autoridad del ex ministro Gustavo Cáceres, designado por el gobernador Domingo Peppo para reemplazar a Mali Serrano y desplazado sin pena ni gloria, a pesar de que es una persona que goza de buen prestigio.

Los empleados terminaron pagando esas diferencias entre los jefes políticos de la cartera. El ministro daba órdenes directas a directores y empleados y la subsecretaría descargaba su ira con quienes acataban el per saltum.

Los denunciantes fueron coincidentes. Refirieron que Terenghi realizaba manifestaciones verbales ofensivas, desarrollaba tratos humillantes, impartía órdenes y contraórdenes dislocadas y que ninguneaba y desautorizaba a funcionarios y agentes del Ministerio, todo en público o a través de la red social WhatsApp. En algunos casos produjo fuertes impactos negativos en la salud de alguno de los denunciantes, que debieron iniciar tratamiento psicológico a causa de la aparición de señales de stress laboral y otras graves secuelas.

Las conclusiones de la Oficina Interdisciplinaria

Las conclusiones de la Oficina Interdisciplinaria fueron elevadas a la Fiscalía de Investigaciones Administrativas en noviembre de 2018. Allí se detectaron “factores de riesgo altamente perjudiciales para la salud psicofísica de quienes allí trabajan” que se tradujeron en “problemáticas concretas que generaron repercusiones en la organización de trabajo, siendo deficiente la articulación y el trabajo en equipo de la Subsecretaria con todas las Direcciones a su cargo”.

Apuntaron, además, que la subsecretaria Terenghi para lograr “su compromiso con la gestión y la decisión de generar cambios positivos” terminó “incurriendo en conductas abusivas, generadoras de malestar, tensión, angustia, desmotivación e insatisfacción laboral, lo que lejos de contribuir a un proceso de mejora, daña a la organización toda”.

La Oficina remarcó que no se trata sólo de un “conflicto laboral”, sino de “situaciones mantenidas en el tiempo, crónicas, en donde se manifiestan diversas situaciones de hostilidad, hostigamiento psicológico, desprecio, crítica infundada, abuso verbal que no fueron producto solamente de “confrontaciones inherentes a las relaciones laborales” sino que “sistemáticamente han tenido por efecto ofender a los trabajadores a través de tratos negativos”.

Para el organismo legislativo de evaluación y control sobre violencia laboral “resultan verosímiles las acusaciones hacia la denunciada, en términos de ser quien propició descalificativos hacia los trabajadores”, indicando “errores laborales mediante un trato denigrante” encontrando indicadores de “abusos verbales en forma de insultos, tales como ‘loca’ ‘inoperante’ ‘no servís para nada’ ‘inservibles’ ‘inútiles’”.

Con este elaborado dictamen, la Fiscalía de Investigaciones Administrativas debió haber resuelto el expediente abierto en ese organismo por la denuncia de los trabajadores; sin embargo, el trámite está a la espera de una resolución definitiva. El gobernador Domingo Peppo recibió la misma denuncia y la derivó al asesor general, Miguel Garrido.

Garrido, a su vez, ya tiene copia del dictamen de la Oficina Interdisciplinaria para la Prevención, Tratamiento y Sanción de la Violencia Laboral de la Cámara de Diputados.

Es decir que el caso está en los niveles más altos del Poder Ejecutivo, del que depende la subsecretaria Terenghi y ya no hay más excusas para demorar una determinación que inexorablemente debe ser dispuesta en único sentido.

Ministerio costoso

Terenghi, ya se dijo, es una de las funcionarias más polémicas y cuestionadas del gobierno de Domingo Peppo. A las denuncias formuladas, se podrían incorporar una decena más que fueron interpuestas ante distintos organismos por violencia y maltrato laboral.

De las siete denuncias formalizadas contra Terenghi en septiembre de 2018, tres fueron realizadas por directores y el cuarto por el representante legal del Ministerio, o sea que integran el lote de personal jerarquizado porque son funcionarios públicos.

Además de la escandalosa situación interna que diariamente se vive, la Subsecretaría de Ambiente es el ícono de un Ministerio de Papel, que no genera ningún resultado positivo para la comunidad en lo relacionado al manejo del ambiente y de los medios naturales.

La Subsecretaría de Terenghi funciona realmente mal, alejada de la candente cuestión de los desmontes porque las áreas involucradas (Subsecretaría de Recursos Naturales y Dirección de Bosques) dependen del Ministerio de la Producción. Ni siquiera intentaron participar en el ordenamiento territorial de montes. Desde que ésta Subsecretaría fue creada nunca fiscalizó ningún desmonte, a pesar de que públicamente fueron difundidos intensamente los desmontes clandestinos por los medios masivos de comunicación.

El Ministerio de Planificación y Ambiente está totalmente relegado en la planificación y el control en el manejo de los bienes naturales y de las actividades productivas que permanentemente atacan el monte nativo. No tiene ninguna participación en la formulación de las políticas públicas en la materia.

Es un Ministerio costoso en su funcionamiento y, en los últimos tiempos, se ha transformado en una bolsa de empleo para partidarios, jóvenes que son hijos de dirigentes políticos, amigos y entenados, que no trabajan en función de los objetivos que dieron origen a esa cartera. Todos cobran altos sueldos y son verdaderamente parasitarios.

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