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Dic 19 2018

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Asesora de menores insistió en que hay al menos 15 niñas embarazadas

La doctora Grabosky reiteró un dato que ya había hecho público en noviembre con la muerte de la niña wichí de 13 años, que estaba desnutrida y dio a luz a las 29 semanas sin haber accedido a controles médicos. También hubo un abuso.

La asesora de menores de Misión Nueva Pompeya, Marisa Grabosky, se refirió sobre casos de abusos sexuales y violencia en niños, niñas y adolescentes que se han hecho público en los últimos meses.
Manifestó que «es necesario que la sociedad tome conciencia de que existe una ley y que se acaba de aprobar un nuevo código que protege aún más a los niños, niñas y adolescentes».
Sostuvo que «hay un mal concepto sobre los embarazos de menores de comunidades originarias, ya que se lo asocia a algo cultural. Acá no hay cultura, es un abuso sexual y es un delito», aseguró en declaraciones a radio Fan. En ese sentido agregó que «toda persona mayor de 18 años que está con un menor de edad debe ir preso, es un delito y se debe aplicar la ley».
Grabosky afirmó además que «hoy en día, en la zona que le toca cubrir con su labor, hay alrededor de 15 niñas y adolescentes entre 13 y 17 años embarazadas, a punto de ser madres». Comentó asimismo que constantemente, junto a otros profesionales, se traslada hacia los diferentes parajes y escuelas de alrededor, para informar a la comunidad acerca de los diferentes tipos de violencia y abusos a menores de edad.
La doctora ya había dado este dato en noviembre pasado cuando se conoció el caso y la muerte de la niña wichí de 13 años, que estaba desnutrida y dio a luz a las 29 semanas sin haber accedido a controles médicos. También allí hubo un abuso.
Por ello indicó la asesora que «hay que prestar mucha atención a los niños porque ellos a gritos, en silencio o con dibujos, muchas veces expresan a lo que están sometidos», y expresó que «el mayor porcentaje de abusos sexuales de dan en ámbitos de confianza, donde el niño se siente seguro».
Aportó Grabosky que en la zona «se tiene la colaboración de las escuelas, muchas maestras se animaron a denunciar y gracias a eso se han descubierto casos de violencias y abusos; una vez descubiertos los diferentes casos, se realiza un seguimiento y tratamiento a cada uno de ellos, dándole intervención a la Unidad de Protección Infantil (UPI) o la Subsecretaria de la Niñez, realizando además, las actuaciones judiciales correspondientes. «Como asesora protejo los derechos de niños, niñas y adolescentes», aseveró.
Finalmente solicitó a la comunidad que ante «sospechas o conocimientos» de casos de abusos o violencia, se animen a denunciar, «lo pueden hacer de forma anónima, los niños son el futuro y hay que cuidarlos entre todos», expresó.
Fuente: Diario La Voz del Chaco

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