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Jun 05 2018

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Día Mundial del Medio Ambiente: “cada minuto se decarga un camión de basura de plásticos en los océanos”

Fuente: Cepronat Santa Fe

El Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) ha establecido como lema para el presente año “Un Planeta sin contaminación por plásticos”. Cifras tales como que los plásticos demoran 100 años en “degradarse” o que el 10% de la basura global es de plásticos y que la mitad de ella WhatsApp Image 2018-03-22 at 5.13.26 PM (2)es de un solo uso, o que compramos un millón de botellas descartables por minuto dan una idea de la magnitud del problema. 

La contaminación por plásticos constituye una verdadera emergencia global que afecta todos los aspectos de nuestras vidas, incluyendo el agua que bebemos y la comida que comemos. La campaña del PNUMA insta a los gobiernos, la industria, las comunidades y las personas a unirse para reducir urgentemente la producción y el uso excesivo de plásticos desechables que contaminan nuestro ambiente y amenazan la salud humana.

El problema no es sólo la bolsa:  si analizamos el producto en su Ciclo de Vida, se  desperdicia un recurso natural próximo a agotarse como el petróleo, se produce contaminación en su proceso de producción, luego su uso irresponsable –por lo efímero- y la inadecuada disposición final. Sin embargo, es la bolsa –el envase de un producto- lo más visible y sobre lo que debería trabajarse. En este sentido, la acción del consumidor es importante pero de nada servirá si siguen ausentes sin aviso las regulaciones del Estado, la predisposición de las empresas y el aporte técnico para la generación de tecnologías alternativas de envases.

Qué hacer con los plásticos nos lleva directamente a replantear la política general con respecto al tratamiento de los residuos sólidos urbanos. Las propuestas municipales de separación de residuos no son lo suficientemente estrictas y sólo contemplan la reutilización de un porcentaje escaso, confiando sólo en la colaboración voluntaria de los ciudadanos. Prohibir sólo las bolsas plásticas en los supermercados resulta ser sólo un lavado de conciencia cuando los productos que se adquieren en su mayoría vienen envasados en distintos plásticos (p.e,  las verduras se envasan en polietileno y poliestireno). Tampoco es una solución la incineración de residuos sólidos para generar energía, como se ha propuesto en algunos municipios, y mucho menos los plásticos, por las características tóxicas de sus componentes a altas temperaturas.

El ambiente rural tampoco se encuentra exento de la contaminación por plásticos: millones de bidones con restos de agrotóxicos, de los que ni la industria originaria ni los municipios se responsabilizan o hacen cargo, se acumulan a la vera de los caminos, en los márgenes de los ríos o directamente son enterrados sin ningún tipo de precaución, contaminando el agua y el suelo.

De acuerdo al PNUMA, estudios recientes demuestran que el 90% de las aguas embotelladas y el 83% del agua corriente tienen micropartículas de plástico que terminan por depositarse en nuestra sangre, estómago y pulmones, con consecuencias aún no determinadas.

Este 5 de junio llamamos a la reflexión puesto que más allá de lo que cada individuo pueda hacer en su cotidianeidad para rechazar y reutilizar los plásticos, se requiere la acción concreta de los gobiernos en promover políticas concretas de reducción de plásticos de un solo uso, mejorar la gestión de residuos sólidos, erradicar los microplásticos del agua y promover la investigación de alternativas.

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