«

»

Nov 04 2017

Imprimir esta Entrada

Advierten irregularidades en las obras para el manejo de las cuencas del Guaycurú e Iné

La Fundación Encuentro por la Vida advirtió serias grietas que se extienden de manera vertical sobre la parte central de las obras para el manejo de las cuencas de los ríos Guaycurú e Iné. “Nos encontramos que de seis obras que están en construcción, entre un 20% y un 40% del total, hay cuatro de ellas que están rajadas verticalmente, en el centro de la misma, lo que quiere decir que los extremos se han hundido”, indicó Ramón Vargas, y apeló a la responsabilidad de autoridades provinciales y nacionales.

Chaco

El licenciado Ramón Vargas, presidente de la Fundación Encuentro por la Vida, hizo públicas una serie de irregularidades constatadas en las obras de infraestructura que se ejecutan en el marco del proyecto de manejo de la cuenca del río Guaycurú- Iné.

En declaraciones para RADIO CUIDAD, recordó que previo a que se licite la obra, la Fundación ya había denunciado en reiteradas oportunidades el daño ambiental que provocaría “si no estaban bien los estudios de impacto”; “un daño muy grande”, adujo. Planteó que también hicieron en base a experiencias previas como el dique en Comandancia Frías, y también en el Guaycurú, en donde “a la primera crecida, el río se llevó un dique que se había hecho para abastecer a Fortín Lavalle”.

En este caso, reiteró que “cuando se licitó esta obra fue sin un proyecto ejecutivo, cuando la empresa estaba obligada a hacerlo”. Y sumó que, “según los propios dichos de los funcionarios, se pagaron más de 12 certificados de obra sin que hubiera un proyecto ejecutivo. Y cuando lo hemos pedido en reiteradas veces, copia de ese proyecto que establece el propio pliego de licitación, nos entregaron unos planos que no están aprobados por nadie, que no tienen estudios de suelo que acompañen para justificar la cimentación”.

Contó que esas denuncias previas llevaron a la Fundación a hacer también un seguimiento de las obras que allí se ejecutan como parte de ese proyecto de manejo de las cuencas de ambos ríos. “Y hemos empezado a ir a la zona para ver como se estaban construyendo estas obras y nos encontramos que de seis obras que están en construcción, entre un 20% y un 40% del total de la obra, hay cuatro de ellas que están rajadas verticalmente, que tienen grietas verticales, en el centro de la obra. Quiere decir que los extremos de la obra se han hundido y entonces se rompe en la parte alta y del centro. Y nos encontramos también con intentos de ocultar dichas grietas y las grietas se vuelven a abrir”, advirtió Vargas.

Reconoció entonces que el objetivo de hacer público el informe que también fue difundido a través de redes sociales, fue el de “llamar la atención porque por no atender a tiempo, con el dique de Laguna Blanca hubo, después de construido, una fractura a la que hubo que ponerle 900 columnas debajo del dique para que no se hundiera, para que no colapsara. Estamos diciendo “cuidado” que acá nos está pasando lo mismo y hay responsabilidades de las autoridades nacionales actuales y de las provinciales. No pueden evadir la responsabilidad, ninguna de la partes, pero parece que miran para otro lado”, acentuó.

Explicó que al ser un “río de llanura” y que cuando se forma un lago, “las barrancas se embeben de agua y pierden toda la capacidad importante que sostienen las barrancas. De ese modo el río se abre un nuevo cauce como hizo con el dique de Fortín Lavalle. No se ha tomado ninguna precaución para que esto no ocurra. Y además tenemos sospecha de que la fundación no es la que corresponde, ya que sólo se han hecho tres perforaciones en cada sitio según lo que pide el pliego, con un error conceptual total porque los suelos en esa zona son muy diversos a muy poca distancia. Por lo que puede haber un drenaje subterráneo, un flujo, que finalmente va a hacer colapsar la obra”.

Dicho esto, aseguró que de ocurrir, no sería un “colapso violento, son presas de 6 metros de altura más o menos por 15 o 20 metros de ancho; pero sí van a quedar inutilizados. Entonces estamos gastando 22 millones de dólares para una cosa que tiene mucho riesgo de no funcionar”, aseguró.

Apeló nuevamente a la responsabilidad del Estado para evitar este colapso. Reiteró las distintas denuncias administrativas que realizaron junto al Centro de Estudios Nelson Mandela, ante siete organismos del Estado provincial, y también otra impulsada, sin éxito, ante la Defensoría del Pueblo a quien tampoco le respondieron.

Apuntó además a la “Unidad de Cambio Rural que depende del Ministerio de la Producción de Nación y maneja los fondos de financiamiento de la Corporación Andina de Fomento (CAF)”, y advirtió que tampoco la obra fue aprobada por, “la autoridad de agua, siendo que el Código de Agua y la Constitución dicen que lo tienen que aprobar. Es el único ente que lo puede aprobar y estas son las fallas que estamos viendo”.

Enlace permanente a este artículo: http://www.centromandela.com/?p=21134