«

»

Mar 07 2019

Imprimir esta Entrada

Rolando Núñez: queremos la anulación de todos los permisos de desmonte otorgados en zona protegida

 

Cavallo

El coordinador del CENTRO MANDELA, Rolando Núñez, advirtió que una de las cuestiones centrales en el reclamo de todas las organizaciones ambientalistas de la provincia es la petición de anulación de todos los permisos otorgados por la Subsecretaría de Recursos Naturales y la Dirección de Bosques que están vigentes y no fueron alcanzados por el Decreto 298/19 que suspendió el proceso de actualización del Ordenamiento Territorial del Bosque Nativo (OTBN).

En declaraciones a Radio Sentidos, el programa de Arturo Cavallo, y a través de Skype, Núñez relató que en el marco de las gestiones que se realizan para suspender los desmontes “visité la Casa de Gobierno, más veces que los últimos cinco años” y reiteró la denuncia de que los desmontes se vienen llevando a cabo en la provincia del Chaco mediante un “tramposo proceso de actualización del ordenamiento territorial de bosques que iniciaron subterráneamente en 2017, pero la ballena del paquete atado de los grandes intereses apareció más o menos a partir de noviembre de este año”.

Advirtió más tarde que de lo que se trata en esa pelea es la pretensión de ampliar la frontera agrícola y “sacrificar un mínimo de 250 mil hectáreas en zona protegida, o sea Zona Amarilla según el OTBN.

Núñez destacó luego que comenzaron a juntarse “entre los que queremos defender lo que queda” y subrayó “el acompañamiento inestimable y valioso de Greenpeace, que se puso a trabajar contra el plan de gobierno y ha tenido salidas, a través de los medios masivos de comunicación, que verdaderamente fueron impactantes” y remarcó “si hablamos en el lenguaje popular, escracharon al gobierno del ingeniero Domingo Peppo como hace rato no pasaba”.

Alertó que con el proceso iniciado a través del Decreto 298/19 el Gobierno “está tratando de resolver el tema pero los compromisos están asumidos. Cuando se negocian los compromisos de las tierras, las recategorizaciones de campos ubicados en Zona Amarilla, la verdad que los intereses en juego son de muchos millones de pesos en este modelo extractivo en donde están aplicando esa agricultura industrial, transgénica completa, para lo cual primero tuvieron que desmontar en zona protegida y la mayoría de los grandes empresarios ya habilitaron sus chacras y ya están produciendo”.

Detalló entonces el encuentro mantenido en Casa de Gobierno del que participaron varias organizaciones ambientalistas de la provincia del Chaco y dijo que allí se plantearon “metas muy concretas y precisas que llevan a un debate directo, sin desvíos. Les dijimos que paren los desmontes en zona protegida, que anulen todas las disposiciones que desde el 2015 autorizaron que campos de grandes empresarios sojeros, girasoleros y maiceros de Córdoba, Santa Fe y Buenos Aires, pudieran desmontar y trabajar la tierra de la misma manera que se trabaja en la Pampa Húmeda”.

Marcó a continuación claramente la diferencia entre la zona agrícola central del país y de la región del Impenetrable “aquí la región se trata del Chaco seco, en donde durante siete meses no llueve, en donde no hay agua y en donde ese modelo de producción agropecuaria industrial va a generar en el corto plazo una situación de estrago de su suelo que ya no está protegido entre los montes”.

Por esta razón entendió que “hoy el Gobierno chaqueño está encerrado entre dos paredes”, por un lado “los grandes empresarios a través del Ministerio de la Producción, específicamente de la Subsecretaria de Recursos Naturales y la Dirección de Bosques, para hacer pactos y entregarles autorizaciones y permisos que violan todas las pautas de la Ley de Presupuestos Mínimos de protección de bosques” y por el otro las organizaciones que defienden el medio ambiente que “hemos pedido las anulaciones de todas esas disposiciones, que paren los desmontes para aquellos que todavía no desmontaron a pesar de contar con los permisos correspondientes obtenidos a través de traites administrativos absolutamente amañados”.

Advirtió seguidamente que “el Gobierno chaqueño está sin reflejos, encerrado entre los acuerdos de esos grandes intereses y el reclamo consistente y persistente de muchos sectores sociales que cada vez se manifiestan más para que paren los desmontes en función de que los cambios climáticos ya se acumularon y las lluvias que provocaron inundación en todo el territorio de la Provincia del Chaco se produjeron en valores extremos”.

El coordinador del CENTRO MANDELA pidió que se entienda que “ese cambio climático, hasta ahora con sus manifestaciones en el territorio chaqueño, quizás obedezca a desmontes realizados hace diez años o cinco años y los desmontes que se están llevado adelante ahora en zona protegida, profundizará ese cambio climático, que por definición es la suma del deterioro ambiental que sufre el planeta como consecuencia del obrar humano fundamentalmente productivo”.

Lavado III, comienzan reclamos en Castelli

Por otra parte, Rolando Núñez adelantó que en esta semana pastores y dirigentes barriales de Juan José Castelli se han reunido “y están elaborando un documento conjunto que refleje los pedidos de la comunidad indígena, fundamentalmente la entrega de las viviendas populares que debieron construirse entre el año 2011 y 2015 con financiamiento del Ministerio de Infraestructura de la Nación”.

Recordó que “acá en el área del Impenetrable y la periferia del Impenetrable se debieron construir viviendas para las comunidades indígenas, sin embargo las pocas que se construyeron terminaron en manos amigas del mundo blanco y el resto no se construyó”.

Repasó que en ese período “Infraestructura de la Nación envió mil millones de pesos, para construir una cantidad determinada de viviendas, que terminó en manos de un grupo mafioso vinculado con el Instituto de Viviendas de la Provincia del Chaco y el gobierno de turno” proceso que es investigado por la Justicia Federal en la causa Lavado III.

Al respecto recordó que se está investigando el desvío de fondos, de funcionarios y empresarios que “se hicieron millonarios con cada transferencia que se hacía desde la Secretaría de Viviendas del Ministerio de Infraestructura hacia el Instituto de Viviendas del Chaco o hacia los municipios del área del Impenetrable o de zonas cercanas” y que “gran parte de esos dineros terminaron en bolsillos privados”.

Núñez dijo que “que fue una estafa en sí misma por su dimensión”, pero remarcó que “si consideramos que el destino de esas casas estaba orientado a la población más pobre y sobre todo a las comunidades indígenas, entonces la condena moral, ética, filosófica, política y jurídica, debe ser más severa”.

El problema del agua potable

Durante el programa se planteó también el problema del abastecimiento del agua potable para la población en el Chaco. Al respecto, Rolando Núñez recordó que “el segundo acueducto tendría que haberse terminado antes del año 2015, que fue el último año de la gestión de Capitanich”, pero “la inmensa mayoría de los chaqueños que viven fuera del área metropolitana y las localidades intermedias hasta Sáenz Peña, consumen agua de perforaciones, de pozo”.

Si bien sostuvo que J.J. Castelli “tiene un acueducto que no está funcionando muy bien, que toma agua del Bermejo, en general se toma agua subterránea”, y alertó que “del total del territorio del Chaco “el 70% adolece de lo que se llama el arsenicismo crónico endémico de la época volcánica, mucho arsénico, exceso de flúor y de otros productos que lo invalidan para el consumo humano, salvo tratamiento y potabilización apropiada, que significa el abatimiento de estos productos, pero no se lo hace” con lo cual el consumo de agua de toda esa vasta región “afecta gravemente la salud de gran parte de los habitantes que viven en el oeste de la provincia del Chaco”.

Enlace permanente a este artículo: http://www.centromandela.com/?p=24778