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Nov 28 2015

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Más de 9 mil niños y adolescentes viven bajo cuidado del Estado

Unicef indicó que solo el 8% de los que viven en instituciones son adoptados

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Sólo el 8% de los chicos que viven en instituciones sin sus padres y al cuidado del Estado salió del sistema porque fue adoptado por una nueva familia. Y hay más: fueron más los que dejarán de vivir en hogares después de cumplir los 18 años y haber pasado toda una vida a la espera de que alguien los adoptara que los que lograron tener una nueva familia. Eso es lo que ocurre con el 12,1% de los chicos sin cuidados parentales que viven en la Argentina.

Los datos surgen de un relevamiento nacional que presentaron ayer, en forma conjunta, la Secretaría de Niñez, Adolescencia y Familia (Senaf) y Unicef. Sin embargo, el informe contiene una buena noticia: en los últimos tres años el número de chicos institucionalizados en el país se redujo en un 37%. En la Argentina hay 9219 niños y adolescentes en esa situación. Hace tres años eran 14.675. Pero la reducción no fue el resultado de un mayor número de adopciones.

Durante los últimos tres años se redujo la cantidad de chicos que llegaron al sistema de adopciones y, a su vez, creció el número de los que dejaron de vivir en hogares. Y la principal causa, explican en Unicef, es que muchos de ellos fueron revinculados con su familia de origen.

“Es una muy buena noticia porque significa que los estados provinciales están trabajando bien en acompañar a esas familias a modificar la situación que dio origen a la separación del chico de su hogar”, apunta Manuela Thourte, especialista en protección de derechos de Unicef. “En otras palabras, casi siete de cada 10 chicos pudieron regresar a su casa, una vez resuelto el conflicto que generó el alejamiento, o se integraron a su «familia ampliada», esto es primos, tíos, abuelos o adultos cercanos que asumieron las tareas de cuidado y tutoría legal”, detalla el informe.

No obstante, hay un dato que resulta preocupante. Más de la mitad de los chicos que viven en hogares e instituciones fueron separados de su familia biológica por razones de violencia. Al igual que en la medición anterior, la violencia es la principal causa de ingreso al Sistema de Protección del Estado: más de la mitad de los chicos que viven en hogares fueron separados de su familia por situaciones de maltrato grave (52,6% de los casos), en tanto el 22,8% sufrió abandono y el 19%, abuso sexual.

“La violencia contra los chicos no sólo continúa primera entre las causas de ingreso al sistema de protección del Estado, sino que además se incrementa: los casos de maltrato y abuso sexual aumentaron en comparación con 2012, en tanto el abandono se redujo levemente”, señala Thourte.

Perfiles de adoptabilidad

El informe de Unicef apunta que de los 9219 chicos y chicas sin cuidados parentales sólo 760 están en condiciones de ser adoptados. Entre ellos, se explica, son mayoría los grupos de hermanos, los que padecen alguna patología y los que tienen más de seis años, que son los perfiles para los que más cuesta encontrar familias.

En cambio, son muy pocos los bebes y menores de dos años. Esto, explica Herrero, hace que las chances de adoptar sean nulas si la búsqueda se limita a chicos de poca edad.

De todas formas, según el informe, el 24% de los que viven en instituciones tiene menos de cinco años. Y la lentitud del sistema hace que se les pase la edad del rango de búsqueda de las familias.

Hoy, sólo uno de cada 10 de estos chicos están en condiciones de adoptabilidad. Y la falta de sentencias de jueces que resuelvan sobre su situación es la principal razón. Hoy, para que un chico pueda ser adoptado tiene que mediar una sentencia judicial en la que un juez deje asentado que se agotaron todas las posibilidades de que permanezca con su familia de origen o familia ampliada.

En nuevo Código Civil busca acelerar los tiempos de la Justicia. En líneas generales, ningún chico podría pasar más de nueve meses sin que se resuelva su situación y que se declare su situación de adoptabilidad. (La Nación).

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