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Mar 25 2012

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El Centro Mandela advierte que continúan las extracciones ilegales de algarrobos

El Centro Mandela advierte que continúan las extracciones ilegales de algarrobos

Publicado en la Edición Impresa

 

El Centro de Estudios Nelson Mandela advirtió, mediante un documento difundido en los últimos días, la extinción del monte de algarrobos, especialmente en la zona del Interfluvio Teuco-Bermejito. “La propiedad comunitaria de las 140 mil hectáreas, titularizada a favor de la Asociación Civil Toba Meguexosochi, es el botín más apreciado”, indicó la oenegé que lidera Rolando Núñez.

El informe “Atacan los algarrobales de El impenetrable” asegura que “el monte de algarrobos está en vía de extensión”. “Este es un dato objetivo y revelador del estado de situación de alta vulnerabilidad del ecosistema del noroeste chaqueño, con implicancias y consecuencias negativas inevitables en lo social, sanitario y ambiental”, dice.

Mediante imágenes que forman parte del documento elaborado por la oenegé, muestran las “líneas recientemente abiertas en el monte, no utilizadas hasta ahora por los explotadores forestales”. “En poco tiempo se convertirán en picadas para los aprovechamientos forestales, legales o clandestinos. La existencia de estas líneas comprueba que continuarán derribando los algarrobos. Es evidente que ya eligieron las futuras canchas y han seleccionado los ejemplares que van a abatir”, adelantó el Centro.

“Encontramos tres líneas nuevas en pocas horas de caminar el monte. No es imposible imaginar lo que está ocurriendo en otros lugares menos poblados o menos transitados”, señaló más adelante. Y advirtió que “el sistema conocido como El Impenetrable no soportará la desaparición de los montes de algarrobos y de quebrachos, como tampoco la explotación forestal de otras especies para continuar elaborando carbón, leña y otros derivados de la madera”.

Para la oenegé, el monte “no aguantará la presión que significará la demanda adicional y el abastecimiento de carbón a Vetorial y el desmonte masivo para llevar adelante el megaemprendimiento agrícola, ganadero y forestal en el que se empeña el gobierno provincial con empresas extranjeras, eventualmente saudí, nacionalizando inversiones por vía de comercializadoras locales que no cuentan con antecedentes ni trayectorias en el mercado argentino”.

En ese contexto, el Centro Mandela le pidió al gobernador Jorge Capitanich un sinceramiento. “Debe informar a la población que CorFor no es una empresa estatal, que las inversiones implicarán la compra de acciones de dicha empresa de papel, y que las leyes y la Constitución no autorizan a ningún gobierno a destinar las tierras públicas a megaemprendimientos en cuyo desarrollo el Estado se asocie con capitales privados, nacionales o extranjeros”, subrayaron.

 

Algarrobales sanos y antiguos en la mira

Según la ONG, el Interfluvio “está siendo objeto de una intensa explotación de sus recursos naturales”. “La propiedad comunitaria de las 140 mil hectáreas, titularizada a favor de la Asociación Civil Toba Meguesoxochi, es el botín más apreciado y que más persiguen los explotadores forestales de la región, especialmente para talar los algarrobales más sanos y más antiguos que quedan en El Impenetrable”, indicaron.

Al hablar de los responsables, el Centro Mandela asegura que “las comunidades originarias apuntan al presidente de la Asociación, Zenón Cuellar, y sus colaboradores más fieles y estrechos, a quienes atribuyen las ventas inconsultas de los montes de algarrobos. Se asegura que el socio blanco sería un gran productor forestal de J. J. Castelli, que por mucho tiempo se ha dedicado a la explotación del monte y muy particularmente a la comercialización de algarrobos”.

Afirma también la organización que “en cada etapa política tuvo su padrino de turno, a su vez socio minoritario en las ganancias netas. En este momento está amparado por un alto dirigente político, estrechamente vinculado con el gobierno provincial, lo que le permite verdaderas bacanales de algarrobos”. “Obstinadamente chimbea madera. Lo hace de manera manifiesta y en casi todas las latitudes del amplio territorio porque cotiza bien por el padrinazgo que tiene”, acotan desde el Centro Mandela.

 

Saqueo forestal en Las Tunillas

También el documento repasa y denuncia el desmonte en la zona del paraje Las Tunillas. “La laguna que lleva el mismo nombre está ubicada a 18 kilómetros de la localidad de Espinillo, cuyo intendente es Ricardo Sandoval, joven serio y responsable de la etnia toba, gestiona a los tumbos producto de la falta de acompañamiento del gobierno y, fundamentalmente, del retraso de las transferencias de los fondos de coparticipación municipal. Prácticamente lo tienen maniatado, lo que ha generado muchos reclamos por parte de la población, que comienza a sentirse insatisfecha y desatendida en las funciones más elementales a cargo de cualquier municipio”, advierte el Centro.

Luego señala que en la arribada de la laguna reposan un centenar de ejemplares de algarrobos que fueron abatidos clandestinamente hace pocas semanas. Fueron árboles de 60 a 80 años promedio los que fueron talados dentro de la propiedad comunitaria de la Meguesoxochi. “Las imágenes muestran un verdadero cementerio de algarrobos, que permanecen impasibles ante la mirada de los que pasan por el lugar. Parecen restos forestales cuyo único valor sería la madera, que no pueden sacar hasta ahora porque en el curso de los últimos días el propio gobierno provincial ha reconocido y ventilado la creciente explotación clandestina del monte de la Megue”, resaltan.

En otro párrafo, el Centro Mandela advierte que la Dirección de Bosques y los ministerios involucrados en la administración, custodia y defensa de la explotación racional “brillan por sus ausencias, mientras el ministerio político atribuye toda la responsabilidad a los directivos de la asociación indígena que es titular de la propiedad comunitaria”.

 

Otro rodeo de algarrobos

Por otra parte, el Centro Mandela expone el caso de los Miranda, una familia criolla radicada a tres kilómetros de la laguna, aproximadamente a 800 metros de la picada más transitada. Esta familia fue relocalizada hace cuatro años, aproximadamente. Así, en una imagen adjuntada al informe expone una vivienda casi desmantelada, que testimonia la convivencia entre blancos e indígenas antes de que se constituyera la propiedad comunitaria de la Megue.

Los Miranda, como todo núcleo familiar de pequeños productores, abrieron el monte en torno a su casa. En ese lugar, ya deshabitado, encontramos restos forestales de una explotación que en esta etapa terminó a fines del mes pasado.

A poca distancia están las cepas de los ejemplares que fueron talados. Es evidente que actuaron precipitados porque la “cancha” fue muy mal realizada y sacrificaron muchas especies para abrir las primeras líneas, que fueron realizadas al galope y destruyendo innecesariamente todo el entorno. Fueron por los ejemplares más sanos y con diámetros que han sido preseleccionados con anticipación, bastantes separados unos de otros, lo que ha motivado el sacrificio innecesario de los componentes del entorno forestal y del ambiente.

Casi todos los testimonios corroboraron que intervino personal del gran productor del Castelli. Se utilizó un camión marca Iveco, anaranjado, seminuevo. El chofer es de Castelli, con bastante experiencia en este trabajo porque es baqueano. Pagaron siete mil pesos la carga completa, chasis y acoplado. Generalmente abusan de la sobrecarga porque se calcula al tanteo, con lo cual obtienen mayores ganancias.

 

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