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Dic 29 2015

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En cinco años se talaron más de 170.000 hectáreas de monte y en un década se reforestaron menos de mil

Fuente: publicación de diario Norte del día 29 de diciembre de 2015, sección Locales, pág. 9

Unas 30 se hectáreas pusieron a consulta para el cambio de uso del suelo (desmonte) desde 2010” según la Subsecretaría de Recursos Naturales. Sin embargo, para la Unidad de Monitoreo y Seguimiento Forestal de la Secretaría „de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación la superficie total desmontada alcanza las 172 mil IMG-20151222-WA0001hectáreas en el mismo período, es decir un 72% más.

Desde que entró en vigencia el nuevo sistema de forestación en 2010, apenas 214 productores tramitaron los beneficios de la ley 25.080 y repusieron especies en tan solo 925 hectáreas, una superficie insignificante si se compara con los desmontes a tala rasa y selectivos (silvopastoriles) y extractivos de madera.

El centro Nelson Mandela ex-puso las cifras para advertir el fuerte desequilibrio que genera en el ecosistema la continuidad de una política extractivista.
Ante semejantes cifras, la organización liderada por Rolando Núñez cuestionó que el gobernador Domingo

Peppo le asegure respaldo al sector forestal y ratifique en el cargo al subsecretario de Recursos Naturales, Luciano Olivares, al denunciar que en la Dirección de Bosques imperan “la burocracia, el tráfico de influencias y la corrupción, con funcionarios que se enriquecidos’’

Ante la Justicia
Asociaciones comunitarias indígenas de Misión Nueva Pompeya, de Comandancia Frías y de Nueva Población interpusieron un amparo para proteger el monte nativo de El Impenetrable. Lo hicieron con el objetivo fue poner freno a la explotación forestal y a los desmontes a tala rasa y selectivos. En 2004 el Juzgado Civil 6 de Resistencia dictó sentencia pero la extracción continuó en zonas restringidas -amarillas- del mapa de Ordenamiento Territorial de Bosques Nativos (OTBN).
El trámite contra el Estado provincial además presentó un informe que reflejó el grado de deterioro -estructural y grave- de los suelos, especialmente los de clase IV, y los riesgos de perjuicios mayores a futuro.

Los obstáculos

La ingeniera agrónoma Inés Aguirre describe que históricamente la forestación nunca prosperó en el Chaco, a pesar de ser la única actividad que siempre recibió estímulos eco-nómicos por el Estado nacional y provincial.
Los permisos de desmonte siempre exigieron una reposición obligatoria y también los de limpieza en áreas quemadas y/o leñosas, además de las desgravaciones impositivas que se otorgaron en 1974 por decreto nacional. Con la vigencia del crédito fiscal (ley 21.695 de 1976) se le devolvía a los productores hasta un 80% de los costos por hectárea.
Por otra parte muchos productores ven a la reforestación como a una actividad poco atractiva porque los resultados se ven a muy largo plazo y porque la consideran un obstáculo para el desarrollo de la ganadería y la agricultura.

Las instituciones tampoco ayudaron a alentar el trasplante: los viveros forestales produjeron especies exóticas como eucaliptos, pinos y grevillea, que, por pertenecer a zonas templadas, generaron elevadas pérdidas y reposiciones que elevaron costos. La dificultad más frecuente es que para la plantación se necesitan condiciones difíciles de lograr en la zona: temperaturas moderadas y suficiente humedad.

La especie ideal
El algarrobo ofrece muchas ventajas: por ser una especie autóctona no tiene problemas de adaptación, y tiene un crecimiento rápido, semejante al pino. Además como toda leguminosa, provee de nitrógeno al suelo y se complementa con sistemas silvopastoriles, favoreciendo la calidad de las forrajeras gramíneas que consume el ganado,
Además de la madera comercializable en el mercado local y nacional, también ofrece subproductos (chauchas para alimento del ganado y harina para confitería).

La madera del algarrobo posee características físicas y organolépticas excelentes: su densidad es alta, cercana a la unidad, lo que la hace estable y sin requerimientos de secado.
Los costos de plantación y de cuidados posteriores varían según la especie seleccionada y se actualizan periódicamente. En los costos se cubre desde la preparación del suelo, la plantación, los cuidados posteriores hasta la aplicación de técnicas silvícolas como las podas y los raleos.

El pago de los apoyos económicos se realiza sobre tareas certificadas por el profesional responsable de la elaboración y ejecución del plan. El Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación es el órgano de aplicación de la ley, pero delega la promoción y la recepción de solicitudes en el Instituto de investigaciones Forestales y Agropecuarias (UFA), del Ministerio de la Producción del Chaco.

A las acciones las verifica y certifica el UFA y luego se tramitada ante el MAGyP. Las demoras que se producen en las verificaciones y posterior pago son muy grandes, en lugar de alentar una actividad en zonas con problemas de suelos degradados.

Historia reciente
A fines de la década del 80 se impulsó el Plan de Expansión Forestal. Fue un fomento a la forestación y al enriquecimiento del bosque nativo y se caracterizó por ser ágil y de fácil trámite. El pago de los subsidios al productor era rápido.

Con la puesta en vigencia de la Ley Nº 25.080 en 1999 cesó el sistema anterior y otorgó subsidios de hasta el 80 % de los costos por forestación y enriquecimiento del bosque nativo. En la actualidad se promocionan especies forestales autóctonas y exóticas, según las condiciones del suelo y de los requerimientos del productor.

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