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Ene 27 2019

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Impedir que se derrame la leche

Por: Eduardo López

Hoy, ante la emergencia hídrica que se está padeciendo, hay que aplicar aquello de que “no hay que llorar sobre la leche derramada”. Es decir, tratar de ayudar para superar lo más rápido posible la situación. Pero también hay que tomar todos los recaudos para que la leche no se derrame como parece que sucedió ahora.

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Los testimonios reales de tantas familias humildes que han perdido “todo” lo que tienen y que han conseguido con mucho esfuerzo y de los agricultores y ganaderos que han visto desaparecer bajo las aguas el fruto de su trabajo, deben llamar a la reflexión de los funcionarios responsables porque se ve que no tenían conciencia de que algo así podría suceder. Al menos, pocos días antes de que se iniciara la catástrofe se los vio bailar muy alegremente en la tapa de los medios, anunciando los festejos del súper carnaval por venir.

Esa toma de conciencia es producto de que hay que estar atento a todo lo que sucede y de las inversiones que se hacen. El director de emergencias sanitarias, el doctor Nicolás Ivancovich, dedicado a auxiliar a la gente, dijo sin medias tintas que hay que “tomar conciencia de que esto es lo que viene para los próximos años. Esto es producido el cambio climático, con zonas deforestadas y otras acciones del hombre.Debemos acostumbrarnos a lluvias más copiosas con tormentas eléctricas”.

Evidentemente han de Impedir que se derrame la leche haciendo obras e inversiones, pero no en esta dirección, que tampoco lo advirtieron los organismos estatales dedicados al tema. Sin ir más lejos, durante estas mismas lluvias los activistas de Greenpeace, como fue difundido los medios, debieron abortar una deforestación de 500 hectáreas de monte en plena zona de prohibición. No por nada en las estadísticas el Chaco figura como la provincia con mayor desbosque en los últimos tres años, confirmando que ese no es tema de preocupación de estas autoridades que, casualmente, hace tres años que gobiernan.

SIN PREVISIONES

Una prueba de esto es que muchos funcionarios habían salido de vacaciones y debieron regresar de apuro ante la tragedia y afrontarla sin más, con ayudas de urgencia. Todavía parece que no se hizo carne en los responsables que el desmonte excesivo y sin control y planificación, es el principal factor de este cambio climáticoque produce estos efectos no deseados, pero evitables. No por nada la inundación por lluvias se produjo en lugares donde antes hubo bosque nativo.

En estos días los medios publicaron muchas fotos con funcionarios muy preocupados, rodeando mesas con planos para de limitar los alcances de los lugares anegados y luego recorrerlos con el agua hasta las rodillas para prestar ayuda. Se salvaron vidas, pero fue la muerte de heladeras, cocinas, alacenas, colchones, sillas y otros utensilios hogareños, la mayoría de ellos comprados en cuotas y con privaciones. Para los que recorrieron esos lugares las personas dejaron de ser simples números para convertirse en seres humanos dolientes.

¿SE ACTIVÓ EL PROTOCOLO?

Está bueno viajar para pedir ayuda ante las autoridades nacionales, pero está mejor hacerlo antes de que sucedan las cosas y no correr para tapar agujeros o ir detrás de los acontecimientos como sucedió ahora. E ir a los bifes sin tanto protocolo, como se viene escuchando en los últimos tiempos cuando los medios repiten como loros que “se activó el protocolo” ante posibles tormentas fuertes, sin saber bien qué significa dicha palabra, ni en qué consiste. Al parecer esta vez no hubo protocolo que valga. Y sería un ejercicio periodístico interesante preguntarle a la gente qué entiende sobre esta palabra difícil.

En pocas palabras, una vez más, menos bla bla y más hechos. Pero en el momento justo. Antes de que suceda lo imprevisible. Una de las obras más mencionadas en estos días ha sido la construcción de la ampliación del Canal 16 para la derivación de las aguas de lluvia de Resistencia. La obra fue licitada para octubre de 2017, debió comenzarse en marzo de 2018 y con un plazo de ejecución de 15 meses hoy debería estar muy avanzada. Parece que nada de eso ha sucedido. Hay que tomar conciencia de que esto -estas lluvias- es lo que vino para quedarse y obrar en consecuencia.

Fuente: Diario NORTE

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