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Oct 28 2015

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Caso Verón: Rolando Núñez dice que Oteo, Churín y Peña saben que actuaron mal

El responsable del Centro Nelson Mandela, volvió a criticar a los funcionarios por su accionar en torno a la represión en la que fue golpeado el dirigente. Pero dijo que ‘esto no se arregla con renuncias’.

nunez-rolando-01_200_200El coordinador del Centro de Estudios Nelson Mandela, Rolando Núñez, volvió a apuntar al ministro de Gobierno: Javier Oteo, al secretario de Seguridad: Marcelo Churín, y al jefe de la Policía: Gustavo Peña, por la represión policial del 24 de septiembre en la ruta nacional N° 11, donde resultó seriamente golpeado el dirigente social Ángel Verón, que finalmente falleció el 19 de octubre.

El abogado fue consultado en radio Libertad acerca de los rumores que desde la noche del martes aseveran que los tres funcionarios, máximas autoridades de la seguridad pública en la provincia, habrían presentado su renuncia al gobernador Jorge Capitanich al conocerse el informe preliminar de la autopsia practicada al cadáver de Verón, que certifica que su deceso se produjo como consecuencia de los golpes sufridos aquel día, en contra de la versión que habían dado ellos de manera institucional.

Para Núñez, Oteo, Churín y Peña saben perfectamente que actuaron mal, y recordó que el jefe del operativo le solicitó a la jueza Villalva la orden para el desalojo, algo que la funcionaria le negó en virtud de que el corte de ruta transcurría en jurisdicción nacional. Tras esto, dijo que el mismo policía requirió la autorización a la Justicia Federal, donde obtuvo la respuesta negativa de parte de uno de los secretarios del Juzgado, quien le manifestó que, de acuerdo a la jurisprudencia, la protesta social no constituye delito, y por lo tanto no resultaba pertinente el uso de la fuerza pública.

Tras esto, relató Núñez que, con pleno conocimiento de Oteo, Churín y Peña, los policía procedieron al desalojo violento de la ruta y que después de que los Bomberos sofocaran el fuego de las cubiertas y retiraran las ramas, la Policía despejó la ruta de manifestantes, y que un grupo de efectivos persiguió a Ángel Verón y a su hermano Rogelio hasta alcanzarlos. En esas circunstancias, dijo que hubo un ensañamiento particular con Ángel, que resistió boca abajo protegiendo una cirugía en proceso de cicatrización, pero que no pudo evitar recibir todo tipo de golpes y ser arrastrado hasta el patrullero.

Al día siguiente su familia fue informada de que se encontraba internado en el área de terapia intensiva del hospital Perrando, en calidad de “detenido”, donde lo encontraron esposado a la cama.

“Todo esto fue corroborado por nosotros el 25 de septiembre, cuando nos entrevistamos con la gente que observó todo, y se ratificó después en el marco de la causa penal”, dijo Núñez, y recalcó: “Los tres funcionarios actuaron mal, sin embargo, en las gacetillas oficiales de septiembre y en las que se emitieron tras la muerte de Verón, se insistía en que las heridas fueron autoinfligidas y que no hubo exceso policial y que murió de enfermedad”.

Núñez destacó la labor de los forenses del Poder Judicial que actuaron tan rápido como pudieron, y cuestionó no sólo a los policía y a los funcionarios de seguridad, sino también a los responsables del hospital Perrando, donde cree que se encubrió la situación evitando calificar el deceso de Verón como “muerte dudosa”, lo que impidió el rápido accionar de la Justicia. Finalmente, dijo no tener dudas de que el informe final de las pericias practicadas al cadáver ratificará el reporte preliminar y aportará aspectos aún más concluyentes.

Nota relacionada: http://www.centromandela.com/?p=14669

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