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Mar 23 2015

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EL MAL DE CHAGAS, UN GRAN NEGOCIO QUE ENFERMA Y MATA

Fumigando el El Tartagal2

“Por el engaño nos han dominado más que por la fuerza. Un pueblo ignorante es un instrumento ciego de su propia destrucción”. Simón Bolívar (1783-1830), Congreso Constituyente de Angostura, 15 de febrero de 1819.

La Enfermedad de Chagas Mazza está tan lejos de ser invencible, como lo está la decisión política de los gobernantes de turno de enfrentarla, entendiendo de una buena vez que no mueren pobres, marginados, seres casi invisibles. Los que mueren son seres humanos. Son nuestros hermanos!!!

En la primera entrega comenzamos con el texto de una carta que Carlos Chagas envió a Salvador Mazza en 1928. Ahora quisiéramos hacer foco en dos frases de ella:
La primera dice “a los gobernantes les produce tremenda desazón pues es testimonio de incapacidad para resolver un problema tremendo”. “Hable de esta enfermedad y tendrá gobiernos en contra”. Y de esto precisamente se trata. En 105 años no ha habido un gobierno, sea del color que sea, que tome verdadera conciencia de la situación, encarando el control de la Enfermedad de Chagas Mazza de la única forma posible! Vamos a tratar de explicar, en forma acotada y con palabras sencillas, un proyecto de autoría del médico Rubén Aldo Galup, titulado “Eliminación de la trasmisión vectorial de la Enfermedad de Chagas Mazza en comunidades aisladas de El Impenetrable chaqueño”.

El plan de trabajo tuvo en cuenta que la enfermedad de Chagas debe ser abordada en forma global y multisectorial, con políticas a corto y a largo plazo. Se basa en tres acciones básicas, que sin su desarrollo -en forma sincronizada y simultánea- torna imposible el abordaje serio de esta cruel enfermedad; tales acciones son: combatir la ignorancia; cubrir las necesidades básicas insatisfechas y actuar sobre la vivienda con efectivos, periódicos y continuos planes de fumigación y mejoramiento de las mismas. Esto se debe llevar adelante mientras se arbitran los medios para desarrollar un verdadero plan de viviendas antivinchucas, de los que hay muchos muy bien pensados por excelentes profesionales.

En el proyecto se analizaron cada punto, intentando dar la solución más práctica y económica posible, con la intención de que al menos la población sepa que si no se actúa no es porque la endemia es “imparable”, sino por falta de decisión política, por la negligencia y la impía indolencia de los gobernantes, rayana en el abandono de las persona.

Combatir la ignorancia

Este punto es esencial. No se puede pelear contra un enemigo al que no se lo “interpreta” o al menos del que se desconoce su verdadera fuerza. Crea gran angustia ver que los pobladores de El Impenetrable conviven con las vinchucas con total naturalidad, cuando lo básico es conseguir que la población toda tome conciencia de las condiciones sanitarias en las que se encuentra, manteniendo vigente dicha concientización hasta alcanzar un estado en el cual la necesidad de mejorar sus viviendas surja de la misma comunidad.

En primer término, se debe lograr que los habitantes comprendan la importancia de erradicar totalmente el vector de todos los domicilios y peridomicilios, mediante la participación activa de los pobladores en talleres informativos y de capacitación. Esto en el corto plazo se puede lograr instruyendo a los agentes sanitarios bilingües que existen en las distintas comunidades.

En el largo plazo, la medida debe abordarse dándose cumplimiento con las pautas ordenadas por la Ley 26.281/07, que en su inc. i) del artículo 2 establece “la inclusión en la currícula escolar en forma transversal y permanente de un programa educativo, actualizado y obligatorio sobre la enfermedad de Chagas, su transmisión y medidas de prevención”, desde la escuela primaria, con medidas encaminadas a que la población entienda que es necesario un cambio de su condición social y sanitaria.

El costo de abordaje a este primer problema (la ignorancia), es ínfimo ya que se puede desarrollar con los cientos de agentes sanitarios bilingües que se encuentran diseminados por todo el territorio de El Impenetrable, y la capacitación de ellos, que en parte ya fue encarada por la Dirección de Salud Indígena, que lamentablemente fue interrumpida. De cualquier manera, el dato relevante es que se precisa de muy poco personal.

Cubrir las necesidades básicas insatisfechas

Esta segunda pata en la que se apoya la tripanosomiasis americana abarca un espectro tan amplio como la pobreza misma. No fue intención del médico Galup, autor del proyecto, siquiera que se lograra la utopía de eliminar totalmente la pobreza, sino básicamente que los pobladores vivan “en un buen lugar”. Entendió por utopía no la unión de los vocablos ou-no y topos-lugar (el lugar que no existe), sino como la fusión de eu-bueno y topos-lugar (el buen lugar). Para la población que vive en El Impenetrable inicialmente sería suficiente con lograr el suministro de agua potable y otras medidas higiénicas que dificulten el anidamiento de los triatóminos en las viviendas. Consideró prioritario el abordaje y solución de la carencia vital del agua potable en El Impenetrable. En materia de mejoramiento de las viviendas, desarrolló una forma económica de lograr “envolver” el techo de paja de los ranchos con “silo bolsa”, que cumpliría la doble función de evitar el paso de los insectos al interior por entre la paja de los techos y lograr el recupero de agua en las épocas lluvia. Para resumir este tema tan amplio, Galup recordó una frase del gran sanitarista argentino Ramón Carrillo: “Frente a las enfermedades que genera la miseria, frente a la tristeza, la angustia y el infortunio social de los pueblos, los microbios, como causas de enfermedad, son unas pobres causas.”

Actuar sobre la vivienda

 

En las condiciones actuales, las viviendas rancho de la mayor parte de El Impenetrable chaqueño son el hábitat “natural” de la vinchuca, donde en competencia con el hombre encuentra albergue durante el día y abundante comida durante la noche, dando la impresión que el verdadero “usurpador” del rancho es el ser humano.

Dado que el triatoma infestans (vinchuca) tiene un ciclo domiciliario y un ciclo selvático, y que casi todos los animales de sangre caliente son reservorios del tripanosoma cruzi (parásito), no existe a la fecha y como desde hace 105 años, ninguna manera de combatir la enfermedad si no se logra erradicar la vinchuca de las viviendas, rCasaesaltó el médico Galup, que además señaló que para combatir la vinchuca se debe actuar, en primer término, sobre la ignorancia de los pobladores, tratando de lograr que transmuten esa forma casi complaciente de convivir con el vector en una postura de asco y aprensión. Esto permitiría que los habitantes de los ranchos sean los artífices del beneficio de expulsarlas del domicilio y peridomicilio. Para ello, como medida primera, práctica y económica, se debe aislar el techo de paja, enfatizó el autor del proyecto. Respecto al interior de la vivienda, se propuso instalar una tela de “media sombra”, a modo de cielo raso para evitar que las vinchucas se dejen caer por las noches para alimentarse, hasta tanto haya actuado el plan de fumigación y mejoramiento de la vivienda.

En cuanto al plan de fumigación, se debe efectuar al menos cada 4 meses, con un piretroide (deltametrina) en las dosis habituales y de la forma correcta, en el interior de la vivienda y en el exterior y peridomicilio, de manera más frecuente en temporadas de lluvias, motivo por el cual es imprescindible que las mochilas fumigadoras y los insecticidas estén en manos de la comunidad y no que ésta dependa de la voluntad del Plan Provincial de Chagas, que cuando decide efectuar un plan de fumigación, que por regla general jamás se cumple en su totalidad, nunca se hace en tiempo y forma. Múltiples estudios demuestran que el poder residual de la deltametrina se reduce al cabo de 4 meses, al punto de tornarla ineficiente y hasta peligrosa por la posibilidad de que el triatoma desarrolle resistencia.

Además, se debe instruir a los pobladores sobre la peligrosidad de la presencia de grietas en las viviendas ya que las preferencias del insecto son los lugares alejados de la luz, cálidos, sucios y aislados, como techos de paja, grietas de las paredes, debajo de los colchones o ropa amontonada, detrás de objetos colgados en la pared y de muebles que por largos períodos no son movidos y, básicamente, donde duermen los animales, muy especialmente las gallinas.
Tornándose fundamental también alejar de la casa los corrales, gallineros y evitar que los animales domésticos vivan dentro de la vivienda. Es imprescindible lograr el alisado de las paredes por dentro y por fuera, para dificultar el refugio al triatoma, lo que se logra con una mezcla de tierra y bosta de vaca o caballo, en una proporción de 2:1.
Es también fundamental inculcar a los pobladores que los hábitos higiénicos son aliados insustituibles a la hora de dificultarles el anidado a los insectos, señaló el médico Galup.

¿El Mal de Chagas, un gran negocio?

Sin estas sencillas y económicas medidas propuesta por el autor del proyecto, concluyó que la batalla está perdida y los tratamientos médicos pasan a ser un simple paliativo dado el alto grado de re-infestación de las viviendas y de las repetidas veces que los moradores son “picados”. A modo de ejemplo, citó un cuadro que se comprobó a diario: es sabido que un niño en quién se detecta la enfermedad puede curarse tras 60 días de tratamiento. La droga que se usa (benznidazol) fue desarrollada en los 70 y nada nuevo hay en el horizonte. Ahora bien, el niño “curado” es devuelto al “rancho” donde esa misma noche o la que sigue es nuevamente picado por la vinchuca y, por ende, vuelto a infectar del Mal de Chagas. Así una y otra vez, hasta que llega a adulto siendo portador de una enfermedad que tarda alrededor de 30 años en matarlo en forma artera, silenciosa e inhumana.

El médico Galup resumió señalado que si a estos ingredientes, el rancho albergando hasta 200 vinchucas por metro cuadrado y la falta de información sumada a la pobreza extrema, se agregan las grandes distancias que separan a la mayoría de los afectados de los centros de atención primaria, se conformó un cóctel mortal, tan mortal que según las estadísticas oficiales involucra a 2.500.000 de argentinos y da muerte a 10 personas por semana, estadística que se permitió cuestionar al sostener que la cifra de portadores del Mal puede sobrepasar los 5.000.000 y los muertos podrían elevarse a 10 por día. Dónde encontró la diferencia? Simplemente en que la mayoría está indocumentada o perdida en el medio del olvido. Por idiosincrasia o por lejanía, nunca han consultado un médico y cuando mueren son sólo una cruz en un certificado de defunción, cuando tienen la suerte de ser considerados “ciudadanos”. Estos factores le permitieron preguntarse a Galup si ¿puede ser válida alguna estadística en estas condiciones?

Tanto el Plan Nacional de Chagas como el Plan Provincial, o lo que es igual, tanto Nación como Provincia, se mueven dentro de un esquema “paternalista”. Pero, en la práctica la figura vira a la de “padre ausente” ya que no da al poblador las armas para poder hacer frente a este Mal que cobra tantas vidas, pero a la hora de actuar no lo hace con la solvencia ni la idoneidad adecuadas. El médico, entonces se preguntó ¿será que la Enfermedad de Chagas Mazza es un gran negocio que al igual que la vinchuca vive de la sangre de los pobres, de los excluidos de siempre?

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