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Ene 12 2017

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Fiduciaria del Norte: miente muchas veces que algo quedará

El presidente de Fiduciaria del Norte S.A.o de su “sucesor”, Sergio Slanac, nuevamente desvió el debate y se manifestó plagando  de información falsa o errónea, en un escenario de medios  en el que a los funcionarios públicos no les nota_0419f22f3547ad3bbeca399c52dd4fe7_f_improf_373x244interesa  informar a la población con objetividad y veracidad, cuando que una de las primeras obligaciones de los gobernantes es la de generar certezas en la opinión pública. Mal informó sobre cómo la Fiduciaria   administra los dineros públicos, aunque en un breve tramo de su última declaración  en Diario NORTE sorprendentemente reconoció que la entidad que dirige  no está sujeta al sistema de controles aplicados por la Contaduría General y el Tribunal de Cuentas.  Slanac resaltó  que  “la no aplicación de las disposiciones de la Ley Nº 4787 no implica que el Estado se desentienda de los bienes que transmite al fideicomiso”. Sin embargo, en la misma nota, contradictoriamente señaló que “Todas las contrataciones que, con fondos del Sector Público provincial, efectuare Fiduciaria del Norte S.A., estarán sometidos al control del Tribunal de Cuentas, de la Contaduría General y de Fiscalía de Estado”.

Ocultó que el artículo 3 de la Ley 5005 eliminó los controles sobre la Fiduciaria

 

Cuando en el año 2001 el ex gobernador Ángel Rozas elevó el proyecto que luego sería sancionado como Ley 5005 expresamente eliminó los controles que efectúan la Contaduría General y el Tribunal de Cuentas de acuerdo las pautas establecidas por la Ley 4787, de organización, funcionamiento y administración financiera  del Sector Público chaqueño.De esta manera se planificó la privatización en la administración y en el uso de los dineros públicos.

 El artículo 3 de la Ley 5005 dispone que “el régimen de compras y contrataciones de la sociedad será establecido por el poder ejecutivo, no siendo aplicables las disposiciones de la ley 4787 o la que la reemplace”. A partir de esta norma es que nunca la Fiduciaria estuvo sometida a los controles interno llevados por la Contaduría General y externo desplegado por el Tribunal de Cuentas. Esta  práctica  negativa está efectivamente corroborada por el Centro Mandela y se refleja en las cuentas generales de los ejercicios financieros del Sector Público, incluso en los gastos ya consolidados al 31 de octubre de 2016  en los que no  figura la Fiduciaria del Norte en el sistema de contabilidad gubernamental. Por lo tanto, no aparece allí  el sistema de contrataciones de la Fiduciaria en materia de  compras de bienes y servicios. Por este motivo es que  las compras efectuadas por la Fiduciaria no siguen los pasos previstos por el artículo 130 y siguientes de la Ley 4787, que contempla –para todos los casos- los mecanismos de licitación pública, concurso de precios y compras directas, según los valores en juego.

Un raro barril que se llenó con fondos públicos que no se controlan

 

En el documento publicado en el link http://www.centromandela.com/?p=18777 ya señalamos que era sumamente grave y preocupante el funcionamiento  de la Fiduciaria del Norte en la administración de muchos millones de pesos que son de los chaqueños sin que  funcionaran los controles que se aplican sobre la administración pública, centralizada y descentralizada, a través de la Contaduría General y del Tribunal de Cuentas. También se resaltó que la Fiduciaria actúa como una empresa netamente privada  cuando efectúa millonarias compras y contrataciones directas o por concursos de precios selectivos, que nadie controla.

La mala fama de la Fiduciaria

 

Es conocida la mala fama de la Fiduciaria del Norte entre los funcionarios y el personal de Contaduría General, de Tesorería, del Tribunal de Cuentas y de los restantes organismos donde se elaboran los presupuestos públicos y se controlan los gastos y los mecanismos de compras y de contrataciones con dineros públicos. Sin embargo, guardan un sonoro silencio complaciente.

Sergio Slanac repetidamente se ha manifestado a través de los medios de comunicación en forma errónea o falsa sobre el sistema de control público en el manejo de los dineros de los chaqueños.

Anteriormente refirió que la Fiduciaria está sujeta a múltiples controles externos de organismos para garantizar la eficacia y la transparencia en la ejecución de los recursos públicos que son transferidos a la Fiduciaria. Citó al Tribunal de Cuentas, a la Contaduría General, a los ministerios fiduciantes que aportan fondos a los fideicomisos, a la Fiscalía de Estado y a la Asesoría General de Gobierno. Slanac hasta mencionó un supuesto control anual de la Cámara de Diputados, cuando en realidad lo que envían son los balances y debería saber que los diputados no examinan ni verifican absolutamente nada, tal cual ocurre con las cuentas generales de los ejercicios financieros. Nunca tienen en sus manos los comprobantes o soportes documentados  que avalen la administración de los fondos y de la gestión de los bienes de cada fideicomiso.

 En su última aparición en Diario Norte agregó que también están controlados por la Fiscalía de Estado, que como organismo público no se puede controlar ni siquiera sí mismo, y que no tiene facultades para controlar nada en materia de administración financiera del Sector Público

¿Quién controla a la Fiduciaria?

                                                                                                                                                                         Para lograr el objetivo buscado, bajo la lógica de hacer negocios, el régimen de compras y contrataciones de la Fiduciaria del Norte escapó al régimen  previsto por la Ley 4787. Esta empresa, casi siempre conducida por el PRO,  simplemente debe ajustar su funcionamiento y compras  a lo que establece  el Poder Ejecutivo y el reglamento interno de cada fondo fiduciario, que debe ser aprobado por la autoridad de aplicación, que es el Ministerio de Economía del gobierno chaqueño.

Así está expresamente previsto en la Ley 5005. El pretexto para suprimir los controles fue presentado como la voluntad de mejorar (eficientizar)  el sistema de compras y contrataciones del Estado, cuando en realidad  fue la de sustraer los dineros públicos  de los controles previstos en materia de administración financiera, que luego decantó en la lógica de los negocios.

 

La lógica de los negocios

Hablando de negocios, es oportuno alertar a la opinión pública  que la administración de los  fondos para la cancelación de deudas de lo que se conoce como el mega juicio de magistrados y empleados del poder judicial, a través recursos obtenidos de la toma de un préstamo de 4.000 millones de pesos autorizados por la Ley 7782, fue y es realizado al margen de las normas vigentes ya que nunca ingresaron al Tesoro provincial, operándose en el uso y en la renta  de aquella suma millonaria sin la intervención del órgano de control interno de la hacienda pública, que es la Contaduría General de la provincia (Art. 2° a 7° de la Ley 3723), sin la participación del órgano rector financiero  que es la Tesorería General (Art. 97° a 101° y 103° inc. b) de la Ley 4787), y sin la gestión de la Dirección de Administración del Ministerio de Hacienda y Finanzas Públicas, a lo que se agrega la irregular intervención de la Fiduciaria del Norte. Por lo tanto,  fueron ilegales los movimientos de fondos operados desde el 18 de agosto de 2016 en la Caja de Ahorro en Dólares Nº 221570-0, en la que se depositó U$S 227.000.000,00, convertidos en pesos, en la Cuenta Corriente 596240/8, en la que se acreditaron dos depósitos de U$S 10.000.000,00, también convertidos en moneda nacional, que luego fueron transferidos  a la Fiduciaria del Norte, a la Cuenta Corriente en Pesos 595520/7, al Fideicomiso de Cancelación de Deuda,  que finalmente decantó en el mercado financiero de especulación.

Secretismo en la Fiduciaria

 

Dificultosamente se comenzó a conocer cómo funciona esta sociedad anónima, que depende de las decisiones del gobernador de turno, con notas sobresalientes durante la doble gestión del ex gobernador Jorge Capitanich, y al que no escapa el actual jefe de gobierno.  Cuando asumió Capitanich se produjo una explosión en la conformación de fondos fiduciarios  con dineros públicos y uno privado, para disimular. El proceso de desguace del Estado, desde el punto de vista administrativo y financiero, alcanzó su máximo  esplendor  en la época de Capitanich, y ahora se acelera. Gran parte de los recursos del Estado pasan por administradores privados,  que no rinden cuenta y que solo envían balances a los organismos de control para aparentar que están inspeccionados y aprobados en el manejo de los recursos públicos

Malo, malo, malo

 

Los supuestos controles, que no son tales ni efectivos, están previstos en el artículo 6 del contrato societario de la Fiduciaria del Norte, aprobado por la Ley Nº 5.005, y se reducen a los fideicomisos  que administra. Respecto a estos,  la Fiduciaria debe rendir cuenta ante el Ministerio de Economía, que tampoco controla nada porque es el propio Poder Ejecutivo el que  establece el régimen de compras y de contrataciones que escapan a los controles previstos por la Ley 4787. Está demostrado que el autocontrol en el Sector Público es ineficiente o auspicia irregularidades, como el tráfico de influencias y el pago de sobornos, para lo cual el Estado compra o contrata con sobreprecios.

Los controles establecidos por la Ley 4.787

 

Esta ley, de organización y funcionamiento de la administración financiera del Sector Público provincial, regula muchos aspectos vitales y estratégicos para tratar de controlar la disposición de fondos  y el gasto público, que muchas veces se frustró por la pésima aplicación de esta norma, por la burocracia, el tráfico de influencias y la corrupción en distintas líneas administrativas del Estado.

En el caso de la Fiduciaria del Norte el tema es más grave porque su funcionamiento y administración financiera está fuera del control institucional. Para lograr este cometido, utilizaron una ventana  para fugarse de los controles,  que fue legislado en el artículo 4 de la Ley 4787. Esta cláusula es la que define lo que se llama la organización del Sector Público y su integración. Aparecen cuatro sub-sectores que son los siguientes: administración central, entidades centralizadas y entidades con regímenes institucionales especiales. Esta última, a su vez, está constituida por las empresas estatales, las sociedades del Estado, las sociedades anónimas con participación estatal mayoritaria, las sociedades de economía mixta y todas aquellas entidades societarias o empresarias en las que el Estado tiene participación mayoritaria en el capital o en la formación de las decisiones. Para todo este sub-sector (empresas y sociedades del Estado) son  de aplicación obligatoria las disposiciones de la Ley 4787, salvo que las leyes  de creación, estatutos o normas similares dispongan lo contrario. Pues aquí estuvo la trampa en la ley 5.005, que en su artículo 3  dispuso expresamente que no se apliquen a la Fiduciaria del Norte el sistema de control público en materia de compras y contrataciones que realiza esa sociedad anónima. De esta manera evaden, administran, gastan, compran y contratan en forma directa o a través de amañados concursos de precios, sin sujetarse a  los controles previstos por la ley de administración financiera del Sector Público.

En ese marco es que la Contaduría General de la Provincia no actúa como el órgano rector del sistema de contabilidad gubernamental, como tampoco puede  gestionar como organismo de control interno (artículo 155 y siguientes de la Ley 4487) respecto de la Fiduciaria. Lo mismo ocurre en el Tribunal de Cuentas, como órgano de control externo (articulo 178 y siguiente), que se reduce a un control netamente aparente y solamente formal.

Diario NORTE: link:  http://www.diarionorte.com/article/147178/fiduciaria-no-interviene-para-nada-en-el-regimen-de–adjudicacion-de-la-tierra-publica-resalto-slanac-
“Fiduciaria no interviene para nada en el régimen de adjudicación de la tierra pública”, resaltó Slanac

El presidente de Fiduciaria del Norte recordó que, ante la creación de fideicomisos públicos, la empresa de capital estatal mayoritario afronta exhaustivos controles de diversas áreas de la Administración Provincial y de organismos externos.

El presidente de Fiduciaria del Norte S.A., Sergio Slanac, detalló aspectos centrales de la creación de fideicomisos para distintas dependencias del Estado provincial, figuras que no implican el reemplazo de funciones ni obligaciones de las áreas gubernamentales involucradas, y en cambio ofrecen ventajas que sólo la compañía estatal puede otorgar en términos de equipos especializados, financiación y agilidad de las distintas acciones encomendadas.

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