«

»

Mar 28 2012

Imprimir esta Entrada

Apuntan a un productor y a un dirigente como responsables del desmonte en el interfluvio

El Centro Mandela denuncia la continuidad de la explotación forestal clandestina.

Apuntan a un productor y a un dirigente como responsables del desmonte en el interfluvio.

 

Un nuevo informe del Centro de Es-tudios Nelson Mandela, coordinado por Rolando Núñez, pone al descubierto el amparo de un dirigente político vinculado estrechamente al Gobierno provincial, que permite la continuidad del desmonte ilegal de alga¬rrobo en El Impenetrable.

En un nuevo informe, el Centro de Estudios e Investigación Social Nelson Mandela, denuncia que en la zona del Interfluvio, continúa la explotación forestal clandestina del monte de la Meguexosochi.

“El Interfluvio está siendo objeto de una intensa explotación de sus recursos naturales. La propiedad comunitaria de las 140 mil hectáreas, titularizada a favor de la Asociación Civil Toba “Meguexosochi”, es el botín más apreciado y que más persiguen los ex-plotadores forestales de la región, especialmente pa¬ra talar los algarrobales más sanos y más antiguos que quedan en El Impenetrable”, revela el docu¬mento.

Asimismo, hace hincapié en que las comunidades originarias apuntan al presidente de la Asocia¬ción Meguexosochi, refiriéndose a Zenón Cuellar y sus colaboradores más fieles y estrechos, a quiénes atribuyen las ventas inconsultas de los montes de algarrobos.

Pero lo más grave, es que se asegura que el socio blanco sería un “gran productor forestal de Juan José Castelli”, que por mucho tiempo se ha dedicado a la explotación del monte y muy particularmente a la comercialización de algarrobos. Así se expo¬ne, que dicho productor en cada etapa política tuvo su padrino de turno, a su vez socio minoritario en las ganancias netas. V en este momento está amparado por un “alto dirigente político, estrechamente vinculado con el Gobierno provincial”, lo que le permite verdadera bacanales de algarrobos porque es consciente de que goza de una impunidad casi completa, lo que hace que pueda pavonearse como si El Impenetrable fuera su feudo y las comunidades indígenas sus vasallos. Obstinadamente chimbea madera. “Lo hace de manera manifiesta y en casi todas las latitudes del amplio territorio porque cotiza bien por el padrinazgo que tiene”, se evidencia.

Saqueo forestal en Las lunillas

El informe hace un enfoque especial en “Las Tunillas” es un paraje muy amplio. La laguna que lleva el mismo nombre está ubicada a 18 Km. de la localidad de Espinillo, cuyo intendente es Ricardo Sandoval, joven serio y responsable de la etnia toba, que asumió en el mes de diciembre de 2011 y que gestiona a los tumbos producto de la falta de acompa-ñamiento del Gobierno y, fundamentalmente, del retraso de las transferencias de los fondos de coparticipación municipal. “Prácticamente lo tienen maniatado, lo que ha generado muchos reclamos por parte de la población que comienza a sentirse insatis¬fecha y desatendida en las funciones más elementales a cargo de cualquier municipio”, asegura el Centro.

La laguna Las lunillas es la fuente de agua del sistema de potabilización que el APA administra en Espinillo. La calidad y cantidad de agua entregada es objeto de las críticas más repetidas en la localidad. En la arribada de la laguna reposan un centenar de ejemplares de algarrobos que fueron abatidos clandestinamente hace pocas semanas. Fueron árboles de 60 a 80 años promedio los que fueron talados dentro de la propiedad comunitaria de la Meguexosochi. Las imágenes muestran un verdadero cementerio de algarrobos, que permanecen impasibles ante la mirada de Ips que pasan por el lugar.”Parecen restos forestales cuyo único valor sería la madera, que no pueden sacar hasta ahora porque en el curso de los últimos días el propio gobierno pro¬vincial ha reconocido y ventilado la creciente explotación clandestina del monte de la Megue”, recuerda.

La pública exposición de estos “palos”, así llamados en el lenguaje forestal, está a la vista de todos. “La Dirección de Bosques y los ministerios involucrados en la administración, custodia y defensa de la explotación racional y preservación del monte nativo, de los restantes recursos naturales, del ambiente y de la biodiversidad, brillan por sus ausencias mientras el Ministerio político atribuye toda la responsabilidad a los directivos de la asociación indígena que es titular de la propiedad comunitaria”, denuncia, y considera que “la línea del relato y del discurso oficial es manifiestamente desacertada e inaceptable en función de las responsabilidades ins-titucionales indelegables de cada uno de los ministerios, secretarías y direcciones públicas que deberían actuar en la emergencia”.

Otro rodeo de algarrobos

A 3 km. de la laguna, aproximadamente a 800 metros de la picada más transitada, vivían los Miranda. Esta familia criolla fue relocalizada hace cua¬tro años, aproximadamente. Lo que queda de su vivienda es la imagen que testimonia la convivencia entre blancos e indígenas antes de que se constituyera la propiedad comunitaria de la Megue.

Los Miranda, como todo núcleo familiar de pequeños productores, abrieron el monte en torno a su casa. En ese lugar, ya deshabitado, se encontraron

restos forestales de una explotación que en esta etapa terminó a fines del mes pasado. Quedó el saldo no transportado de estos restos, que son los que se reflejan en las imágenes. Hay ejemplares de más de cien años. El rodeo fue grande, según los testimonios recogidos entre algunos pobladores cercanos.

A poca distancia están las cepas de los ejemplares que fueron talados. Es evidente que actuaron precipitados porque la “cancha” fue muy mal realizada y sacrificaron muchas especies para abrir las primeras líneas, que fueron realizadas al galope y destruyendo Innecesariamente todo ol entorno. Fue ron por los ejemplares más sanos y con diámetros que han sido preseleccionados con anticipación, bastantes separados unos de otros, lo que ha motivado el sacrificio innecesario de los componentes del entorno forestal y del ambiente.

Sacaron mucha madera, a pesar de las lluvias. Las líneas abiertas mostraban huellas muy profundas dejadas por el peso del guinche/tractor y de los troncos extraídos. El promedio de aprovechamiento ha sido muy bajo, lo que surgue claramente de la al¬tura de las cepas y de las estructuras superiores de las especies que quedaron tiradas en el lugar, lo que ha su vez provoca un mayor daño ambiental por compresión y hostigamiento a los ejemplares cerca¬nos de menor edad o fustes.

“Casi todos los testimonios corroboraron que in¬tervino personal del gran productor del Castelli que se menciona al comienzo de la nota. Utilizó un camión marca Iveco, anaranjado, semi nuevo. El chofer es de Castelli, con bastante experiencia en este trabajo porque es baqueano. Pagaron 7 mil pesos la carga completa, chasis y acoplado”, revela. Y remarca que generalmente abusan de la sobrecarga porque se calcula al tanteo, con lo cual obtienen ma¬yores ganancias.

Garantía de impunidad

“La policía prácticamente tiene atadas las manos porque hasta ahora funciona la impunidad por el padrinazgo político”, acusa el Centro. No obstante ello, secuestraron un equipo completo y un acoplado con algarrobo que permanecen en la comisaría de Espinillo en exhibición. Los aprovechamientos forestales autorizados generalmente pasan por los controles .policiales. Algunas veces, solamente es, controlada el chasis, mientras el acoplado perma-‘ nece escondido en otra picada y después se lo en¬gancha para salir del Interfluvio.

En este plano, el organismo asegura que si la Policía quisiera evitar la explotación clandestina, la tarea es fácil porque simplemente correspondería organizar dos controles en los puentes La Sirena y Santa Ana para terminar con la depredación del monte nativo. “Así de fácil sería la solución, si se tomará la decisión política correcta. Debe comprenderse que no se ataca El Impenetrable sin un guiño político, sin la complicidad burocrática del sector estatal involucrado y sin los empresarios corruptos del rubro. Todos juntos han generado el resultado actual”, explica.

Extinción del monte de algarrobos

“El monte de algarrobos está en vía de extensión”, alerta en su informe el doctor Núñez, Este es un dato objetivo y revelador del estado de situación de alta vulnerabilidad del ecosistema del noroeste chaqueño, con implicancias y consecuencias negativas inevitables en lo social, sanitario y ambiental.

En imágenes se muestran las líneas recientemente abiertas en el monte, no utilizadas hasta ahora por los explotadores forestales. En poco tiempo más se convertirán en picadas para los aprovechamientos forestales, legales o clandestinos. “La existencia de estas líneas comprueba que continuarán derribando los algarrobos. Es evidente que ya eligieron las futuras canchas y han seleccionados los ejemplares que van a abatir”, advierte. Y detalla que ya encontraron tres líneas nuevas en pocas horas de caminar el monte. No es imposible imaginar lo que está ocurriendo en otros lugares menos poblados o menos transitados.

“El sistema conocido como El Impenetrable no soportará la desaparición de los montes de algarrobos y de quebrachos, como tampoco la explotación forestal de otras especies para continuar elaboran¬do carbón, leña y otros derivados de la madera”, pronostica, y asegura que “el monte no aguantará la presión que significará la demanda adicional y el abastecimiento de carbón a Vetorial y el desmonte masivo para llevar adelante el mega emprendimiento agrícola, ganadero y forestal en el que se empeña el Gobierno provincial con empresas extranjeras even- tualmente saudí, nacionalizando inversiones por vía de comercializadoras locales que no cuentan con an¬tecedentes, ni trayectorias en el mercado argentino”.

Por último, desde el Centro de Estudios consi¬deran que el gobernador Jorge Capitanich debe sin¬cerarse e informar a la población que CorFor no es una empresa estatal, que las inversiones implicará la compra de acciones de dicha empresa de papel, y que las leyes y la Constitución no autorizan a ningún gobierno a destinar las tierras públicas a mega emprendimientos en cuyo desarrollos el Estado se asocie con capitales privados, nacionales o extranjeros.

 

Denuncias coincidentes con el Idach

Cabe recordar, que la semana pasada este medio publicó la entrevista radial hecha a Mónica Charole, integrante del Idach, quien de¬nunció que en la zona del Intefluvio personajes armados custodian el paraje El Diamante, que cuenta con una reserva de algarrobo que dia¬riamente se extrae sin autorización, por orden de un alto funcionario de Colonización, con la complicidad de la Asociación Indígena Megue- soxochi. De hecho, la representante de las comunid.ades aseguró que el alto funcionario es una persona ligada al Gobernador.

Enlace permanente a este artículo: http://www.centromandela.com/?p=1512