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Dic 30 2014

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Privilegios e irregularidades en el Instituto de Colonización

El 19 de diciembre de 2000, por Resolución 1183 dictada en el expediente 571, el Instituto de Colonización adjudicó en venta a Dante Edgardo Audicio una fracción de tierra -definida como una unidad económica ganadera- de la Parc. 109, Circunscripción V, Zona “D” del Dpto. Almirante Brown, con superficie de 1243 hectáreas. El día 2 de octubre de 2003 Audicio canceló su cuenta, según figura a fojas 28 del expediente. El 2 de octubre de 2012 informó que por enfermedad y cuestiones climáticas no pudo incorporar todas las mejoras necesarias al predio, solicitando una nueva posibilidad de hacerlo. Se le recibió la documentación que presentó y se le confeccionó una nueva solicitud, con los formularios habituales.

El 13 de marzo de 2013 el agente Gabriel Mendoza informó que el predio estaba abandonado y aconsejó rescindir la adjudicación. El 25 de marzo de ese año el gerente general de Colonización, Branco Capitanich, ordenó formar expedientes a varios pequeños productores y acumularlos al de Audicio. Pocos días después, el 19 de abril, por Resolución 404/13 fue rechazado el pedido formulado por Audicio y se le rescindió la adjudicación que se le había otorgado. La resolución fue confeccionada directamente por la Dra. Gabriela Alonso, a cargo de la Dirección de Legislación de la Tierra (asuntos jurídicos), cuando correspondía que interviniera el Departamento Concesión de la Tierra. El 29 de noviembre de 2013 el Director de Banco de Tierras, Dr. Carlos Andrada, solicitó la desacumulación de los expedientes de los pequeños productores aduciendo que solamente eran solicitantes y no ocupantes, según figura a fs.72 del expediente. El día 11 de diciembre de 2013 el agente Juan Carlos Vallejos realizó una inspección en la tierra inicialmente adjudicada a Audicio. Informó que no existía actividad productiva y las mejoras detalladas en la planilla secuencial C, que no fue agregada al expediente a pesar de que era un instrumento importante.

Irrumpe Leonhardt

El agente Vallejos también informó que la tierra pública se encontraba en total estado de abandono. Llamativamente opinó que a criterio de los actuantes, entre los que se encontraba el agente Darío Pereyra, se debía resolver la solicitud de adjudicación en venta a favor de Pablo Alberto Leonhardt, quien también era solicitante al igual que los productores sin tierra a los que se desacumuló sus pedidos del expediente de Audicio. Leonhardt solicitó la adjudicación en venta después que los restantes pequeños productores, circunstancia que consta a fs.75 del expediente. Con posterioridad a la inspección señalada anteriormente, se agregó la solicitud de Leonhardt, quien puso como referentes destacados al contador Luís Brignoli, a la Dra. Ledys Popovich y al contador Sebastián De Arriortua, como avales de su pretensión.

A fojas 92/116 del expediente 571/2000 se agregó un proyecto ganadero a desarrollar sin que a posteriori se formulara ninguna opinión técnica de las áreas del Instituto de Colonización que debían actuar. El 23 de diciembre del 2013, en pleno receso administrativo, el Dr. Carlos Andrada -a cargo de la Dirección de Banco de Tierras- derivó el expediente al Departamento Concesión de la Tierra para que el predio fiscal fuera adjudicado en venta a favor de Leonhardt según figura a fs.127, bajo un procedimiento posiblemente irregular, como otros que también se tramitaron en los recesos administrativos, cuando el personal goza de sus vacaciones anuales, lo que constituye un hecho sobresaliente y llamativo por los momentos de las tramitaciones y los resultados, que -de alguna manera- se transformó en una matriz de funcionamiento de Colonización para la adjudicación de tierras públicas en situaciones muy peculiares.

El responsable de Concesión de la Tierra, Ramón Flores, elevó el proyecto de resolución a la Presidencia. A fojas 129, el mismo día 23 de diciembre del 2013, el Presidente París firmó la Resolución 2433 adjudicando en venta a favor de Pablo Leonarhardt la tierra que fuera rescindida a Audicio. Personalmente París notificó la resolución a Leonhardt, en Casa de Gobierno. No debe perderse de vista que Leonhardt se domiciliaba en el Acceso Alfredo Brugnoli 100 de Pampa del Infierno, o sea a casi 300km de Resistencia, lo que no es un dato menor por la celeridad.

La notificación de liquidación de cuentas fue realizada el 31 de diciembre del 2013. Participó el contador Jorge Barrios, que era Director de Regularización Dominial. La irregularidad consistiría en que Barrios era el responsable del Área de Inspecciones, no del Departamento Liquidaciones y Cuentas Corrientes, por lo que no correspondía que efectúe tal notificación en la que debió participar Lidia Hesterking, responsable de la referida área de Liquidaciones y Cuentas Corrientes.

Daniel Martínez, a cargo del Departamento Notificaciones, notificó la deuda al adjudicatario. El 31 de diciembre del 2013 el Presidente del Instituto de Colonización le otorgó a Leonhardt una constancia, con cuentas y mejores regularizadas, para ser presentada ante la Dirección de Bosques. Este trámite fue irregular. No correspondía extender tal constancia porque Leonhardt todavía no había realizado ninguna mejora en el predio fiscal. Tampoco efectuó pago alguno a esa fecha. No obstante ello, París le otorgó -tal cual ocurrió en el resonante caso Hupaluk- un instrumento legal para que el nuevo adjudicatario solicitara un permiso de desmonte ante la Dirección de Bosques, afectándose directamente el interés público y el patrimonio común de los chaqueños, que son las últimas tierras fiscales que aún existían.

Un funcionamiento caótico, que parece cómodo y programado

Colonización, como administradora de las tierras públicas rurales, se caracteriza por un fuerte desorden y un gran descontrol administrativo, con doble estándar operativo. Cuando se designó a París como presidente, se publicitó que el objetivo era eficientizar y transparentar el funcionamiento del organismo cuyos desarreglos conocía perfectamente cuando fiscalizaba el Instituto. Sin embargo, durante su gestión muchos trámites administrativos se realizaron fuera de las pautas establecidas por el marco legal y los procedimientos autorizados. Se repitieron las situaciones en las que los expedientes circulan sin que intervengan los jefes y encargados de las áreas que debieran participar en el trámite. Se multiplicaron los informes subjetivos que no respondían a pautas objetivas de evaluación para adjudicar tierras fiscales en venta . Estos casos coinciden con algunos beneficios obtenidos por productores y empresarios que solicitaron grandes extensiones de tierras fiscales.

En el caso Leonhardt claramente se puede comprobar cómo se tramitan privilegiadamente algunas adjudicaciones de tierras públicas entre un grupo reducido de productores o empresarios. En esta oportunidad el trámite fue muy rápido, aún cuando ya se había iniciado la feria administrativa, lo que supone la paralización de los trámites comunes, que no están sujetos a excepciones. Colonización actuó con gran celeridad para adjudicar en venta la tierra pública. Contrariamente, los trámites duran décadas cuando se tratan de pequeños productores o minifundistas o de personas que no cuentan con referencias ni recursos económicos para acelerar o agilizar la frondosa y arcaica burocracia de Colonización, que se caracteriza por su funcionamiento caótico, retardado y permanentemente sospechado de tráfico de influencia y de corrupción.

El trámite que favoreció a Leonhardt forma parte del lote de casos, presuntamente irregulares en sus tramitaciones, que el Centro Mandela presentó en diciembre de 2014 ante el Fiscal de Investigaciones Adminstrativa, Hector Ezequiel Lagos, para ser agregado a la investigación que se lleva adelante en el expediente 2842/13, que se inició a propósito de la denuncia de hechos sumamente graves que realizaron los delegados de los trabajadores del Instituto de Colonización.

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