«

»

Dic 11 2015

Imprimir esta Entrada

Correpi: denuncian que el kirchnerismo deja el poder con más de 3 mil muertos por represión

Fuente: http://es.scribd.com/doc/292521571/Correpi-Informe-antirrepresivo-2015

Documento elaborado por la Coordinadora contra la Represión Policial e Institucional sobre los casos de violencia institucional en 2015. Análisis de los gobiernos desde la vuelta de la democracia en 1983.

1-4547e7e961Desde el 10 de diciembre de 1983, pasaron por la Casa Rosada Alfonsín, Menem, De la Rúa, Puerta, Rodríguez Saá, Duhalde, Néstor y Cristina Kirchner. Algunas gestiones fueron breves -incluso brevísimas-, otras se extendieron una década o más. Cada uno de ellos, sin perjuicio de sus características, estilos y discurso propio, así como de las diferencias derivadas de qué sectores de la burguesía mejor representaron, dejó su marca en el historial represivo del país. El gobierno de Alfonsín inauguró la cuenta de los desaparecidos en democracia que hoy tiene más de 200 nombres, sin contar los miles de mujeres secuestradas por redes de trata, en Rosario, en el mismo mes de diciembre de 1983 que asumió. Luego vendrían otros, como Carlos Samojedny, Francisco Provenzano, Iván Ruiz y José Alejandro Díaz, capturados con vida después de la represión en el cuartel de la Tablada y nunca más encontrados, ni vivos ni muertos. Para cuando terminaba su mandato, los muertos del gatillo fácil y en cárceles y comisarías era de más de un centenar, aun cuando sólo la Masacre de Budge, en mayo de 1987, trascendió masivamente a partir de la movilización vecinal. Las celdas de las comisarías, para fin de 1989, estaban llenas de jóvenes pobres cazados durante los saqueos del apresurado final.

En los diez años siguientes, bajo la presidencia de Carlos Menem, los asesinados por el aparato represivo estatal fueron más de 700. Uno de ellos era un pibe de Aldo Bonzi, hincha de San Lorenzo y Los Redondos. La movilización juvenil y estudiantil que denunció multitudinariamente en la calle la detención ilegal, tortura y muerte de Walter Bulacio se cruzó con las movidas del conurbano, con Budge y otros barrios en los que se empezaba a militar contra la represión policial, y terminó de con lo que desde entonces llamamos CORREPI. El asesinato del obrero metalúrgico Víctor Choque, el 12 de abril de 1995, y exactamente dos años después, el de la trabajadora Teresa Rodríguez, nos recordó que también en democracia hay asesinados en la represión a las movilizaciones y protestas populares. El 17 de diciembre de 1999, una semana después de que asumiera la presidencia Fernando De la Rúa, el radical secundado por el Frepasista Carlos “Chacho” Álvarez, la Gendarmería Nacional, en un operativo coordinado con la policía correntina, desalojó a los trabajadores autoconvocados del Puente General Belgrano. Mauro Ojeda y Francisco Escobar se sumaron a la lista de asesinados en la represión a la protesta, que pronto crecería con Aníbal Verón y otros tres compañeros, y se completaría en la represión a las jornadas de rebelión popular del 19 y 20 de diciembre de 2001 hasta llegar a 45. En esos mismos dos años de gobierno, se acumularon más de 400 nuevos muertos por el gatillo fácil, la tortura y en cárceles y comisarías.

111Después de los pasos fugaces de Puerta y Rodríguez Saá, llegó a la casa de gobierno Eduardo Duhalde, que en un año y tres meses de gobierno nos costó otros dos centenares y medio de pibes asesinados o muertos en las mazmorras, además de Darío y Maxi, asesinados en el Puente Pueyrredón. El 25 de mayo de 2003 se inició la etapa que por estos días finaliza. Tres gobiernos kirchneristas, que se van dejando el saldo de 3.070 asesinados por el gatillo fácil, en lugares de de-tención y 21 compañeros caídos en el marco de movilizaciones populares. Los desaparecidos, con Jorge Julio López, Luciano Arruga y Daniel Solano como referencias obligadas, ya son más de 200.En estos 32 años, vimos –y sufrimos- cómo todos aportaron lo suyo para endurecer el sistema penal en contra de los pobres y verificamos que lo único que crece incesantemente en Argentina es el presupuesto de las fuerzas de seguridad, así como aumenta la cantidad de efectivos, y se crean nuevos cuerpos policiales. Durante cada gestión debimos organizarnos por la libertad de los presos políticos, contra la legislación cada vez más represiva, y para denunciar que, en conjunto, todos esos gobiernos nos han robado más de 4.600 vidas desde el fin de la dictadura.

La Policía Metropolitana y las Policías Locales, que hoy saturan nuestros barrios junto con gendarmes y prefectos, fueron la creación predilecta, respectivamente, de Macri y Scioli, en sus gestiones en el GCBA y la provincia de Buenos Aires. Uno de ellos será el presidente electo cuando este material esté impreso. Por eso decimos que los gobiernos pasan, y la represión queda

Enlace permanente a este artículo: http://www.centromandela.com/?p=15239