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Feb 04 2017

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Fiduciaria del Norte S.A.: la gran paradoja que revela un Chaco que los gobernantes empobrecieron

Es notoria la opacidad de la gestión patrimonial, económica y financiera de la Fiduciaria del Norte S.A., a pesar de ser una empresa con capital estatal mayoritario, que se publica que es robusta y exitosa en un Chaco marcadamente deficitario, que fue empobrecido por los gobernantes. Se sabe muy poco de los fondos que ingresan 20170123-fdnorte-a9ff0cdf.jpg-220y egresan de allí, cómo administran y destinan los dineros públicos. Tampoco se conocen cómo se contratan las compras y se asignan    los bienes y servicios adquiridos. Se desconocen los recursos públicos millonarios que podrían quedar en el camino por burocracia, ineficiencia, tráfico de influencias, corrupción  y debilidades del sistema de control interno.

El funcionamiento de la Fiduciaria constituye un caso paradigmático muy negativo. Es la empresa insignia que sintetiza el fracaso de las estructuras administrativas y funcionales del Estado,  y  la privatización o tercerización de la administración,  uso y destino de los fondos públicos. Se trata de una empresa muy especial, con un crecimiento enorme en el volumen operable durante los últimos nueve años,  hasta que llegó  a convertirse en un  gobierno paralelo en materia de administración de dineros de la comunidad, que opera  fuera del alcance de los organismos de control de la hacienda pública.

Robusta caja negra

El flujo de fondos públicos desde el Poder Ejecutivo  hacia la Fiduciaria es llamativamente cada vez mayor. Se ha acelerado bajo la gestión del gobernador Peppo. La referida sociedad anónima es  una enorme caja negra donde se ejecutan operaciones comerciales y financieras  que pueden tener como beneficiarios a la   propia Fiduciaria, a organismos públicos fiduciantes, a empresas privadas, a productores primarios, industriales o de servicios, a los sectores más vulnerables de la sociedad  y  a personas o empresas ocultas o desconocidas.

En los decretos de creación  figuran los propósitos generales de los fideicomisos que se financian con fondos públicos, con  objetos tan amplios que existen márgenes de discrecionalidades exorbitantes para ejecutar todo tipo de operaciones. Sin embargo,   se desconocen cuáles serían las metas a alcanzar. Tampoco se sabe sobre la existencia de planes y programas ejecutados a partir de las operaciones de los fideicomisos, que están al margen del esquema de planificación y evaluación del Estado provincial,  conocido como SIGOB.

En algunos fideicomisos los distintos ministerios, empresas del Estado y organismos descentralizados delegaron a la Fiduciaria la ejecución presupuestaria de sus propios fondos destinados a la compra  de bienes y servicios. En otros se produjo  una verdadera   privatización o  tercerización de funciones propias de organismos estatales, que solo aportan los fondos de sus presupuestos y actúan como fiduciantes, convirtiéndose  en convidados de piedra sometidos al fragor de los negocios   descontrolados que realiza la Fiduciaria, que se constituyó en un inexpugnable ghetto que responde únicamente a las instrucciones del gobernador de turno,  y que escapa a los controles de la Contaduría General y del Tribunal de Cuentas, organismos que por cierto son obsoletos e ineficientes para evitar que los funcionarios fueran malos administradores y pródigos cuando gastaran dineros públicos con  escasas productividades sociales o económicas. A lo largo de los años nunca pudieron desarticular el Estado clientelar, prebendario, corrupto y corruptor.  Fueron y son funcionales en el esquema de tomar al Estado como un botín político, al que se sumó la Fiduciaria del Norte S.A.

Subversión administrativa y financiera en el Estado

Las facultades de administración de  fondos otorgadas por el Poder Ejecutivo a la Fiduciaria  produjo una verdadera subversión administrativa y financiera en el Sector Público. La consecuencia directa ha sido la desfuncionalización de las direcciones de administración de las jurisdicciones contempladas en el presupuesto provincial. Estas quedaron prácticamente vacías de actividades. Los funcionarios y agentes públicos, con altos sueldos y varias ventajas, desarrollan muy pocas tareas. Salvo excepciones, manejan automáticamente las cuentas sueldos y cajas chicas. Estas Direcciones podrían ser disueltas o reducidas en su jerarquía administrativa a un nivel de sección o división, con menos de un tercio del personal y una fuerte  reducción de los gastos improductivos, que sumados con los fondos que absorben la burocracia, la ineficiencia, el tráfico de influencias,  la corrupción y los negocios ilegales, generan el recurrente déficit público que ha caracterizado a casi todas las gestiones de gobierno. Hoy se habla de  que el Chaco necesita contraer una deuda por  3.000 millones de pesos para cubrir el déficit público, que confrontados con algunos vivos que están haciendo negocios privados con fondos públicos, generan la sensación de que vivimos en el paraíso donde se repiten los festivales descarados.

Finalmente, los fondos transferidos a la Fiduciaria  determinó que se pasara de ejecutar operaciones controladas bajo el régimen de administración financiera del sector público (Ley 4787) a operaciones exentas de este control. La Fiduciaria se convirtió en un territorio off-shore, libre de controles.

Slanac comete un delito porque sigue desinformando sobre el descontrol de la Fiduciaria

En declaraciones atribuidas al presidente de la Fiduciaria del Norte S.A., éste  habría insistido en tratar de imponer la idea que la empresa está sujeta a los controles del Sistema de Administración Financiera de la Provincia del Chaco, mencionando parcialmente el artículo  4 de la Ley 4787, pretendiendo crear una engañosa confusión de lo que se entiende sobre  Administración Pública  y Sector Público. En este último espacio  existen entidades exentas (fuera) de control, como es el caso de la  Fiduciaria. Slanac no  consideró el resto de los artículos que regulan los distintos programas de control que conforman el Sistema de Administración Financiera, los órganos rectores, la vinculación de estos con los servicios administrativos y Jurisdicciones, y los subsectores en los que se aplican.

A los fines de refrescar la memoria, completar y complementar informaciones ya publicadas sobre estos temas, se debe tener presente que el Sistema de Administración Financiera está conformado, según el artículo  13 de la Ley 4787, por los siguientes sistemas: ingresos públicos, presupuestario, crédito público, tesorería, contabilidad gubernamental, contrataciones y gestión de bienes.

Puede leer más:
http://www.centromandela.com/?p=19281

En la comunicación social sobresale la dificultad  de desarrollar  opiniones  y criterios con fundamentos  en temas técnicos, sobre todo cuando son de naturaleza jurídica. Sin embargo,  en función del raid desinformativo  que protagoniza el presidente de la Fiduciaria del Norte S.A., no queda otro camino que abordar las cuestiones legales o normativas. En este sentido, vale la pena señalar que los artículos 16, 22, 23, 33, 74, 81, 97, 98, 108, 123 y concordantes  de la Ley 4787, que establecen la organización y funcionamiento de cada uno de los componentes del Sistema de Administración Financiera, se aplican exclusivamente a las Jurisdicciones y entidades de la  Administración Pública Provincial, que de acuerdo a lo establecido en el Art. 4 de la Ley 4787 está compuesto por los Subsectores 1, 2 y 3 (Administración Central, Entidades Descentralizadas y Entidades con Regímenes Institucionales Especiales).

Las entidades del Subsector 4, entre las que se encuentra la Fiduciaria del Norte por tratarse de una sociedad anónima con capital estatal mayoritario, no forman parte de la Administración Pública Provincial. No cuentan con servicios administrativos y no tienen asignadas (las entidades) una Jurisdicción en los términos previstos por los artículos  9, 10 y 11 de la Ley 4787.

Las normas de creación y funcionamiento de este tipo de entidades establecen sistemas de administración propios. Así ha ocurrido con la Fiduciaria. Recordemos que el art. 3 de la Ley N° 5005, de creación de tal sociedad anónima,  expresamente establece que no serán aplicables a dicha empresa las normas de la Ley 4787, tanto para el régimen de compras y de contrataciones, como para los actos y operaciones de adquisición y disposición  de bienes y servicios  que realice.

La utilidad de desenmascarar a la Fiduciaria

Resulta tedioso e irritante desenmascarar esquemas que esconden cajas negras y subversiones administrativas, que generalmente benefician a quienes ejercen el poder. Pero ocurre que la Fiduciaria del Norte es la madre del borrego porque desde allí han manejado varios miles de millones de pesos  para comprar bienes y servicios con fondos públicos. Se transformó en un micro estado que funciona en paralelo  a la estructura estatal regular y normal, y todo indica que están flojitos de papeles cuando señalan que están controlados por todos los órganos de control -interno y externo- de la administración pública y del sector público, cuando en realidad no es así. Los corolarios repetidos de los descontroles pasan y terminan en desvíos,  malversaciones y administraciones fraudulentas que, directa o indirectamente, afectan el normal funcionamiento del Estado,  privando de remedios a los enfermos, de tizas y libros a los alumnos, de caminos y rutas a pobladores y productores, y de otros tantos bienes y servicios que deben ser comprados para que el Estado sea correctamente  gobernado en función de las necesidades sociales, no solo de los sectores más vulnerables, sino de la comunidad en general que aspira a ser parte de un progreso justo y equitativo, con desarrollo humano y social.

En la tarea de esclarecer el verdadero funcionamiento de la Fiduciaria del Norte S.A. es imprescindible señalar que no está obligada a cumplir y no le son aplicables las normas de administración financiera del Estado, por no ser parte de ella. No es sujeto de control y no tiene ninguna vinculación directa con los órganos rectores del Sistema de Administración Financiera, que son la Dirección General de Finanzas y Programación Presupuestaria, la Tesorería General de la Provincia,  la Contaduría General de la Provincia, la U.O.S.A.C. (contrataciones) y el O.C.S.A.F. (Ministerio de Hacienda y Finanzas).

 

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