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Dic 20 2018

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Fiduciaria del Norte ¿se aprovechó de personas ciegas?

Fiduciaria No vidente

En el Lavado I parece que la distracción judicial al momento de analizar las conductas de la Fiduciaria del Norte (FdN) se repite. De manera sorpresiva, lo denunció el ex secretario general de la Gobernación, Horacio Rey, quien salió al paso de las reiteradas declaraciones del presidente, Sergio Slanac. El ex hombre fuerte del gobernador Domingo Peppo afirmó que el Fideicomiso de Pautas Publicitarias Oficiales (FAPPO ) no sólo un fideicomiso de pago sino de contratación por parte de la Fiduciaria.

De acuerdo al catálogo de productos que en su página web ofrece la Fiduciaria del Norte no existen los “fideicomisos de pago”; por el contrario, está probado -sin que llamara la atención de los investigadores- que los contratos por pauta publicitaria se realizaban entre los proveedores y la sociedad anónima que monopoliza la contratación y compra de bienes y servicios para el Sector Público, sin ser una estructura estatal sometida al sistema de control financiero del Estado. Su funcionamiento terminó por ser un monopolio de compras fuera de control.

Uno de los contratos más llamativos fue el que la Fiduciaria firmó con la Asociación Civil “Libertad” de Deportistas Ciegos y Disminuidos Visuales del Chaco, a la que la FdN  transfirió un total de 2.619.505 pesos, según lo publicó el portal Chaco Día por Día en el mes de junio pasado. Tal como señaló ese medio de comunicación, la cifra fue estimada por el “perito contador Nicolás Gimenez, del Poder Judicial de la Provincia”.

A este dato hay que agregar que los pagos del FAPPO salieron luego del contrato firmado por la Asociación con la Fiduciaria del Norte. Los firmantes fueron el presidente de la Asociación, José Luis Jara, según identificó el mencionado portal y el vicepresidente de la Fiduciaria, Eduardo Ariel Molina.

Jara es ciego. La única persona vidente de la Comisión Directiva de la Asociación era la Secretaria, Zulma Giménez, quien redactaba las actas de la Asociación, actualmente imputada en la causa.

El presidente Jara desconoció la millonaria transferencia a su Asociación, que se concretaron en varias extracciones bancarias. Fuentes judiciales confirmaron este dato y agregaron que Jara fue contundente en sus manifestaciones en el sentido de que no recibió 2.619.505 pesos sino un monto insignificante que utilizó para comprar camisetas para el equipo de futbol de la Asociación que preside, aunque agregó que fue otro organismo estatal el que le entregó ese pequeño subsidio. La pregunta obligada, entonces, es ¿quiénes cobraron y finalmente se beneficiario de la suma millonaria de los fondos públicos?

Como máxima autoridad de la Asociación no sabía que estaba recibiendo tanto dinero de la Fiduciaria del Norte. Pese al especial interés de los investigadores en conocer el movimiento financiero de la organización para no videntes, nunca le preguntaron si había firmado un contrato para recibir pauta publicitaria. Bastante raro, todo lo que pasó.

Pero, efectivamente el contrato existió porque de lo contrario la Asociación no habría podido recibir un solo peso. Estaría firmado de puño y letra por Jara, a pesar de que es ciego, y por el vicepresidente de la Fiduciaria del Norte, Eduardo Ariel Molina, según indicaron al CENTRO MANDELA fuentes cercanas a Jara que evitaron identificarse por temor a represalias. Es mucho el miedo, incluso del Poder Judicial.

A raíz de la tonalidad de la investigación en cuanto a las responsabilidades de la Fiduciaria, hasta el momento no se pudo saber si los responsables de la FdN firmaron un contrato de publicidad con un ciego, para administrarlo a través del FAPPO, sin que una persona vidente y de confianza de Jara lo acompañara y le leyera el convenio para que tuviera la certeza plena del acto (contrato) que firmó. Al menos, no existen constancias de ello dado que no figura en el convenio ningún acompañante de Jara.

Pese a que no fue investigado hasta ahora, ese dato es duro y crucial, y pone en jaque toda la legalidad de la contratación y, eventualmente, que la Fiduciaria se aprovechó de una persona ciega.

La línea argumental que sirvió al procesamiento del ex secretario general de la Gobernación, Horacio Rey -según detalló el portal Chaco Día por Día en la nota mencionada del mes de junio último-, es que los líderes de la presunta banda cuyos miembros están detenidos, se habrían aprovecharon obtener ganancias a costa de la Asociación de no videntes y disminuidos visuales.

Se publicó en uno de los portales más visitados que “la Asociación Civil “Libertad” de Deportistas Ciegos y Disminuidos Visuales del Chaco recibió en dos años más de $2.6 millones en concepto de pauta publicitaria por publicaciones realizadas en un “boletín”. Sin embargo, más del 80% de ese dinero fue transferido posteriormente por la misma Asociación a las cuentas de exfuncionarios y sus colaboradores”.

El presidente de la Fiduciaria, Sergio Slanac, publica que está convencido de que no se cometen errores en la empresa que lidera y que maneja casi en su totalidad fondos públicos. Lo repitió en Radio Libertad, cuando fue consultado por el caso de la Leche Robada; dijo “nosotros tenemos un rol, que lo cumplimos. Hicimos todo perfecto y no podemos hacer más nada”.

El aprovechamiento que habría cometido Rey no se hubiera concretar sin el contrato firmado por la Asociación con la Fiduciaria del Norte, lo cual pone en duda la rigurosidad de los controles efectuados dentro del organismo fiduciario. Cabe preguntar ¿fue un error o no hacer firmar un contrato a un ciego sin que estuviera acompañado por una persona de confianza que diera lectura al contrato? Cualquiera de las respuestas que puedan darse invariablemente pone en evidencia las responsabilidades del directorio de la Fiduciaria, aunque los investigadores pareciera que no tomaron nota del asunto y citaran a indagatoria a los responsables.

 

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