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Feb 17 2017

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El Impenetrable: brutalidad e impunidad policial y complacencia de la Dirección de Bosques

Sebastián Armando Fernández tiene de 47 años y es jornalero. Vive en el paraje San Feliciano, a 87 kilómetros al norte de Taco Pozo. Realizó una exposición en la Comisaría de dicha localidad, señalando que a las 10:30 horas del 20 de enero pasaFoto1do fue detenido por la Policía Rural cuando transitaba por la Picada 80. Reconoció que llevaba  un rifle calibre 22 de su propiedad, que le fue secuestrado con el resto de sus pertenecías, entre ellas un cuchillo. Agregó que  el policía, con tono sarcástico, le manifestó “pero que más andas haciendo vos acá?”. Respondió que andaba viendo el tema de unos postes, aclarando que ya tenía el permiso de la Dirección de Bosques.

Sebastián expuso que el  policía le manifestó “así que vos te hiciste el malo con él”, mientras señalaba a Juan Miguel Frías, de la Delegación de Bosques de Taco Pozo. De repente el policía le asestó un golpe de puño en el abdomen y luego en la espalda. Después le preguntó  su nombre, apellido y su documento de identidad.

Este policía lo bajó de su moto tomándolo de los cabellos, colocándolo contra el vehículo policial y comenzó a pegarle de manera brutal, con golpes de puño en el rostro, como así también en el hígado y espalda, mientras le manifestaba “de dónde sacaste la moto, de dónde la robaste, que tenés en la mochila seguro tenés droga, vos sos el cuatrero más grande que hay en el Chaco sobre la sesenta”. Como consecuencia de los golpes el dicente  debió viajar a la localidad de Monte Quemado, Santiago del Estero, para recibir una mejor atención médica,

La presencia de funcionarios de la Dirección de Bosques

 

Luego de varios minutos de maltrato habló Juan Miguel Frías. Le dijo al policía que Sebastián no era  quién se había resistido contra él, por lo que el agente dejó de pegarle. Después el policía que lo había  golpeado le preguntó sobre la cantidad de postes y de rollos que había trabajado, respondiéndole Sebastián el número exacto. Poco después llegó al lugar su hermano Norberto, quien sufrió el mismo castigo por parte de los policías. Luego uno de los agente, quién era llamado por sus compañeros por el alias   “Gringo”, le puso una soga  en su cuello, como a su hermano Norberto, mientras otro le pegaba y le manifestó “si lo veo de nuevo lo mataré”.

En la exposición, Sebastián dejó constancia que después de que le hicieron el acta de infracción  uno de los policías le manifestó que debía ser depositario de la madera, función que no podía  desempeñar ya que no vivía en ese lugar, lo que provocó el enojo de los policías,  que nuevamente comenzaron a golpearon, obligándolo a que firme un acta.

En el lugar también se encontraba el ciudadano Hernán Pacheco, responsable de la Delegación de Bosques de Taco Pozo, quién  manifestó que  Juan Miguel Frías retiraría los postes y rollos. Posteriormente tomó conocimiento de que Frías se llevó toda la madera y tres bidones de 200 litros de combustible cada uno. Sebastián agregó que tomó conocimiento de que Frías trasportó la madera  en un camión de color rojo, marca Mercedes Benz, propiedad de Gómez, que vive en Taco Pozo.

Apremios ilegales contra Norberto Fernández

El mismo día que su hermano, Norberto  Abeuno Fernández también efectuó una exposición en la Comisaria de Taco Pozo. Tiene 50 años y es un trabajador rural que vive en el Paraje San Feliciano. Coincidiendo con su hermano Sebastián, expuso que el viernes 20 de enero, aproximadamente a las 11 horas,  transitaba en su moto por la Picada 80 cuando fue detenido por la Policía Rural, a punta de pistola. En el lugar ya se encontraba Sebastián.

Agregó que paró la marcha de su rodado y que llevaba una escopeta de su propiedad, que le fue  secuestrada junto con sus pertenecías. Posteriormente le exigieron que se baje de su rodado. Luego unoFoto 3 de los policías, a quién  no conoce, le manifestó en palabras textuales “vos sos un cuatrero, donde están los postes”. El policía le ordenó que se identifique y comenzó a golpearlo. Posteriormente le exigió que le diera los datos de todas las personas que viven en el Lote 57, Legua “D”, zona “F”, aclarándole Norberto que desconocía  quienes vivían allí. El policía lo obligó a que firmara un acta que ya estaba confeccionada, desconociendo el contenido de la misma. Agregó que no sabía el número de  funcionarios policiales que actuaron, aunque estimó que serían aproximadamente unos veinte. Que solo pudo identificar a Juan Miguel Frías, que vive en Taco Pozo, quién trabaja para la Delegación de Bosques.

En relación a la golpiza Norberto aclaró ante la Comisaría de Taco Pozo que recibió golpes de puño en la cara y en la espalda, que sintió que le pegaron con un objeto contundente y que “le pusieron una soga en el cuello mientras lo tiraban con gran fuerza por el suelo del lugar, mientras le pegaban golpes de puño”.

 Brutalidad policial y corrupción

 

El Centro Mandela pudo conocer que   en el curso de los graves hechos que sucedieron  el policía que actuó con mayor brutalidad sería Juan Carlos Chazarreta y que también habría estado presente en el lugar Juan Galván, quién afirmaba ser el propietario del Lote fiscal 57, en el que los hermanos Fernández elaboraron 80 postes y 40 rollos de quebracho colorado,  los hechos son de conocimiento  del director de Bosques, contador Emanuel Carrocino.

En el Instituto de Colonización confirmaron que Galván no figura como adjudicatario en venta de aquel lote, que tiene una superficie aproximada de 2.500 hectáreas, ubicado al noreste del Establecimiento Las Palmeras, que 100_2158Colonización vendió a precio irrisorio a un grupo empresario de Buenos Aires, conformado por dos lotes de 2.500 hectáreas cada uno, en dónde se efectuaron desmontes ilegales para el cultivo de forrajes para la cría de ganados, a pesar de que toda la región es zona de uso y explotación restringida  del suelo y de los recursos naturales según el Mapa de Zonificación confeccionado  en Chaco, conforme las pautas establecidas por la Ley de Presupuestos Mínimos (26.331), que prohíbe los desmontes en esas áreas.

Sin embargo la Dirección de Bosques, cruzadas por el tráfico de influencias y la corrupción,  nunca labró las infracciones del caso. Mientras tanto, se intensifican los desmontes,  las explotaciones forestales, los cambios de uso de suelos, el uso de vehículos oficiales con fines  personales y el festival de viáticos para funcionarios  e inspectores inoperantes, complacientes o relacionados con quienes atacan el monte nativo chaqueño.

 

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