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Mar 18 2012

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El Centro Mandela denuncia que en 43 días murieron 4 bebés en Villa Río Bermejito

El Gobierno desobedece una orden de la Corte Suprema de Justicia.

El Centro Mandela denuncia que en 43 días murieron 4 bebés en Villa Río Bermejito.

 

Los casos obedecen a que las familias indígenas que viven en el paraje “El Canal” toman agua contaminada. Después del fallecimiento del último bebé y de la larga sequía que afecta a toda la región, la Municipalidad envió agua en un camión cisterna que llevaron desde Resistencia.

El Centro de Estudios e Investigación Social “Nelson Mandela”, coordinado por Rolando Núñez, expuso mediante un pormenorizado informe, la falta de agua potable en Villa Río Bermejito que provocó la muerte de cuatro bebés, en el lapso de 43 días.

Los casos obedecen a que las familias indígenas que viven en el paraje “El Canal”, una localidad radicada a 2 kilómetros del casco urbano del municipio de Bermejito, toman agua contaminada. Para ello, hacen pequeños huecos en la tierra por donde filtran agua de la napa o del canal artificial que deriva agua desde el río Bermejito hacia el Guaycurú.

Ante esta situación, el Centro Mandela denuncia que el Gobierno provincial desobedece la orden de la Corte Suprema de Justicia, que como consecuencia del juicio que en el 2006 inició la Defensoría del Pueblo de la Nación por posible exterminio sistemático, continuo y silencioso, de las comunidades indígenas que vi¬ven en dicha región, ordenó la asistencia a los pueblos originarios de El Impenetrable chaqueño.

“En 43 días murieron cuatro bebés antes de cumplir el año de vida. Es un índice horroroso desde el punto de vista humano, social y sanitario y, al mismo tiempo, una clara desobediencia a la orden impartida por la Corte Suprema de Justicia que obliga a los gobiernos de Argentina y de Chaco a suministrar alimentos, agua para consumo humano y acceso y comunicación a la red sanitaria pública”, expuso Núñez.

 

La última muerte

El último fallecimiento se produjo el pasado martes 13, cuando otro bebé de nueve meses, hijo de Rosa Barreto, que vive en “El Canal”. La mamá y el papá son tobas. El fallecimiento se produjo en el puesto sanitario de Villa Río Bermejito. El bebé ingresó con diarrea y vómitos, a consecuencia de que esta familia también tomaba agua contaminada. Luego, la Municipalidad, después del fallecimiento del bebé y de la larga sequía que afecta a toda la región, mandó agua en un camión cisterna que enviaron desde Resistencia.

 

Más fallecimientos

Ante este lamentable panorama, Núñez advierte que debido a que el funcionamiento sanitario y social de la zona es tan deficitario, lo más probable es que continúen los fallecimientos de quiénes forman parte de los sectores más vulnerables, a cuya cabeza se encuentran los bebes y los niños.

“Frente a la reducción de los índices o tasas de mortalidad infantil, se levanta e interpela cada muerte evitable de bebés de menos de un año de edad. Cada muerte expresa el 100 por ciento de fracaso del sistema social y sanitario”, sostuvo.

 

Estafa en la construcción las viviendas para los aborígenes

El Centro Mandela también hizo hincapié en que hace poco tiempo se construyeron viviendas para las familias indígenas que vivían en el asentamiento llamado Barrio Nuevo, de Villa Río Bermejito. Pero pese a que la construcción, todas las viviendas entregadas presentan rajaduras en las paredes, algunas grietas son tan graves que las familias tienen miedo de que la casa se les caiga encima. Todo indica que no tienen hierros en sus estructuras, por lo menos en la medida que aconseja el buen arte de construir. El techo está mal construido por lo que llueve dentro de la vivienda o se producen filtraciones. Algunas galerías tienen cielo raso y otras no. Los pisos de cemento también presentan rajaduras. La instalación eléctrica es precaria e insegura. Faltan aisladores de bajada de luz. Las ventanas no cierran. Las puertas están torcidas y no tienen cerraduras que funcionen. Los marcos se desprenden de las maniposterías. Las viviendas que cuentan con baños instalados, no funcionan. Algunos de ellos tienen azulejos y otros no. Otras casas tienen letrinas que también funcionan mal, sin desagües. No hay cámaras sépticas. No hay caño de ventilación del pozo absorbente. La pileta de la cocina desagua en el patio, a través de un caño que tiene menos de un metro, de modo de que contamina la tierra más cercana. Hay cisternas rajadas al medio, cerca de las letrinas. Algunas casas tienen los tanques de aguas ubicados muy bajos y sin caños.

“Estas son las viviendas especiales que entregaron a las familias indígenas del Barrio Nuevo. Ignoran quienes son los responsables de esta gran estafa. Exigen la intervención de las autoridades provinciales. Tienen dudas sobre quienes construyeron las unidades, pero dicen que las casas fueron construidas por Cooperativas, mientras que otros mencionan a la Municipalidad de Bermejito”, criticó y consideró que “en cualquier caso, se debe investigar este hecho tan grave hasta aclararlo totalmente porque de lo contrario se continuará funcionando como un Estado prebendario, corrupto y corruptor”.

 

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