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Abr 23 2012

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Carta de sueños y desilusiones de Gastón Lion

ELIMINAN LOS ALGARROBALES DEL INTERFLUVIO

 

CARTA DE SUEÑOS Y DESILUSIONES DE GASTÓN LION

 

 

Estimado Rolando:

 

Gracias por los documentos. Por mis contactos en la región yo tenía noticias de lo que tu denuncias.

Hace dos años atrás, estando allá yo hice todo lo posible para hacer parar esta masacre, del cual yo fue testigo en Olla Quebrada, especialmente en todos los lotes alrededor del lote de reserva N° 225 (más de 1000 has.) y en otros lugares también.

Los tres meses que mi señora y yo nos quedamos allá fuimos despertados cada día por el ruido de las motosierras, que debíamos soportar los días enteros. Saqué furtivamente las fotos que adjunto abajo. Yo vi salir, y pasar a la vista de todos, sin ningún control a dos kilómetros de la policía ambiental de Castelli, los camiones con acoplados cargados con todo los tamaños de algarrobo, quebracho, palo santo.

Me fui a las oficinas de la Dirección de Bosques en Castelli, Bermejito y Resistencia, donde hablé directamente con el Director Sr. Miguel Ángel López y en el Ministerio en Buenos Aires, pero nada se movió.

Un empleado de la Dirección de Bosques me contó que “los camioneros vienen para sacar una guía para llevar una carga de madera, con validez de 4 o 5 días, pero como no hay ninguno control llevan diez o más cargas, trabajando día y noche. Todo eso sin pagar ningún impuesto.

El comandante de la policía ambiental de Castelli me confesó que “Conozco a todos estos traficantes y conozco sus métodos. Pero no puedo hacer nada. Tengo un puñado de hombres para vigilar todo el Departamento Güemes. Me faltan hombres, vehículos. A veces no tenemos ni gasolina. Cuando arresto a uno de estos madereros a la mañana, su abogado le hace poner en libertad a la tarde. Aquí señor es tierra de nadie!”

Hablé con el Director del Idach Sr. Orlando Charole, que me prometió “ir a ver lo que pasaba allá”. Pero tampoco vino.

La verdad me obliga decir que los traficantes de madera y los políticos corruptos no podrían hacer tantos daños sin la complicidad activa de los dirigentes de la Meguexosochi, en especial de su presidente Zenón Cuellar.

La Unión Europea había invertido un millón de euros en tres años para financiar el proyecto “Bosques Tropicales” para lograr una explotación sustentable del monte. Hace tres años, cuando terminó la financiación, se fue el coordinador belga y los técnicos argentinos. A los pocos meses todo se fundió por falta de capacitación de los “técnicos tobas”. La Unión Europea limitó el proyecto a tres años, lo que para nada fue suficiente! Fue completamente irresponsable desvincularse del proyecto en tan poco tiempo, tratándose de personas sin estudios y con una capacitación técnica muy limitada porque los técnicos que en la práctica manejaron el proyecto eran todos blancos que contaban con estudios y tuvieron un aporte regular de créditos.

El aserradero jamás ha funcionado. Todos los vehículos están rotos. Las distintas cooperativas no funcionan más. Seguramente este proyecto ha levantado una grande esperanza dentro de los tobas y ahora una gran desilusión, que ha hecho que algunos de ellos colabore con la destrucción del monte junto con los madereros. El tractor que se ve sobre las fotos es el de la cooperativa maderera “El Patac”, el único vehículo que andaba cuando visité Olla Quebrada. Era conducido por uno de los que juntaban los troncos antes de cargar en los camiones de los madereros.

Yo fui el que recuperó las 10.000 primeras has. para una comunidad indígena en el Chaco, en Olla Quebrada, en 1981/82. Descubrí la existencia del decreto del P.E. Nacional que estableció una Reserva de 150.000 has. en el Interfluvio, en el año 1924 y empecé con esta reivindicación a partir de 1985. Lleve ambas cuestiones a la ONU en Ginebra, años tras años, hasta conseguir la devolución de las 140.000 has. faltantes en 1999. Toda mi vida fui siempre animado por el deseo de contribuir a una verdadera reparación histórica hacia los pueblos indígenas de las Américas. Pero no he hecho todo esto para que hoy día sean los legítimos dueños de estas tierras quiénes colaboren a su destrucción! En todo el país los pueblos indígenas tienene una alta conciencia para proteger a la madre tierra, menos en el Chaco.

Pero el gobierno del Chaco tiene gran parte de responsabilidad en la situación actual. En el año 1989, si mal no recuerdo, se dictó un decreto provincial para prohibir el corte de madera en el Interfluvio. No sé si está o no todavía vigente; pero de todas maneras, Argentina sancionó hace tres años atrás una excelente ley de bosque, que en el Chaco esta impunemente violada, todos los días. Al país le queda apenas 30% de la masa boscosa que tenía hace 100 años, y cada año que pasa hay menos. Yo no entiendo a los patrones de la industria maderera, ni tampoco a los dirigentes de los sindicados. El oeste de la provincia es una de las pocas regiones donde todavía hay árboles con madera dura. A la velocidad que se está destruyendo y sin reforestación, dentro de pocos años no quedará nada! ¿Y que van hacer en ese momento los obreros que fabrican los mejores muebles del mundo? ¿En que van trabajar? Este drama social ha pasado en todas las provincias vecinas. Deberían abrir rápidamente los ojos. El verdadero interés debe ser a largo plazo por una explotación sustentable del monte y su reforestación!

Estas tierras muy secas necesitan una cobertura boscosa de árboles nativos que regulan la humedad. Si el monte muere, la tierra se va transformar en desierto. Lo comprobarán los sojeros que piensan extender sus cultivos. Sin agua nada se puede cultivar. Por estas razones soy muy pesimista para el futuro del pueblo Toba en el Interfluvio. Eso me duele mucho. Me hace chocar con muchos parientes y amigos que ven únicamente un provecho económico a muy corto plazo. Pero en el sistema de parentesco extendido de la comunidad Toba, yo soy el abuelo de unos 20 chicos y chicas y esta responsabilidad la tomé muy en serio. Espero que cuando sean grandes entiendan que su yape relochelec (abuelo blanco) fue el único que defendió sus derechos a tener un futuro digno sobre la tierra de sus antepasados!

Hace un año que tengo problemas con mi salud y no sé cuando voy a poder viajar al Chaco. Pero desde el fondo de mi corazón te agradezco de intentar también de cambiar el rumbo de las cosas. Tú puedes hacer público mi testimonio y te deseo muchos éxitos en esta lucha.

Con mis fraternales saludos. Gaston Lion

Enlace de las fotos: www.reinodelmapu.net/201005/

Bélgica, 23 de abril de 2012.-

Historia de vida de Gastón Lion

Soy Belga, nacido en 1947 dentro de una humilde familia obrera, mi abuela y padres me dieron una educación tradicional y cristiana, abierta a los demás, poniendo un mayor acento en las virtudes de la honestidad y del honor. Desde chico supe que; “¡un hombre vale lo que vale su palabra!”

Con el transcurso de los años, me di cuenta que este dicho constituye una verdad absoluta, que si fuera aplicada en todas las actuaciones humanas, se evitaría muchos motivos de conflictos, dando como resultado, un mundo mejor, mas justo y fraternal.

Atraído por los indios norteamericanos que cuando pequeño veía en las películas de los cines locales y las revistas de dibujos, permitió que más tarde, en mi adolescencia, comenzara a leer libros de historia sobre la “conquista del oeste”.

Lo que descubrí fue un choque grande y fui invadido por una mezcla de sentimientos de repulsión, vergüenza y duda que aun no me han abandonados, me hice las siguientes preguntas: ¿Como fue posible que tantos hombres de mi raza, cristianos como yo, que afirmaban ser civilizados y tener la verdad, se manejaran con los pueblos “salvajes”, muchísimas veces peor que animales rabiosos, cometiendo toda clase de barbaridades y sobre todo siendo completamente incapaz de respetar y cumplir sus palabras comprometidas en los pactos más solemnes, como son los tratados? ¿A donde quedaron el humanismo, la caridad cristiana, la honestidad y el honor?

¿Quién fue el salvaje y quién fue el civilizado? Después de una larga y profunda reflexión, la respuesta la tuve en estos mismos valores que me habían sido transmitidos: un rey, un presidente, un gobierno, un ministro, un jefe militar, etc…, cualquier dirigente oficial, como cualquier hombre o mujer, cual sea su cargo civil o religioso”¡vale lo que vale su palabra!” y también; ¡lo que cree, representa, promueve o defiende!

Teniendo la respuesta descubrí, al mismo tiempo, el sentido y dirección de mi vida: la solidaridad para la justicia con la America India, ideales que comencé a seguir poco a poco, según mis recursos, viajando a partir del año 1970 y estableciendo lazos solidarios en America del Norte.

Todo el decenio del 70, a raíz de mis relaciones con los Sioux, me apasione por su lucha para hacer valer sus tratados celebrados en Fort Laramie en 1868. Al mismo tiempo comencé a capacitarme sobre los aspectos jurídicos de estas luchas modernas por el respeto de los tratados indios en Estados Unidos y Canadá. A principio de 1979 me encontré por primera vez, en un congreso en Bélgica, con mapuches de Chile, refugiados políticos en Europa. A través de mis lecturas, ya me había enterado desde años, sobre la fabulosa epopeya de su nación, la existencia de tratados hechos con los españoles y de la creación del Reino de Araucanía y Patagonia. Pero como consecuencia de una enseñanza distorsionada de la historia en las escuelas de Chile, muchos de los mapuches que encontré, parecían haber olvidado grande parte de estos hechos tan importantes de su historia. Me pareció un tanto extraña sus actitudes, de manejarse casi únicamente por conceptos ideológicos occidentales, en vez de utilizar para su lucha sus propios derechos histórico-jurídicos, como yo estaba acostumbrado ver en la lucha de los indios norteamericanos.

Además de ser víctimas, como muchos chilenos, de la dictadura militar, como mapuches tenían que enfrentar un verdadero drama nacional: la división de sus tierras por el decreto ley 2568 y sus consecuencias sobre la cohesión socio-económico de sus comunidades. Juntos establecimos el Comité Belga-America India y a lo largo de los años tejimos toda una red de apoyo en Europa, con ONG y partidos políticos sobre todos los Verdes, lo que nos permite hoy día hacer oír la voz mapuche hasta las máximas instancias europeanas. Poco a poco empezaron a mirar más hacia sus verdadera historia y a partir de ella ha elaborar conceptos propios que difunden tanto en Europa como en el Cono Sur. Viaje por primera vez al Cono Sur a fines de 1979, ese año la Argentina conmemoraba el centenario de la “Conquista del Desierto”. Consecuencia directa de este hecho “patriótico”, encontré a los pueblos aborígenes en una situación trágica de miseria y olvido, una de las peores que había visto.

Las librerías de Buenos Aires estaban llenas de libros escritos por los militares que habían hecho la famosa “gran obra”. En búsqueda de todo elemento que podría ayudar a superar esta situación de marginación del mundo indígena, compre varios de estos libros. En ellos encontré mis primeros datos sobre la existencia de tratados indios en Argentina. A mi regreso de ese viaje, ya había tomado mi decisión, era un compromiso personal, las enseñanzas que había aprendido de los indios norteamericanos en relación a sus tratados y derechos, sus experiencias se las transmitiría a los hermanos del Cono Sur.

En 1981 en mi segunda estadía en la Argentina, que después me condujo hasta Chile, contraje matrimonio con Lidica Leiva, indígena Toba de la provincia del Chaco. Este hecho de gran transcendencia en mi vida, cemento aun más mi compromiso con los pueblos indígenas. Además de un ideal, ahora tenía una familia y una comunidad indígena en la Argentina, de la cual formo parte integrante. Por esta razón comencé mi tarea en el Chaco desarrollando a partir de ese momento un trabajo de concientización y de apoyo internacional con el fin de recuperar las 150.000 hectáreas de tierras que habían sido reservadas para los Tobas del Teuco-Bermejo en un decreto ley nacional del año 1924, pero nunca aplicado. Lucha que después de muchos episodios frustrantes concluyera exitosamente en 1999 con la entrega del título de propiedad comunitaria de las tierras a la organización “Meguesoxochi” compuesta por las comunidades Tobas de la región.

En el transcurso de los últimos 20 años me relacioné con muchas comunidades y organizaciones indígenas en todo el Cono Sur, intercambiando conocimientos, participando en actos de solidaridad y promoviendo siempre el rescate de la memoria de los tratados, sobre todo dentro de los mapuches, que cuentan con el 90% de todos los tratados de la región.

A partir de 1986, establecí una estrecha colaboración con el Príncipe Felipe de Araucanía y Patagonia, en Paris. Entre otros, el se ha dedicado un medio siglo al rescate de la historia del reino y él me facilito gran cantidad de materiales para mi investigación. En 1989, contestando invitaciones que yo le había traído de parte de dirigentes de diversas organizaciones y comunidades indígena de Argentina y Chile, el Príncipe y yo, junto a una comitiva, viajamos a ambos países para encontrarnos con ellos. Los múltiples lugares que visitamos y reuniones que celebramos con organizaciones y comunidades indígenas, en su gran mayoría mapuches, las conferencias que dimos, las entrevistas con la prensa, radios y televisión, ayudaron para despertar un vivo interés en la opinión pública de ambos países.

En 1988 un relator especial del grupo de trabajo sobre Pueblos Indígenas de las Naciones Unidas, señor Miguel Alfonso Martínez, fue nombrado para desarrollar un estudio sobre tratados, convenios y otros acuerdos constructivos entre los estados y los pueblos indígenas. La Asociación Indígena de la República Argentina (AIRA), se mostró interesada en el tema y en 1991 elaboro un proyecto de investigación histórico-jurídico sobre los tratados indios en la Argentina. Al mismo tiempo me dio un mandato para seguir en su nombre el estudio de tratados en la ONU. El estudio del Relator Especial concluyo en 1999, a lo largo de los más 10 años que duro su investigación, le fui contribuyendo con mis investigaciones, agregando casi cada año, nuevos elementos al conocimiento del Relator Especial. Involucre a varios hermanos indios de la Argentina en las presentaciones que fueron hechas en el grupo de Trabajo, y pude también brindar asesoramiento y documentos a varios hermanos mapuches de Chile. El resultado de este trabajo es importantísimo, pero desgraciadamente aún no es suficientemente conocido, aunque difundí muchísimas copias de mi documentación, éstos en su gran parte, todavía no han sido utilizados.

La situación cada vez peor del pueblo mapuche, estos últimos años, ha sido la razón que me motivó para abrir este sitio web. Dar acceso fácil a todos los indígenas y aliados que quieran utilizar este material histórico-jurídico. Desde chico soñé traer un día “ladrillos” para ayudar a la reconstrucción de la America India, más de treinta años de solidaridad, con ella me convencieron que los tratados son piedras angulares para las reivindicaciones indígenas del Cono Sur, no falta mirar hacia el norte del continente, para convencerse de esa realidad! Estoy profundamente convencido que una reparación histórica hacia los pueblos del Cono Sur, no puede existir verdaderamente sin contemplar los tratados como antecedentes válidos.

No se trata de volver siglos atrás, para rehacer la historia. Tampoco no se trato de restablecer un rey sobre su trono, como lo piensan algunos hincas conscientes de la precariedad jurídica de los títulos que pretende tener sobre el Wallmapu, pero muy equivocados en cuanto a nuestros verdaderos objetivos. De hecho sin utilizar todos nuestros recursos históricos para sustentar una sólida argumentación jurídica que pueda sostener y ayudar a traducir en una práctica efectiva los objetivos políticos de territorio y autonomía. El pueblo Mapuche siempre seguirá siendo engañado por los políticos de turno.

Eso constituye el mejor servicio que junto con el Príncipe Felipe pudimos ofrecer al pueblo Mapuche. También es nuestra única pretensión: acompañar la nación Mapuche para ser de nuevo dueña de su futuro. Y los demás es pura especulación sin fundamento alguno.

Los tratados son la ley suprema de los pueblos del planeta. El Reino de Araucanía y Patagonia fue la consecuencia de la aplicación por el pueblo Mapuche de sus derechos soberanos que le corresponde en el marco del derecho internacional. Además de sus tratados internacionales, el pueblo Mapuche tiene derechos anteriores a la existencia de ambas republicas, derechos que como pueblo les son inherentes y es más, la anexión forzada de su territorio por los dos países vecinos, a fines del siglo pasado, no ha suprimido para nada estos derechos que ante las normas del derecho internacional son imprescriptibles. ¿Entonces en virtud de que derecho Argentina y Chile están hoy negándole a la Nación Mapuche sus derechos a recuperar parte suficientes y aptas de su territorio, que les permita vivir dignamente y ejercer su derecho inherente al auto-gobierno sobre ella? La era del colonialismo esta revuelta en el mundo civilizado pero el reconocimiento de estos derechos básicos por los estados de Argentina y Chile es bastante atrasado y es hora que de una vez por todas cumplan con una nueva relación con sus pueblos indígenas y se comporten como naciones modernas. Esta es la única vía para encontrar soluciones honestas y justas al problema más que secular y así asegurar un futuro consensual para todos los pueblos de Argentina y Chile. Con la ayuda técnica de mi hijo Mauricio, pongo a su disposición el “Reino del Mapu” y su contenido:

A todos mis hermanos y hermanas indígenas que, tanto en Argentina como en Chile, están luchando en defensa de los derechos inalienables de sus pueblos; a todos los amigos y amigas no indígenas, militantes de la sociedad civil de ambos países, que quieren tener en sus respectivas patrias, verdaderos Estados de Derechos; a los abogados y juristas, defensores de los derechos del hombre, hago votos para que mañana sean muchos, los que lleven los tratados ante las cortes pertinentes; a todos los soñadores, que como yo, deseen contribuir para hacer un mundo mas justo.

Agradezco todas las ayudas, grandes y pequeñas, que me fueron brindando a lo largo de los años, que me permitieron hoy, ofrecer esta modesta contribución al conocimiento de la verdad histórica, paso imprescindible hacia la justicia con mis hermanos indios del Cono Sur.

Finalmente, llamo a la colaboración de todos aquellos investigadores que quieran contribuir en el enriquecimiento de esta página web.

Necesito, también, alguien que puede traducir en el castellano los numerosos manuscritos de los Parlamentos que tengo de los archivos de las Indias en Sevilla.

GASTON LION

Consejero del Reino

Wiñoy Xipantu, 24 Junio de 2000.

Marri Marri pu Peñi pu Lamgen.

 

 

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