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Feb 28 2017

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Bastardear a la docencia está de moda

Por Prof. Damian F. Kuris, Secretario General FE.S.I.CH SITECH CASTELLI

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En muchas oportunidades escucho bastardear la profesión docente sin tener en cuenta que los maestros y profesores son como los ingenieros que diseñan y utilizan estrategias para que los alumnos logren aprendizaje, utilizando una variedad de herramientas de distintas disciplinas: la lingüística, la psicología, la ciencia cognitiva,  la naturaleza misma de los conocimientos disciplinares en matemáticas, ciencias naturales, ciencias sociales. Un maestro planea, y lo hace sin ilusión ingenua de que sus planes ocurrirán al pie de la letra; sabe que son un marco de referencia. Lo comprueba continuamente con evaluaciones. Analiza los resultados, descubre qué entendieron y que no.

 El trabajo de diseñar y ejecutar experiencias de aprendizaje. No una clase. No una charla. Una unidad de enseñanza completa, una secuencia de clases, una experiencia intencionalmente dirigida para el aprendizaje de algo. No simplemente una clase: una clase le puede salir bien a cualquiera. O mal, es parte de la vida. Hay gente que cree que porque explica cosas con elocuencia entonces puede ser buen profesor. No. La gracia es diseñar un proceso entero, que pueda durar meses o años. Un proceso que tiene altos y bajos, que puede y va a contar con imprevistos y sujetos resistentes. En eso tiene que ser hábil un, docente, como nadie.

El  ejercicio de la tarea docente, de permanente entrega, genera una relación con el alumno que supera el espacio del aula, convirtiéndose en realidad en una verdadera relación de compromiso y de devoción por lograr que ese estudiante aprenda, sea curioso y se supere, logrando o intentando que rompa con esas barreras que lo limitan. Claro que éstas variarán de acuerdo con cada uno de ellos, ya que cada uno es un universo particular que merece ser estudiado y acompañado para que de este modo, pueda aprender.

Hoy es más complejo llevar adelante en proceso de enseñanza aprendizaje a los estudiantes por sus actos (que denotan falta de respeto hacia sus compañeros, docentes y familiares, su mal lenguaje y falta de disciplina), de una manera autoritaria y desde la soberbia, entiende o por lo menos intenta comprender universo de ese adolescente, invitándolo a que comparta y que entienda que no se encuentra solo, y que a través de esa conducta que manifestaban por estas carencias e inseguridades propias, la forma de desenvolverse no resultaría una salida o alivio a dicho peso acarreado.

Frustración por la sociedad en general en la que viven, desatención por parte de los padres que no se involucran en el bienestar de sus hijos (esto se evidencia en una escena en la que ninguno de ellos asiste el día de reunión entre padres y profesores) y antipatía por ciertos docentes, quienes (algunos) deciden cegarse ante esta realidad en la que se ven sumergidos y otros optan por no involucrarse para así poder sobrevivir.

La juventud apaleada por su entorno social, el sistema, la decadencia social, la publicidad, falta de atención, entre otros aspectos, no logra visualizar su porvenir ni imaginarse un futuro propicio, viven el ahora sin siquiera procurar que el mismo sea saludable y gratificante.

Con esa pesada mochila carga el docente lo que planteo en un retrato de lo que desafortunadamente pasa en la sociedad, donde el docente debe involucrarse, debe comprender lo que le sucede al alumno, lo que lo afecta.

El gobierno que no invierte lo suficiente en mejorar y dar una educación real, a los a los alumnos que van a la escuela porque tienen que hacerlo y asisten a clase como una forma de rutina diaria, a los padres de familia que no le presentan la atención adecuada a sus hijos o a la sociedad en general, que se ha encargado de hacer cada vez más difícil el conseguir  empleo aún con un título en mano.

La educación es un servicio público que nos corresponde a todos por igual, aunque lamentablemente no siempre se tiene esta oportunidad.

Bastardeado al docente se crea un pre-juicio (lo anterior al juicio) está en estos sentidos y orientaciones que intentan tapar el sol con un dedo, el punto débil en el que se apoyan los políticos tratar de crear el supuesto sentido común; punto al que aferran en la Sociedad para criticarlo y denostarlo al Docente. Cualquier idea, sea estúpida o lúcida, puede convertirse en creencia común y se convierte así en la dirección que se tomará para interpretar al mundo. Cuando se lo llama al sentido común, “el menos común de todos los sentidos”, se refiere a este poder generalizador de las creencias. Se refiere a que, literalmente y también prácticamente, se puede hacer creer cualquier cosa. Es común verlo. Otros llaman a esta condición “estupidez humana”. Tomemos un ejemplo: la culpa fracaso escolar es de los docentes, el sentido, la dirección de su interpretación, comenzará a girar alrededor de determinados ejes, los signos de la cercanía o lejanía del momento, cuáles son los signos de que se está en el camino correcto, quiénes son los aliados y los enemigos, etcétera, es fragmentar a la sociedad, cuando en realidad todos debiéramos tirar del mismo carro de una mejor Educación para todos.

Es más fácil echar todo la culpa al docente cuando el Estado no se hace Responsable. Y sin duda el docente es el que tiene la mayor tarea, pues su trabajo es ofrecer educación de calidad a sus alumnos.

Esta reflexión es necesaria hacerla, para que pasemos del Bastardeo a Jugar todos con la  camiseta en Defensa Educación Pública , con ello lograremos que deje de ser una moda Bastardear a los Docentes.

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