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Nov 26 2014

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Chaco una gran empresa para desmontar: en severo riesgo ambiental y de su ecosistema

 

En la tarea de investigación social, de datos y de realidades del Centro Mandela, nos inclinamos por la información oficial de los desmontes proporcionados por INTA, hasta mediados de este año. De una tabla que elaboraron para toda la región, tomamos solamente los datos correspondientes a Chaco. A partir de esta fuente, se analizarán los Departamentos de la zona semiárida que es, a nuestro entender, donde se produjeron y se repiten intensamente los desmontes. Los datos volcados a la tabla que sigue reflejan un escenario escalofriante dado que los desmontes atacaron los territorios más frágiles y vulnerables del Chaco seco, con consecuencias negativas que ya se han puesto en evidencia, que sumados afectan estructuralmente el equilibrio ambiental de todas las regiones y permite plantearnos cual será el grado de sustentabilidad del ecosistema en el curso de las próximas tres décadas. La posible respuesta es marcadamente pesimista, a punto tal que el desbalance ambiental signará el cuadro de profunda crísis que viene en materia de biodiversidad, con posibles futuras pérdidas cuantiosas, algunas de las cuales serán irreversibles e irreparables.

Entre 1977 y agosto de 2012 se desmontaron 1.361.257 hectáreas

El gráfico elaborado por INTA es una muestra cabal de los avances sostenido de los desmontes, agresivos y sin controles, que se produjeron en áreas semi frágiles o directamente frágiles y altamente vulnerables. En la Tabla que sigue, se desagregan los desmontes por Departamentos, año a año, que totalizaron 1.653.060 hectáreas en el período comprendido en la superficie acumulada hasta 1976 y agosto de 2012, que confrontados con las escasas forestaciones evidencian el notable desajuste en el manejo de los recursos naturales, con epicentro en el monte nativo, con profunda afectación del ecosistema y de la biodiversidad. En la depredación ha tenido mucho que ver el Instituto de Colonización de Chaco, que permitió y auspicio el saqueo de las tierras y de los montes fiscales, a través de adjudicaciones irregulares de grandes superficies de tierras públicas a empresarios que desmontaron para cambiar el sistema de uso de suelo (agricultura) y a productores forestales para sacar madera del bosque nativo.

En el lapso 1977 a agosto de 2012 se desmontaron 1.361.257 hectáreas, según INTA. No cuentan con información a partir de septiembre de 2012 a noviembre de 2014, en que los desmontes fueron intensos. No obstante ello, según los datos que aparecen en el informe de SA y DS para Chaco nos
sorprende las más de 50.000 hectáreas de desmontes por año en el período 2011/2013, según
la columna 6 de la Tabla que se publica más abajo. Los porcentajes anuales de la columna 5 de la Tabla de pérdida bosques también son alarmantes ya que el último año analizado aumentó notablemente

 

Tabla de desmontes realizados hasta 1976 y el período 1976/2012, por Departamentos. Total desmontados: 1.653.060, 70

Para comprender la Tabla anterior, deben entenderse que la 1ª columna corresponde a los Departamentos; la 2ª, refleja el total de la superficie natural de cada Departamento; la 3ª, grafica la superficie desmontada hasta 1976; la 4ª, los desmontes realizados en el período 1976 /1986; la 5ª, los desmontes hasta 1996; la 6ª, los desmontes hasta el 2000; la 7ª los desmontes realizados por año hasta 2012. La columna 18 sintetiza el total acumulado por Departamento. Finalmente, se calculó el resultado total de los desmontes, que ha sido de 1.653.060 hectáreas en el período registrado.

Desmontes producidos en el período 2000/2012

Los responsables

En la edición del pasado 29 de noviembre diario NORTE publicó la nota que tituló “La tala indiscriminada se llevó 218.034 hectáreas de bosques en el Chaco”, basándose en un informe de CLARÍN. Tales desmontes se produjeron entre 2007 y 2013. No debe perderse de vista entre el año 2007 y 2010 estaba prohibido desmontar en el Chaco.

La información estaba disponible, y la capturamos, en el portal de la Secretaría de Medio Ambiente de la Nación, que no la difundió masivamente a pesar de su estratégico valor ambiental. Días después de la publicación de CLARÍN intentamos abrir nuevamente la página institucional de la referida Secretaría y la cerraron por “mantenimiento”, quizás porque en ese organismo nacional están algunos responsables de los desmontes, como lo son los ingenieros Omar Yudis y Enrique Orban, que dependen de la jefatura de gabinete.

Tampoco hay que olvidar que los desmontes informados por la Secretaría de Ambiente de la Nación y por SA y DS solamente fueron realizados para agricultura, o sea que no contemplan otros tipos de pérdidas del bosque como los deslindes, caminos y pérdida de biomasa del bosque por la tala selectiva, lugares que en realidad quedaron con superficies boscosas vacías de árboles con valor forestal.

La Universidad de Maryland, junto a Google, usando imágenes Landsat y programas de extraordinaria precisión midieron las pérdidas de los dos tipos. El total para Chaco desde 2007 a 2012 (no calcularon aún para 2013) fue de 342.236 ha., que establece un promedio por año de 57.000 ha. desmontadas, lo que es una calamidad. Estas cifras, que ahora parecen alarmantes, fueron denunciadas en su momento por Greenpeace y mensualmente por el Centro Mandela, en base al resultado del monitoreo que realizó la Ong Guyrá de Paraguay.

Ademas, se agudiza la crísis del balance ambiental chaqueño si consideramos que la casi totalidad de los desmontes realizados entre 2007 y 2013 se ubicaron en zona amarilla, o sea prohibida; y los que se ubicaron en zona verde, se encuentran en el Dpto. Brown, en suelos clase de uso IV, donde la agricultura tiene restricciones severas por erosión y sales.

Todo lo ocurrido tiene responsables; en 2007, la directora de Bosques era Mercedes Conti y Bruno Schwesing era Subsecretario de Recursos Naturales; después siguieron el Dr. Miguel Chaquirez, como director de Bosques y Mario Bejarano como Subsecretario de Recursos Naturales; y los más destacados fueron los ingenieros Miguel Ángel López, director de Bosques y Miguel Brunswig, Subsecretario de Recursos Naturales, quien paradójicamente es el actual Ministro de Ambiente. Toda una estructura perfectamente organizada para desmontar.

Notable pérdida de monte

En los informes plenos y objetivos se consideran como pérdidas de montes a superficies desmontadas para cambio de uso del suelo y la pérdida de cobertura de las copas de árboles ocasionadas por la extracción de madera, que derivan de las explotaciones forestales. También quedan comprendidos los desmontes para realizar deslindes de predios, para abrir caminos o picadas para transitar o para trazados de electrificación, y toda otra forma de afectación de la cobertura boscosa. Esta determinación es, sin dudas, la más completa. La realizó para todo el mundo la Universidad de Maryland y Google mediante el uso de imágenes Landsat. Determinaron que en el lapso 2000/2012 en Chaco se desmontaron 1.600.000 hectáreas.

Salvo los desmontes para cambio de uso de suelo, en las restantes intervenciones existen superficies de montes pero con menos árboles, lo que genera pérdida de masa y consecuencias posteriores inevitables. Estas situaciones son generalmente aprovechadas por los productores (explotadores) forestales para acelerar sus explotaciones, conjuntamente con los carboneros, que operan sin ningún control estatal que limiten las grandes extracciones que realizan día a día, sobre todo en Zona Amarilla, especialmente en El Impenetrable.

Como ejemplo de la incorporación de estos tipos de pérdidas de masa boscosa, el Mapa 3 muestra la zona comprendida entre Misión Nueva Pompeya y La Fidelidad, donde no hay desmontes sino pérdidas de cobertura por la extracción de árboles que va en rojo. Lo pintado en verde es monte y lo que va en negro es pérdida anterior. Aquí depredaron los productores (explotadores) forestales.

 

Irrisoria forestación

Siempre se otorgaron importantes beneficios desde Nación para fomentar la actividad forestadora. Desde las desgravaciones impositivas de los montos invertidos en la actividad y, posteriormente, los anticipos de los pagos de los montos para realizar las tareas que supone forestar, se pasó a la actual promoción contemplada en la ley 25.080, vigente desde 2000, que consiste en el pago sobre tareas realizadas del 80 % de los costos de la plantación y de los cuidados posteriores.

Sin embargo, Chaco dio muy poco impulso a esta promociones. Las forestaciones fueron y son escasas producto de la idiosincrasia del productor chaqueño y la falta de compromiso del Estado para exigir el cumplimiento de las forestaciones obligatorias derivadas de los planes de desmontes, a lo que se sumó las fallas –continuas y sistemáticas- en la tarea de promoción institucional de esta actividad, que en los hechos está absolutamente pendiente. Los datos objetivos relevados comprueban que nada se ha hecho en materia de forestación, a contrario del avance, indiscriminados y acelerado, de los desmontes, de los silvopastoriles y de las explotaciones forestales, que en conjunto diezmaron el monte nativo chaqueño en el curso de los últimos años.

Los pocos productores que solicitaron los interesantes beneficios de la actual ley (25.080) deben soportar las penurias de un organismo burocrático y deficiente que es el IIFA, a cuyo cargo está la responsabilidad de promover y recepcionar los planes de forestación para pre-aprobarlos y enviarlos a Nación. La decidia en los trámites es mayúscula. Las demoras insumen años.Los trámites para que Nación pague se transforman en verdaderos laberintos.

Se inspeccionaron 589 hectáreas forestadas con algarrobo

El único registro creíble que encontramos en cuanto a forestaciones, anteriores a la ley 25.080, figura en el blog http://chaco-forestal.blogspot.com.ar/p/informacion-tecnica_20.html. A través de este sitio se puede acceder a toda la información sobre el sector forestal de la Regíon Parque Chaqueño, actualizada por los técnicos regionales de la Dirección de Producción Forestal, de la Dirección Nacional de Producción Agrícola y Forestal, del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de Nación. Allí se informa que en la provincia de Chaco se ha implementado un programa de promoción provincial -Plan Provincial de Expansión Forestal 1991/ 2005- a través del cual se han financiado la implantación de 2.930 hectáreas de algarrobo. A partir del año 2000 y hasta la fecha, la promoción forestal se realizó a través de la ley 25.080 y su modificatoria (26.432), inspeccionándose 589 hectáreas de forestación con algarrobo. Este dato revela claramente las metas y los objetivos de Nación y Chaco en el manejo de los recursos naturales, con eje en el monte nativo. Es tan insignificante el financiamiento como las forestaciones que efectivamente se realizaron, que difieren notablemente en hectáreas si lo confrontamos con los fondos recibidos por los productores.

Cuando se habla de 2930 hectáreas en el período 1991/2005, el dato debe ser parcial porque comprende la forestación de algarrobo. También se forestó con eucaliptos. Pero aunque se le agreguen, las cifras no son significativas ante la superficie desmontada.O sea que la deforestación ha sido insignificante ante el flajelo de los desmontes masivos.

El cuadro que sigue es una parte del que fuera elaborado por el organismo responsable de la aplicación de la ley 25.080. Está actualizado a agosto del 2014.

El cuadro elaborado por la autoridad adminsitrativa de aplicación de la ley 25.080. Actualizado a agosto del 2014.

Si bien se habría forestado un total de 2201 hectáreas desde el inicio de la promoción hasta agosto de 2014, evidentemente la superficie es mínima, que de ninguna manera puede neutralizar los efectos negativos de los desmontes y de las explotaciones forestales y, por añadidura, el efecto de desequilibrio ambiental que provocan las intervenciones contra el monte nativo. La cuestión se agrava porque en la superficie (2.201 ha.) supuestamente forestada están incluidas otras actividades, como las superficies de podas y raleos de plantaciones, más las superficies de bosques nativos enriquecidos, lo que naturalmente minimiza las consecuencias negativas de la forestación.

El final del monte nativo chaqueño

En Chaco históricamente se desmonta a mansalva y sin control real y efectivo. Según el penúltimo inventario forestal de 2005, quedaba un saldo de monte de 4.990.000 hectáreas. No consideraron las explotaciones forestales y las restastes intervenciones contra el monte. Criticamos severamente ese inventario porque siguiendo las investigaciones de Valerio Agustín Gustin, quien realizó el último inventario forestal objetivo en 1978, que no terminó por la presión de los intereses corporativos y políticos, ya daba cuenta que en Chaco quedaba un total de 3.680.000 hectáreas, aproximadamente, a 2005, sin que se conociera la salud del monte. El inventario forestal del año 2011 fue aún más absurdo dado que se manipularon los datos recogidos y el procesamiento de los mismos. Curiosamente este inventario coincidió con el resultado del anterior, señalando que existía un saldo de montes de casi 5.000.000 de hectáreas, como si en el período 2005/2011 no se hubieran producido desmontes, cuando el promedio anual en esos años no fue inferior a 25.000 hectáreas de desmontes legales o autorizados, a los que deben sumarse los ilegales, que ahora surge producto de las fuentes consultadas.

En definitiva, en pocas décadas más el Chaco se quedará sin monte nativo. Esto se puede producir a través de nuevos permisos de desmontes en zonas verdes, en desmontes clandestinos en las mismas regiones y en las zonas amarillas, donde están prohibidos, aunque violan tales limitaciones recategorizando predios. Se sumará la expansión de la frontera forestal para continuar sacando madera, que Chaco no califica como desmontes pero que por la intencidad de las explotaciones disminuye la cantidad de especies por hectárea a niveles extremos, hasta constituír desmontes encubiertos. Esta es la cruda realidad, que por la matríz productiva que auspician los gobiernos de distintos colores políticos, posibilita pronosticar un panorama desolador, que afectará estructuralmente el equilibrio ambiental y el ecosistema, hasta su probable extinción, con consecuencias sociales y sanitarias que no se puede ponderar por ahora.

Fuentes y datos:
1)http://www.ambiente.gov.ar/archivos/web/UMSEF/file/LeyBN/monitoreo_bn_2011_2013_ley26331_umsef_sinanesinan.pdf: en este link está la información sobre los desmontes producidos en el período 2011/ 2013. La investigación fue realizada por SA y DS.
2)http://www.ambiente.gov.ar/archivos/web/UMSEF/file/LeyBN/monitoreo_bn_2011_2013_ley26331_umsef_anexoiii_cartografia.pdf: en este link se publica la cartografía correspondiente.
3)http://www.greenpeace.org/argentina/Global/argentina/report/2013/bosques/Ley%20de%20Bosques.%205%20a%C3%B1os%20con%20pocos%20avances%20FINAL.pdf.: en este link Greenpeace analizó y publicó su informe sobre este tema, a los 5 años de la entrada en vigencia de la Ley 26.331

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