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Ene 16 2015

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Otro infortunio qom: la muerte de la beba Natalia en el paraje El Canal, El Impenetrable chaqueño

El fallecimiento, altamente evitable y prematuro, de la beba toba Natalia -de tres meses y medio de vida- fue dado a conocer por el diario NORTE, el de mayor circulación, en sus ediciones física y digital del viernes 16 de enero. La nota tiene un fuerte respaldo en el valioso testimonio de Mirian Segundo, que es una agente indígena del sistema sanitario público de El Impenetrable chaqueño. Refirió que la beba qom “murió a causa de problemas respiratorios”, y que la beba fue asistida en el hospital de Villa Río Bermejito, en el que el indígena Laurencio Rivero es co-director, fuertemente cuestionado por amplios sectores de la comunidad aborigen por el supuesto desinterés e indiferencia del mismo.

Segundo señaló que producto del grave cuadro de salud, Natalia debió ser derivada -para su correcta atención- al fatídico hospital Güemes, de J.J. Castelli, que es el establecimiento de mayor complejidad de la Zona V, instalada a lo largo del extenso territorio con monte nativo chaqueño conocido como El Impenetrable, al que las familias indígenas no quieren ir porque “rebotan” a los pacientes que son derivados de los hospitales rurales y de los puestos sanitarios de la región. En el Güemes tratan “re-mal” a los enfermos que son derivados, especialmente cuando son aborígenes, según repetidos testimonios de las comunidades.

El puesto sanitario del paraje El Canal

En el 2007 el Defensor del Pueblo de la Nación (Mondino) inició un juicio ante la Corte Suprema de Justicia de mla Nación contra los gobiernos de Argentina y de Chaco por posible exterminio continuo, sistemático y silencioso de las comunidades indígenas qom que vivían en Espinillo, Villa Río Bermejito, Miraflores, J.J. CastelliSin título y parte de Pampa del Indio, quedando comprendidas todas las comunidades que vivían en los parajes intermedios y en los montes. La Corte disparó una sentencia cautelar, ordenando a ambos gobiernos que asistieran a estas poblaciones con alimentos y agua para consumo humano, como también acceso y comunicación al sistema de salud pública.

En el marco de tal pronunciamiento dictado por el máximo tribunal argentino, en el año 2008 el gobierno chaqueño construyó un moderno puesto sanitario en el paraje El Canal. Se planificó la coordinación de la atención sanitaria según las pautas combinadas de la “salud blanca e indígena”. El ministro de entonces era Oscar Holzer y la médica indígena (pio’oxonaq) era la anciana toba Rosalía Estrada, a la que recurrían los aborígenes que enfermaban desde los más distantes lugares de El Impenetrable, no sólo los que habitaban en El Canal porque dicha médica era muy renombrada y respetada. El proyecto quedó en la nada, en vida y después de la muerte de Rosalía, que fue reemplazada por su hijo en la función de pio’oxonaq, aunque éste no alcanzó el mismo predicamento que su madre. Actualmente El Canal no cuenta con médico indígena, por lo menos en el estricto sentido ancestral. El carashe (cacique) era Hilario, un indígena sobrio y reposado, pero firme en la defensa de su pueblo, que pocas veces fue escuchado por el mundo blanco.

El nuevo infortunio qom, Natalia

La mamá de Natalia se llama Rosa Barreto. El papá es de apellido Gómez. La bebé toba nació en su casa el 23 de septiembre del año pasado. En la vivienda ni siquiera tenían un ventilador. Sobreviven en extrema pobreza. Tal cual ocurre con otras familias indígenas, por los factores históricos que se comienzan a conocer, no se entusiasman en recurrir al hospital, incluso cuando está cerca. Recurren al curandero y a la comadrona. Así fue la información que recibimos.

A las 16:45 horas del pasado miércoles 14 nos informaron, con mucho dolor, que Natalia había muerto. Su fallecimiento se produjo a la madrugada del día anterior, en el paraje El Canal, ubicado a dos kilómetros del casco urbano de Villa Río Bermejito. La primera información también refería que la beba había muerto por una falla respiratoria. Que había nacido de parto domiciliario, que es como prefiere la mayoría de las embarazadas que viven en El Canal, asistida por la partera empírica (comadrona) del lugar, y que luego de los nacimientos avisan al hospital de Bermejito.

Cuando falleció Natalia el agente sanitario del Puesto de El Canal estaba de licencia por vacaciones anuales. Gran parte de la comunidad no lo quiere. Se sabe que todos los años allí muere algún chico. A la madrugada del 13 de enero murió Natalia.

El viernes 9 de enero llevaron a la beba al hospital de Villa Río Bermejito. Fue atendida por la Dra. Miriam Benítez, una de las profesionales que dio origen al juicio iniciado por el Defensor del Pueblo por el posible exterminio de las comunidades indígenas. Al examen médico, la referida doctora determinó que la beba cursaba dificultades respiratorias. Luego de asistirla, en vez de internarla mandó a la casa a los padres con Natalia con la recomendación de que “si no mejoraba tenían que traerla de vuelta”. Tenía que volver a control el lunes 12 de enero. Natalia no volvió porque murió en su casa, mientras el puesto sanitario de El Canal estaba cerrado por que el agente estaba de vacaciones. Es muy probable que en el Acta de Defunción se establezca que la beba qom murió por deshidratación, lo que científicamente podría ser aceptable cuando en realidad su vida/muerte deriva del desastroso funcionamiento del sistema de seguridad social y de la red de salud pública, que gradualmente fue deteriorándose hasta que se llegó al estado actual de funcionamiento deshumanizado y desorganizado, que sistémicamente impulsan enfermedades y provocan muertes prematuras, evitables o altamente evitables.

El mismo día del fallecimiento de Natalia la comunidad indígena de El Canal, al costado de la ruta, se reunió en asamblea. Estuvieron presentes Andrea y Orlando Charole. Ya sabían que había muerto Natalia. El próximo lunes cortarían la ruta de acceso a Villa Río Bermejito, que está en plena temporada veraniega y ya eligió su reina de belleza, que es una joven rubia muy linda, al igual que las princesas, que festejaron con la presencia del intendente Lorenzo Heffner, denunciado por racismo. Cortarían la ruta para pedir médicos y recursos para la atención sanitaria en el puesto de El Canal. Una enfermera comenzó a trabajar después de que muriera la beba qom. La semana que viene empezarían a trabajar dos médicos y una obstetra, o sea que la muerte de Natalia parece que dispararía soluciones. Habrá que esperar.

Las preguntas no respondidas por el sistema sanitario

Formulamos muchos interrogantes al sistema, que no supo o no quiso responder. Preguntamos: ¿Quién efectuó el control prenatal a la madre? ¿Le hicieron las tres ecografías reglamentarias? ¿Cómo se efectuó el control pos-natal? ¿Natalia contó con control pediátrico durante los meses de vida? ¿Existen registros de atenciones médicas?

¿La beba murió por deshidratación? ¿Cómo nos explicamos, social y sanitariamente, su muerte prematura? ¿Cuál ha sido la enfermedad de fondo (causa generadora), tomándose en cuenta que murió por deshidratación (causa emergente)? ¿Se pudo evitar la muerte prematura de la niña? ¿Social y sanitariamente qué se debió hacer para evitar su fallecimiento?

Ninguna de estas preguntas fueron respondidas, a pesar de que son básicas y elementales para comprender el historial de la vida/muerte de Natalia.

La mamá en gestación

Cuando una mamá no sabe o no tiene los medios para asistir al recién nacido, el binomio madre/hijo corren riesgos innecesarios y evitables. El Canal es un paraje, habitado por una etnia que carece de conocimientos de la medicina blanca. Están apegados a su cultura, que transmiten espontáneamente, y se resisten a cambios por las fallas en el sistema de abordaje y atención social y sanitaria, que tiene una fuerte impronta “blanca” que dificulta el consenso.

La mamá debe tener un control gestacional independiente de su edad, cultura y nivel socio-económico. A la mamá de Natalia se le debió efectuar controles ecográficos, de laboratorio de análisis clínicos, con determinaciones varias, desde las rutinarias a las infecciosas y otras más complejas genéticas. También correspondió que se le efectuara controles ginecológicos como mujer en gestación. Debieron actuar las nutricionistas por el estado que presentaba la mamá de Natalia.

En cuanto a la bebé, se debieron desarrollar controles y seguimientos básicos que determinaran su estado como bebé en gestación y una vez que nació el control post-natal fue indispensable e irremplazable, más todavía tomándose en cuenta ciertos paradigmas que en salud conservan las comunidades indígenas. Se sabe que un recién nacido expuesto a altas temperaturas y con alimentación inadecuada, puede presentar complicaciones severas a corto plazo, independientemente de su normalidad al nacer. En estas condiciones podrán hallarse un sinnúmero de patologías en el recién nacido. Como vedetes figuran la deshidratación y la desnutrición. Si con esto concomita otra instancia de enfermedades, el desenlace es la muerte prematura o precoz del bebé, porque -además- no tuvo asistencia médica oportuna y efectiva. Un bebé sano desnutrido y deshidratado no tiene la posibilidad de prolongar su vida. Tiene nulas posibilidades de sobrevida y se precipita la muerte.

Se desatendió a la beba qom

Ante la vida y muerte de Natalia todos lo atenuantes que pretenda usar el sistema, en realidad serán fuertes agravantes para poner en evidencia el mal funcionamiento del sistema socio-sanitario en El Impenetrable dado que si por razones culturales las madres indígenas se resisten a la atención médica y recurren a los médicos indígenas, curanderas, parteras o comadronas, con mayor razón tiene que estar presente la red socio-sanitaria. El agente sanitario del puesto de El Canal tuvo a la vista la gestación, o sea el crecimiento del vientre materno, dado que se trata de una población que no es numerosa, en la que todos se conocen o están emparentados. Este agente debió efectuar visitas domiciliarias e informar al hospital del Bermejito. Es evidente que se falló en los controles pre y post natal, lo que desembocó en la muerte prematura y evitable de Natalia.

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