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Abr 25 2012

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El subsecretario Brunswing, a las andadas II

*Con nota de redacción al pie *

Denuncia de Greenpeace: desde el Gobierno aclararon que “las prácticas empleadas están avaladas por la ley”

 

15:13 | El gobierno brindó detalles acerca del hecho que motivo la denuncia de la organización ambientalista por supuesto desmonte.

“La Ley no prohíbe esa técnica, sino al contrario, se trata de una alternativa en el manejo sostenible de los bosques nativos”, señaló el subsecretario de Recursos Naturales.

Ante la denuncia realizada por la organización ambientalista Greenpeace por supuesto desmonte en El Impenetrable, el gobierno provincial aclaró que la práctica silvopastoril se encuentra avalada por la legislación vigente, así como también que la actividad fue debidamente autorizada. “Las prácticas empleadas están debidamente aprobadas y avaladas por la legislación”, aclaró el subsecretario de Recursos Naturales del Ministerio de la Producción y Ambiente del Chaco, Miguel Brunswig.

Como en ocasiones anteriores, el funcionario dejó en claro que la técnica silvopastoril no representa una práctica prohibida por las leyes Nº 26.331 y 6.409, tal como lo denunciara la organización ambientalista. “La Ley no prohíbe la práctica silvopastoril, sino al contrario, se trata de una alternativa en el manejo sostenible de los bosques nativos para las zonas de conservación de clase II (amarillo)”, reforzó.

Además, aclaró que ante el pedido de la empresa Raíces Argentinas que opera en el lugar, se realizó un estudio que fue aprobado por el ingeniero forestal contratado por la firma y a su vez, fue supervisado por un profesional de la subsecretaría. “La empresa estaba dentro de la ley”, remarcó y explicó que el estudio fue debidamente constatado y aprobado bajo la Ley Nacional Nº 26.331 y la Ley Provincial Nº 6.409.

“La ONG opina que la práctica silvopastoril se encuentra prohibida, mientras que desde el Ejecutivo tenemos toda la información técnica para sostener que está permitida”, reflexionó. En este sentido, informó que la empresa que opera en un predio de mil hectáreas, ha realizado un pedido para llevar a cabo la práctica en tan solo el 30 por ciento del total de la superficie, dejando el 70 como reserva, mientras que en esas 300 hectáreas tiene la obligación de dejar un mínimo de 120 plantas por hectáreas. “Por lo dicho queda perfectamente aclarado que con esta práctica se respeta el ambiente”, agregó.

También, como política de resguardo de los recursos naturales el Ejecutivo compra, cada cuatro meses, imágenes satelitales actualizadas de los bosques para controlar el accionar de las distintas empresas; a lo que se le suma una constante inspección en contempla el estudio en campo.

 

ZONA AMARILLA

Continuando con la necesidad de disipar todo tipo de dudas, explicó que el predio en cuestión se encuentra en lo que se denomina “zona amarilla” que es un nivel intermedio de cuidado, donde no se puede realizar desmonte tradicional para hacer agricultura, sin embargo se encuentra permitido sacar lo que sea fachinal para instalar la pastura que permita la actividad ganadera.

En esa línea, recordó que en 2008 la Legislatura provincial sancionó la Ley Nº 6.409 que ordena territorial y estratégicamente los bosques de la provincia. La misma, establece tres clases de conservación de los bosques nativos: baja (clase III – color verde); medio (clase II – color amarillo) y alto (clase I – color rojo).

Para cada una de esas categorías, la norma establece las prácticas que pueden emplearse conforme a ciertos criterios de sustentabilidad y pautas técnicas, implantando restricciones ambientales. Al respecto, Brunswig afirmó que todas las prácticas a ejecutar por los interesados son evaluadas y autorizadas en forma previa por las autoridades provinciales según los requerimientos de la legislación vigente.

 

Ante el hecho, el gobernador Jorge Capitanich invitó a las autoridades de la ONG a visitar la provincia para mantener un dialogo en donde se pondrá a la disposición de la empresa toda la información legal y técnica que dispone el gobierno.

* Nota de Redacción:

Son claramente erróneos o falsos los fundamentos que esgrime el Subsecretario de Recursos Naturales del Ministerio de la Producción y Ambiente del Chaco, Ing. Brunswing, para tratar de desvirtuar el informe de Greenpeace, que compartimos porque es objetivo y realista. Si bien la Ley de Bosques no prohíbe los desmontes silvopastoriles, hasta el más ignorante o interesado sabe que en los Departamentos Brown y Güemes existen los llamados “montes de los 100 árboles por hectárea”. Por lo tanto, cualquier desmonte silvopastoril, que debe preservar 120 árboles por hectárea, viola la Ley de Bosques aunque por la corrupción existente en los organismos del Estado se obtienen autorizaciones para que se lleven adelante estas prácticas, que son mecanismos usuales que utilizan los productores para “hacer chacras” con el pretexto de ampliar la frontera ganadera. El verdadero objetivo no es la ganadería bajo monte, sino el cultivo de soja transgénica para lo cual deben desmontar el monte nativo. El Impenetrable está expuesto a un extraordinario nivel de eco-riesgos y daños estructurales, auspiciado por el gobierno que apuntala una producción primaria netamente extractivita y predadora.

Por último, el campo intervenido por Greenpeace en promedio no cuenta con más de 60 árboles por hectárea dado que el anterior propietario explotó intensamente el monte antes de venderlo. La empresa propietaria compró otros Establecimientos, en los que desmontó masivamente y fue infraccionada aunque terminó pagando un monto irrisorio. El dueño real es un gran empresario multirrubro, que se destaca en la Argentina por sus estrechas relaciones con presidencia y gobernadores.samente el monte. La empresa propietaria compro otr

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