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Feb 15 2017

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Fiduciaria del Norte: negocios privados con fondos públicos y auditores extraños

Según los estados contables  al 31 de diciembre de 2016,  el ex gobernador y contador Jorge Capitanich y el actual mandatario  pareciera que no confiaran demasiado en los contadores chaqueños o, tal vez, hayan existido  otras razones desconocidas  para seleccionar consultoras de otras latitudes para que auditen fondos fiduciarios en el 326Chaco que se conformaron con recurso económicos de todos los chaqueños, sin que fueran consultados o pudieran dar opinión.

Al margen de estos interrogantes, el dato central es que más del 50% de los fideicomisos administrados por la Fiduciaria del Norte fueron auditados durante varios ejercicios  por dos consultoras porteñas, con sedes centrales en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Se tratan de la Consultora Lisicki, Litvin & Asociados, cuyas oficinas están en 25 de Mayo 555, Piso 13, CABA, y de la Consultora Deloitte Argentina, en  Florida 234, Piso 5. Ambas tienen delegaciones en algunas ciudades del país, aunque ninguna de las dos tiene representantes en el Chaco.

Sin embargo, se sabe que en Resistencia y otras ciudades de nuestra provincia existen muchos  contadores   independientes,  capacitados para prestar servicios de auditoría externa. Existen estudios contables y de auditoría reconocidos en la región que bien podrían ser contratados en lugar de aquellas consultoras de extraña jurisdicción. De esta manera no solo se crearían puestos de trabajo, sino que  se auspiciaría el desarrollo profesional y la mano de obra calificada local.

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El Consejo Profesional de Ciencias Económicas del Chaco (CPCE-Chaco) sabe mucho de estos temas porque, en los últimos años,  ha perfeccionado un sistema adecuado de concursos abiertos para la selección de equipos de auditoría externa anual para el propio Consejo y la Caja Profesional SIPRES. Sería muy saludable que el Gobierno lo adoptara como propio en la Fiduciaria del Norte S.A.

Otro dato que genera más dudas que certezas

Resulta llamativo que solo dos equipos de auditoría local hayan absorbido hasta 2012 las auditorías externas de más de 10 fideicomisos cada uno, con continuidad en el tiempo. Se tratan de los estudios contables de Teresa J. Marín & Asociados y de  PRONEA, de los contadores Eduardo Luis Muñoz Manni y Cínthia Jesica Pardo, cuando  lo aconsejable sería distribuir esas auditorías en un número mayor de equipos,  evitándose la repetición y la continuidad de los controles externos en ejercicios sucesivos por un mismo auditor,  neutralizándose el debilitamiento de los controles producto del acostumbramiento de los mismos profesionales intervinientes con las estructuras organizacionales del ente sujeto de control, y para dar posibilidades de desarrollo a un mayor número de profesionales de la región.

La concentración de las auditorías externas en pocos profesionales no es lo más aconsejable si se quiere una mayor transparencia en la administración de los fideicomisos y una gestión más eficiente de los recursos públicos derivados hacia la Fiduciaria del Norte S.A., sobre todo ante la creciente sospecha de los chaqueños de que esta empresa actúa por su cuenta, sin que se cumplan ni apliquen todos los  controles  previstos por la ley de administración financiera del Estado, lo cual es un delito muy grave, especialmente cuando vemos el pésimo funcionamiento de los servicios públicos de salud, educación, seguridad social y justicia, todos afectados en su gestiones diarias por la escases e insuficiencia de fondos.

Comercio privado con recursos públicos que no se controlan

La Fiduciaria realiza negocios privados con fondos públicos. Responde únicamente al Poder Ejecutivo chaqueño, que por decreto crea fideicomisos con dinero de la comunidad,  dicta normas de funcionamiento y operativas, designa a los directivos de la  Fiduciaria y a los fiduciantes, los montos de cada fideicomiso, los beneficiarios, fija las políticas y supuestamente se auto-controla. De esta manera se organizaron desvíos o atajos  para administrar los recursos públicos bajo un sistema que subvierte el régimen de administración financiera del Estado provincial. Este es un dato objetivo y genera consecuencias dañinas contra la comunidad al restarle fondos públicos que deben destinarse a los servicios básicos que debe brindar el gobierno de turno. Por esta causa es que resulta  necesario que se organice un riguroso e independiente sistema de control externo de la Fiduciaria como  sociedad anónima, aunque siempre resultará insuficiente porque la administración de la totalidad de los fondos públicos deben ser controlados según las pautas de la ley de administración financiera del Estado (4.787).

A pesar de administrar el fideicomiso de pautas publicitarias oficiales, la publicidad de las acciones desarrolladas por la Fiduciaria es muy limitada. Se pueden conocer, en el mejor de los casos, algunas compras  de bienes y servicios publicitadas  bajo el dudoso manto de buenas noticias y los estados contables de cada fondo fiduciario al cierre de los ejercicios financieros. Esto sucede  cuando la Fiduciaria decide publicar en su sitio oficial, mientras no decida retirarlas de la web.

Algunos fideicomisos son deficitarios. Hasta pueden tener patrimonio neto negativo, que trataron de explicar con excusas increíbles. No parecen existir indicadores de rentabilidad económica o social de cada fondo fiduciario o de eficiencia en la gestión para medir los resultados. Son negocios privados realizados con fondos públicos,  en los que  la pérdida parece ser la regla y la rentabilidad la excepción. Solo el Poder Ejecutivo puede saberlo.

El gobernador de turno actúa como si fuera el presidente de una  gran sociedad anónima multinacional y no un mandatario elegido por el pueblo. La Fiduciaria del Norte S.A. opera bajo esquema funcional cerrado, poco democrático y para nada republicano. Es prácticamente feudal. Sin embargo, maneja gran parte  de los fondos públicos  que ingresan  al Estado a través de la Coparticipación Federal, por endeudamiento público y lo que se recauda en Chaco, salvo las cuentas sueldos y las cajas chicas, que continúan siendo manejadas  por las direcciones de administración de cada ministerio y organismo

El presidente de la Fiduciaria del Norte S.A. repetidamente se manifestó por los medios de comunicación señalando que la empresa está controlada por múltiples organismos públicos, además de la Contaduría General y el Tribunal de Cuentas. También reiteradamente afirmó que la Fiduciaria está sometida a los controles (interno y externo) establecidos por la ley de administración financiera del Estado (4.787), a pesar de que no es así dado que la sociedad anónima que preside es privada  y  controlada según el sistema organizado por  la ley de sociedades comerciales. Luego apareció otras de las destacadas declaraciones del presidente  Sergio Slanac, que ponderó la enorme importancia que -según su opinión- cumplen las auditorías externas, lo que dio lugar a otra gran preocupación que entorna el oscuro funcionamiento de la Fiduciaria por la mecánica organizada para que se efectúen los controles externos sobre la Fiduciaria del Norte S.A.

 

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