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Abr 27 2016

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Madre del interno fallecido en la Alcaidía de San Martín asegura que a su hijo lo mataron

Fuente: http://redchaco.info/?p=9081

Ramona Rosa Añazco, madre de Orlando Insfran de 31 años, un interno que apareció ahorcado en un pabellón de la Alcaidía de General San Martín afirma que su hijo no tenía motivos para quitarse la vida. Denunció que el joven padecía problemas psicológicos que impedían su permanencia en un contexto de encierro.

IMG_9305-300x225Orlando Eduardo Insfran de 31 años y oriundo de Colonias Unidas falleció el pasado 14 de abril en un pabellón de la Alcaidía de General San Martín donde purgaba condena por un supuesto homicidio desde hace 8 años cuando en una fiesta que se desarrollaba en una vivienda de Colonias Unidas y en una confusa situación violenta terminó apuñalando a Alberto Díaz quien previamente lo había herido en la frente con una “guacha”. Díaz fue trasladado al hospital local donde finalmente perdió la vida. Por el hecho, Insfran fue imputado por homicidio culposo y condenado a 10 años de prisión, que posteriormente su defensa logró reducir a 8 años.

Actualmente gozaba de salidas transitorias hace tres meses. Durante las seis horas permitidas visitaba a su concubina Magdalena, en el Bº Toba de San Martín, quien luego lo acompañaba hasta la alcaidía. En mayo, tenía que salir en libertad, tiempo que esperaba con ansias para poder disfrutarlo con su actual pareja y sus tres hijos: uno de 12 años, otro de 2 años y la última, una beba de 6 meses.

Ultimo día con vida

De acuerdo al certificado de defunción entregado a la familia y que lleva la firma de la médica forense del Poder Judicial de General San Martín, Dra. Andrea Paola Schaab, el joven murió a las 14.40 del 14 d abril. La causa “ahorcaduría”. Sin embargo, su madre, Ramona Rosa Añazco, no se trató de un suicidio. “Estoy segura que a mi hijo lo mataron. Con eso voy a vivir siempre y seguiré pidiendo justicia hasta las últimas consecuencias”, declaró en diálogo con RedChaco.

Ramona Añazco descree de la versión oficial proporcionada por la Alcaidía de San Martín debido a que el día de su muerte fue también el último día que ella lo vio con vida, tras su visita de los jueves por la mañana.

La mujer contó que a diferencia de la visita anterior del martes 12 de abril su hijo estaba muy desmejorado, flaco y con mucho temor sobre el accionar policial. “Los policías me están jugando, me pegan, dicen que le van a pegar a mi mujer cuando venga a visitarme”, relató Añasco. De hecho, indicó que el joven le aseguró que los policías le estaban poniendo algo en la comida y por eso evitaba ingerir los alimentos que en la Alcaidía le proporcionaban. “Ese día no quiso tomar mate ni nada. Solamente me pidió que a su mujer, Magdalena que vaya a verlo con su nieta. Mi nuera fue después pero no la dejaron entrar”, contó.

La visita de Ramona duró hasta las 10.30. Cuando se retiró aseguró que su hijo seguía con vida y recordó que el joven le había contado entusiasmado sobre su concurrencia a una iglesia evangélica de la zona. Por la tarde, cuando Añasco ya se encontraba en su casa de Colonias Unidas, recibió la noticia por parte de su hija acerca del fallecimiento de su hijo

“Hasta ahora no comprendo lo que le pasó a mi hijo. A las 10.30 me fui de la Alcaidía y Orlando estaba vivo”, rememoró y afirmó “Mi hijo no tenía ningún tipo de motivos para quitarse la vida. Además, en mayo ya iba a salir en libertad y por eso quería portarse bien”.

Muchas dudas

Las versiones oficiales indican que Insfran se suicidó utilizando una sábana que habría colgado de un ventilador de techo. Sin embargo, su madre tiene muchas dudas sobre las últimas horas de vida de su hijo, principalmente porque no contaba con signos en la parte de su cuello que indicaran el supuesto ahorcamiento.

De acuerdo a charlas con algunos reclusos que presenciaron la requisa en la jornada del jueves 14 de abril (día de la muerte) fue el desencadenante de la muerte de Orlando. “Un interno me contó que cuando llegó la requisa él se estaba afeitando y después de iba a bañar. En ese momento llegó la requisa, los policías lo empezaron a pegar, un compañero quiso defenderlo y uno de los policías le dijo que no se metiera”, reveló y lamentó “después ya se conoció la noticia de que mi hijo había muerto”, detalló.

Orlando, un interno con esquizofrenia

Ramona Añazco contó que su hijo tenía problemas psicológicos que aparentemente comenzaron en su niñez. “Era muy nervioso pero muy buen niño. Salía de casa y se alteraba en la escuela”, recordó y agregó “no finalizó sus estudios primarios, pero sabía leer y escribir. Estudió en la Alcaidía, lo que no aprendió afuera aprendió adentro. Nunca tuvo problemas en la Alcaidía, a veces tenía miedo a los policías porque alguna vez le pegaron porque él se alteraba. Yo lo calmaba porque yo me iba, mi otra hija también se iba a verlo a él. Le hablamos para que se porte bien y salga tranquilo”, declaró.

Este año los problemas psicológicos y alteraciones que Orlando mostraba derivaron en una consulta en el área de Salud Mental (sala 13) del hospital Julio C. Perrando de Resistencia donde estuvo internado, diagnosticado y medicado por el doctor Meza por un cuadro presuntamente de esquizofrenia. Por lo tanto, su permanencia en un contexto de encierro era un riesgo para su persona como para el resto de los internos.

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