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May 03 2016

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Dengue: desastre social y sanitario en Sauzalito y sus alrededores

Para diagnosticar y tratar a los numerosos enfermos que contrajeron  dengue en  Sauzalito, desde el hospital de dicha localidad se mandaron 180 muestrasalud-garantiza-la-asistencia-sanitaria-a-los-pobladores-anegados-por-la-crecida-del-r-o-teuco__hospital-ElSauzalito.JPG_595s al laboratorio del hospital del Bicentenario General Güemes, de J.J. Castelli. Este establecimiento sanitario, que se supone es el de mayor complejidad y de referencia regional para todo El impenetrable, entregó solamente 94 resultados de laboratorio por falta de reactivos y de profesionales, o sea que al cierre de esta nota procesó el 52% de las muestras. De los 94 resultados obtenidos surge que 69 personas contrajeron dengue, es decir que el 73% de ese total dio positivo. 14 casos fueron negativos y 2 dudosos. Muchos enfermos no concurren al hospital, como tampoco a los puestos sanitarios, sobre todo los que viven  muy alejados  del casco urbano del Sauzalito y de las restantes localidades que integran el área de cobertura sanitaria.  Otros toman directamente paracetamol, cuando consiguen comprar.

4.745 enfermos de dengue en Sauzalito y sus alrededores

 En el hospital de Sauzalito se estima que el número total de enfermos es extraordinario, nunca visto en esa localidad, según los diagnósticos clínicos a los que arribaron  los médicos. Allí trabajan 4 médicos. Uno de ellos remite todos los casos a laboratorio, otro solamente el 50%, otro el 20% y el último manda el 5% de las muestras de los pacientes que atiende y examina. Este último médico estima que el 90% de la población contrajo dengue.

Si se agregan los asintomáticos y los no asistidos, el número crece exponencialmente. Todos los enfermos de dengue por nexo ya son tratados como pacientes que han contraído tal enfermedad, y se les prescribe paracetamol. En definitiva,  se ha desatado una gran endemia de dengue en Sauzalito y en toda su área socio-sanitaria, que podría transformarse en epidemia. Según las pautas y normas de epidemiología, el territorio se trasformó en zona endémica si se considera  el total de la población estable, que se estima en 6.500 habitantes, número que se proyectó hace dos años a través de un censo doméstico, lo que permite suponer que el total de enfermos de dengue –por nexo y por laboratorio- es de aproximadamente 4.745 personas, lo que implica un desastre sanitario.

A esto se suma otro grave riesgo, que como probabilidad se asoma en la zona,  que es el zika y el chikungunya, que también  transmite el  aedes aegypti, que puede entrar en la región a través de Orán (Salta), Juárez (Formosa) y luego Sauzalito, en un corredor muy bien definido e intenso, que debiera generar alarma y respuestas en el sistema socio-sanitario. Sin embargo, están adormecidos a pesar de que las ciudades y localidades mencionadas son focos para contraer y exportar estas enfermedades.

Como comenzó la endemia

Lo que luego sería una endemia de dengue en Sauzalito comenzó a principios de febrero. El primer caso que se presumió dio como resultado de laboratorio que fue falso positivo. Luego la población comenzó   a contraer dengue  no autóctono. Contrajeron la enfermedad  en  Formosa, especialmente de la ciudad de Coronel Juárez, que es zona roja en aquella provincia, y es  a donde viajan frecuentemente los pobladores de Sauzalito y de sus alrededores.

 Como no se trabajó bien en la prevención y en las fumigaciones, poco después ya se produjeron casos de  dengue autóctonos. Es que ya se había instalado el aedes aegypti, causante del zika, el dengue y la chikungunya. Las larvas incubaron en los aljibes abiertos, en las gomerías, en los patios de las casas y en algunos lugares públicos. No se hizo el trabajo de prevención para que no se multiplicaran  las larvas. No se cerraron los aljibes con  telas mosquiteras, que deben ser atadas para asegurarlas. Faltaron las pastillas químicas. Ni siquiera se sembraron mojarritas para que eliminaran las larvas. Se fumigó tres veces en todo este período, en ciclos cortos. El más efectivo fue el que realizaron los fumigadores de Nación, venidos de Tucumán, que fue la última que realizó. Fumigaron tres días y se fueron, sabiéndose que con la primera fumigación se elimina entre el 25/30% de las larvas y con la segunda el 40%. Se trabajó muy mal en la prevención y en el combate contra las larvas y el mosquito. Esto es así y está demostrado por el hecho de que ni siquiera destinaron un equipo para fumigar con cañones gruesos, transportados en camionetas, como las que vemos por la televisión o en las fotos, que justamente se utilizan en los espacios urbanos ante situaciones como las que atraviesa esta población.  Se ha evidenciado, entonces,  una marcada inercia o desatención social y sanitaria por parte del gobierno, con resultado desastroso para la salud y la vida de la población afectada por el dengue.

Guardia abarrotada

La guardia está abarrotada de enfermos con los mismos síntomas.  Fiebre muy alta,  dolor de cabeza,  tremendos dolores en todo el cuerpo. El médico de guardia  no da abasto. Comienzan a faltar agujas jeringas. Los que pueden, deben comprar paracetamol para que alcance medicamento a los sectores más pobres.  Porque el hospital está colapsado, internan a todos juntos, sean mujeres y  hombres, pese a que los enfermos deben estar aislados. Las salas  ya están sucias porque el personal de limpieza no da abasto. Varios baños tienen sus cañerías tapadas. Quienes militan en el Centro Mandela del Sauzalito señalan que el gobernador fue  ha informado de esta grave situación.

 

El hospital de Sauzalito

El hospital funciona mal desde hace mucho tiempo producto de múltiples factores históricos, como también por otros que responsabiliza directamente a la Región Sanitaria 5 y al Ministerio de Salud. En la actualidad cuenta con una sola ambulancia porque dos están descompuestas y no tienen respuesta para ser reparadas desde la Dirección de Ingeniera Hospitalaria, que depende directamente de la Ministro actual, Dra.  Mariel Crespo. Los insumos y medicamentos fueron y son insuficientes. Con la endemia de dengue esto se ha puesto en mayor evidencia. Si bien tienen paracetamol, el desarrollo de la endemia pone en crisis el limitado abastecimiento. Faltan médicos, bioquímicos y otros recursos humanos que son indispensables, sobre todo ante la expansión del dengue. Prácticamente están atendiendo a los enfermos del casco urbano o los que llegan por su cuenta desde las zonas rurales o de otras localidades de la zona sanitaria, especialmente los que viven en Tres Pozos, Tartagal, Fortín Belgrano y los que habitan en el margen del Río Bermejo. Los sectores sociales, fundamentalmente las comunidades indígenas,  reclaman porque sufren y no son adecuadamente atendidos. Algunos de esos sectores cuestionan severamente a la directora del hospital, Dra. Norma Plebani. Otros sectores plantean que hace lo que puede y que no le responden.

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