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Dic 15 2014

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Denuncian superpoblación de presos y colapso de las comisarías de Sáenz Peña

Fuente: http://www.diarionorte.com/article/116128/denuncian-superpoblacion-de-presos-y-colapso-de-las-comisarias-de-saenz-pena

SAENZ PEÑA (Agencia) – Superpoblación de presos, celdas en malas condiciones, falta de inversión estatal, además de la falta de personal policial para guardia y custodia de presos, fue el cuadro expuesto en un informe por la Fundación Nelson Mandela, que describe una serie de situaciones que se vienen dando en los cuatro lugares de detención de Sáenz Peña.

El informe habla de un colapso de las unidades policiales y expone que en los últimos 20 meses se registró la detención de un total 2786 personas mayores de edad, de las cuales 2684 fueron varones y 102 mujeres.
Indica el informe de la entidad que la superpoblación registrada en la mayoría de los centros de detención es un factor de conflictos, potenciales y concretos, entre los detenidos y el escaso personal policial existente en las comisarías de Sáenz Peña.

El complejo penitenciario 2 es una de las últimas obras de infraestructura y ya está colapsado. Hace casi dos años hubo un violento motín en el que personal policial fue tomado de rehén y se produjeron heridos y destrozos.

 

 

“Los centros de detención de Sáenz Peña son los mejores exponentes del colapso de la infraestructura y del estado de abandono de varias décadas de las unidades policiales de la provincia del Chaco”, señala, agregando que los datos surgen del informe suministrado por la Jefatura de Policía en base al cuestionario elaborado por el Centro Mandela.

La situación

En Sáenz Peña existen cuatro centros de detención en igual cantidad de comisarías. Cuentan con un total de nueve celdas y una superficie cubierta de 89 metros cuadrados. De acuerdo con los jefes de comisaría, según el informe de la Fundación Nelson Mandela, las nueve celdas tienen una capacidad instalada para alojar a 29 personas. Pero en relación con el indicador técnico de 5,4 metros cuadrados por detenido, aceptado como regla mínima que debiera aplicarse en todos los establecimientos donde se encuentran personas privadas de libertad, las nueve celdas existentes deberían albergar solamente a 17 presos.

Durante el período analizado en las cuatro comisarías de Sáenz Peña se registró la detención de un total de 2786 personas mayores de edad, de las cuales 2684 fueron varones y 102 mujeres. Alojados a disposición de sus familiares figuró un total de 686 menores de edad.

El promedio

El complejo penitenciario 2 es una de las últimas obras de infraestructura y ya está colapsado. Hace casi dos años hubo un violento motín en el que personal policial fue tomado de rehén y se produjeron heridos y destrozos.

Esto arroja un promedio mensual de detención de 87 personas mayores de edad y 21 menores, dato que revela una extraordinaria superpoblación de presos en las cuatro comisarías. La propia policía reconoció que la capacidad máxima del total de celdas es de 29 personas, aunque en realidad es de 17 presos, o sea que la superpoblación de detenidos supera el 70 % de lo estipulado por las reglas mínimas de espacio/presos (5,4 metros cuadrados).

“Zona roja de los delitos y contravenciones”

El informe de la Fundación Nelson Mandela expone que Sáenz Peña es una de las zonas rojas de delitos y contravenciones en toda la provincia.
Señala que la realidad penal carcelaria y de los establecimientos donde permanecen transitoriamente detenidas muchas personas demuestra que las autoridades policiales, judiciales y del Poder Ejecutivo violan las pautas más básicas y elementales que están obligados a cumplir y a hacer cumplir en materia de condiciones bajo las cuales deben funcionar los establecimientos donde permanecen los presos. No se cumplen las pautas de separación de categorías de detenidos y las condiciones de habitabilidad. Son extremadamente reducidas las superficies de las celdas y de los calabozos. Faltan ropa de cama y recursos para dar de comer a las personas privadas de libertad, entre otros rubros básicos establecidos por ONU.

La propia Jefatura de Policía ha identificado la falta de inversión en infraestructura, que data de por lo menos treinta años. Pero no ha logrado persuadir a los distintos niveles del Gobierno que deben asignar las partidas presupuestarias para la refacción, ampliación, y construcción de nuevos edificios policiales. Nuevamente estas partidas no fueron incluidas en el presupuesto policial para el próximo ejercicio 2015, lo que indica -a las claras- que la política del Gobierno es continuar desinvirtiendo en materia de seguridad pública, a pesar de los insistentes reclamos sociales de la población de Sáenz Peña.

Menores: ¿cuál es su incidencia?

La incidencia de los menores en conflicto con la ley es del orden del 20% del total de las personas privadas de libertad en los cuatro centros de detención de Sáenz Peña, que es mayor que la registrada en el Gran Resistencia, que en igual período tuvo una incidencia del 17%. En cuanto a las mujeres privadas de libertad, la incidencia es muy poco significativa; tanto en Sáenz Peña como en Resistencia, fue del 2% sobre el total de presos.

Focos de conflictos

Se reconoce que la superpoblación registrada en la mayoría de los centros de detención es un factor de conflictos, potenciales y concretos, entre los detenidos y el escaso personal policial existente en las comisarías de Sáenz Peña. Para graficar comparativamente esta situación, se confronta la capacidad total de alojamiento de los cuatro centros de detención de Sáenz Peña con la Comisaría Cuarta de Villa Don Enrique de esta ciudad; el resultado marca que tienen los mismos espacios en metros cuadrados de celdas por presos, con la diferencia de que la de Resistencia atiende en su jurisdicción a una población cercana al 50% de la de Sáenz Peña.
Aunque el promedio diario de detenidos en la segunda ciudad chaqueña es levemente inferior al del Gran Resistencia, se comprobó que el déficit de lugares de detención es del 70% de la capacidad instalada. Si se contemplara y proyectara el mayor número de detenciones que se producen por sobre el promedio diario en algunos días del mes, la necesidad de infraestructura crece a más del doble de la capacidad instalada actual. El déficit se agrava cuando se realizan megaoperativos porque se detiene a muchas personas, principalmente por contravenciones. Semanas pasadas se detuvieron a alrededor de 40 personas, según los medios periodísticos.
Los jefes de unidades policiales de toda la provincia describieron la pésima situación de los centros de detención durante el periodo comprendido entre los años 2012 a agosto de 2014. Informaron, en su mayoría, sobre el mal estado de los edificios, la situación deplorable de la infraestructura sanitaria y eléctrica, la insuficiencia de elementos contra incendios, aunque la comisaría primera tiene su frente muy bien pintado. Faltan colchones ignífugos, ropa de cama, así como también recursos para dar de comer a los detenidos.

También mencionaron la falta de personal para guarda y custodia de los presos hace que, la mayoría de las veces, estas tareas deben ser absorbidas por suboficiales que se desempeñan como encargados de guardia y que, por lo general, trabajan sobrecargados en las comisarías. Estos empleados policiales tienen la responsabilidad de supervisar y registrar los ingresos y egresos de personas y bienes a la unidad, deben organizar la recepción del público, atender el teléfono y la radio policial, informar novedades a los superiores y a transmitir directivas, entre otras múltiples funciones que deben cumplir simultáneamente. Esta diversidad de tareas complica el buen funcionamiento del servicio en las comisarías, que generalmente es prestado con mucha deficiencia y escasa efectividad. En algunos casos, el mal funcionamiento desemboca en conflictos entre el personal policial y en malos tratos, castigos y severidades que se aplican a los presos, sobre todo durante las guardias nocturnas.

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