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Feb 13 2015

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El gran fraude estadístico en materia de desnutrición

Jorge Capitanich volvió a referirse a la desnutrición en el norte del país y cuestionó el uso político de los casos. Sostuvo que “pueden existir casos, pero que no significa una perspectiva de carácter general”. Es evidente que la postura del gobierno expresa un negacionismo extremo, desvirtuado por la cruda realidad social y sanitaria de los argentinos norteños.
En el año 2009 Argentina cambió el sistema de registración de los niños desnutridos de 0 a 5 años de edad. Hasta el 2008 este dato vital se clasificaba en Grados 1 (leve), 2 (moderado) y 3 (grave). El primero reflejaba a los niños desnutridos que habían perdido masa muscular hasta el 25% según sus edades, sexos, tallas (altura) y circunferencia craneal. Los categorizados como desnutridos de Grado 2 eran los que habían perdido masa corporal entre el 26 y el 40%. Y los desnutridos de Grado 3 eran los que perdieron masa a partir del 40% del peso estándar.
El nuevo sistema se prestó a la manipulación o se organizó para alterar los datos reales, produciéndose una modificación sustancial en el número o universo de desnutridos porque los niños que antes fueron clasificados como desnutridos en Grado 1 se los pasó a denominar “en riesgo de bajo peso”, o sea que desaparecieron de las estadísticas de datos vitales que forman parte de los anuarios sanitarios confeccionados por cada provincia, que sumados dan origen al anuario sanitario nacional. En palabras sencillas, se puede sostener objetivamente que los desnutridos leves ya no figuran como tales y forman parte de las “cifras negras de la salud”, cuya vigencia indeseable -cuando son descubiertas- generan siempre la misma respuesta por parte de los gobernantes, que relativizan el flagelo social de la desnutrición y admiten -como al pasar- que se producen algunos subregistros, que en realidad son las cifras negras sanitarias.
Por las razones explicadas es que a partir de 2009, según las estadísticas sanitarias oficiales, se redujo fuertemente el número de chicos desnutridos de 0 a 5 años de edad. El gobierno, aún sabiendo que no son comparables los resultados obtenidos a través de dos métodos distintos para registrar, ocultó la existencia de niños desnutridos que perdieron masa corporal hasta un 25% del valor estándar. Esta ficticia reducción se potenció en razón de que todo pibe que ingresa a la desnutrición necesariamente calificaba en el Grado 1 del sistema anterior, que era mucho más objetivo y transparente que el actual. En este grupo (leve) históricamente se registró el mayor número de chicos desnutridos, mientras que en Grado 2 (moderado) la cantidad ha sido notablemente inferior, mientras que los graves eran aún mucho menos.
Los resultados de las investigaciones sociales que contínuamente efectúa el Centro Mandela sobre datos y realidades ponen en clara evidencia que es errónea la relativización que en materia de desnutrición efectuó el Jefe de Gabinete. Chaco es un ejemplo concreto que desvirtúa la postura del gobierno nacional en materia de desnutrición. En el periodo 2010/2014 existen datos estadísticos asistenciales en dos amplias subregiones que forman parte de El Impenetrable chaqueño. Los datos correspondientes al año 2014 refieren que sobre un total de 1760 menores de 15 años, se detectó que el 9,6% presentaba bajo peso, baja talla y retraso en el crecimiento. En materia de Mal de Chagas, de 600 adultos y niños estudiados, al 33% se les diagnosticó que habían contraído tal enfermedad. Sobre menores de 15 años, dio positivo el 22%, mientras que en adultos el porcentaje fue del 48%, siendo muy elevado el nivel de enfermos sin tratamiento. Estos y otros datos reflejan la extrema pobreza y exclusión social de la población rural que vive en El Impenetrable, que es resultado negativo derivado del mal funcionamiento del sistema socio-sanitario, marcado por la gran desigualdad en el acceso a la alimentación y a la salud de estos pobladores, a los que se suman severas problemáticas familiares.

Fuente: Clarin.com

Política – 12/02/15

Capitanich relativizó la desnutrición y habló de “uso político”

Aunque reconoció que “pueden existir casos”, sostuvo que no “significa una perspectiva de carácter general”. Y además, cuestionó el “ataque desmedido personal”.

CapitanichJorge Capitanich volvió a referirse a la desnutrición en el norte del país y cuestionó el uso político de los casos, como un también “ataque personal”.

En su habitual conferencia de prensa desde Casa Rosada, el jefe de Gabinete respondió con una frase de Evita y otra de Cristina: “Donde hay una necesidad, hay un derecho” y”mientras haya un pobre en Argentina, estaremos en deuda”.

Luego se refirió a la falta de estadísticas que difundan los números de pobreza e indigencia y le apunto a las gestiones provinciale, por no elaborar dichos índices. “Las estadísticas en materia nutricional tiene que ver con elaboración por parte de las mismas de las provincias argentinas”, afirmó.”Argentina ha tenido logros en materia de desnutrición infantil”, destacó el funcionario, en conjunto con los alcances de la Asignación Universal Por Hijo.

Al tiempo que sostuvo que “pueden existir casos, pero que no significa una perspectiva de carácter general”.Como en otras ocasiones y ante la falta de estadísticas oficiales respecto al tema, Capitanich volvió a exponer los números de los organismos internacionales como la CEPAL, Naciones Unidas, FAO, Banco Mundial, para sotener “una reiteración objetiva de opiniones técnicas de organismos reconocidos”, quienes aseguran que “Argentina tiene un estándar de seguridad alimentaria de los mejores del mundo” y que “ha erradicado el hambre”.

“¿Qué ocurre en Salta, en Chaco, en provincias del norte con enorme dispersión geográfico-poblacional? Existen, probablemente, situaciones que requieren una atención directa por parte del Estado a los efectos de hacer un seguimiento para que efectivamente esos casos no ocurran”, explicó sobre los casos de nenes con desnutrición que surgieron los últimos días.

Además, criticó “el uso político” de estos hechos y “el ataque desmedido personal”, aunque evitó decir a quien se refería.

Finalmente, concluyó en destacar las “políticas de inclusión social”, pero reconoció que “hay cuestiones por resolver”.”Si existe un problema de esta naturaleza, tenemos que extremar las acciones para resolver esos temas, porque forman parte de necesidades que necesitamos cubrirlas”, concluyó.

A principio de 2015, la desnutrición volvió a estar en medio de la atención mediática a partir de la muerte de Néstor Femenía, un nene QOM en Chaco, de quien Capitanich dijo ser “un caso aislado” y que generó controversias.

En Salta, el propio gobernador Juan Manuel Urtubey reconoció que la desnutrición es un problema que “sigue golpeando” a la provincia.

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