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Nov 17 2014

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CONTINUAN LOS ABUSOS CONTRA LOS POBLADORES DE EL IMPENETRABLE

Como una buena noticia, no hace mucho tiempo el Banco del Chaco inauguró una sucursal en El Sauzalito, ubicado a 580 km de Resistencia. Las publicaciones oficiales fueron abundantes. El gobierno chaqueño ponderó el esfuerzo y destacó lo que sería un nuevo aporte para el progreso en El Impenetrable. Esto generó una expectativa altamente positiva en la población urbana de dicha localidad y, sobre todo, de aquellos que viven en los parajes, algunos de los cuales tienen sus ranchos a más de 80 km. de aquella localidad.

También se beneficiarían del servicio bancario los pobladores de Fortín Belgrano, El Tartagal, Tres Pozos, El Vizcacheral, Pozo del Gato, Quebrachal, El Ballado, Sauzal, Wichi-El Pintado, Santa Rita y todos los restantes pequeños parajes intermedios, que con anterioridad debían recurrir a la sucursal de la localidad de Nueva Pompeya, distante a 100 km. de El Sauzalito, para poder cobrar sus sueldos o beneficios sociales.

Prometieron que se habilitarían tres cajeros, de los cuales finalmente funcionó solo uno. Actualmente la atención al público se presta solo los días miércoles jueves y viernes, con un único cajero. Muchas veces el operador no se presenta a su lugar de trabajo. En esos casos, el servicio se posterga para la semana siguiente.

Se prometió un servicio ágil y eficiente. La promesa no solo sería reparadora, sino que generó muchas expectativas, aunque ahora solamente predominan las decepciones y los reclamos. Son múltiples los usuarios insatisfechos porque en la sucursal deben cobrar sus sueldos 1860 personas que trabajan en el Estado, desempeñandose en las áreas de educación, salud, producción, policía y empleados municipales, además de los agentes que prestan servicios en Sameep (agua) y Secheep (energía eléctrica). En esa sucursal también deben cobrar sus beneficios sociales 2.400 personas. A su vez, 1.200 pobladores podrían pagar las facturas por los bienes y servicios que reciben. Los comerciantes supuestamente operarían con agilidad en la nueva sucursal del Banco del Chaco en El Sauzalito; sin embargo, nada de esto ocurre con regularidad y eficiencia.

La promesa permanece incumplida. La sucursal no funciona con agilidad ni eficiencia. Por el contrario, es todo un desafío cobrar y pagar en la entidad. Repetidamente se forman largas y multitudinarias colas de aquellos que quieren operar con el Banco. Algunas duran dos o tres días. En esos casos, los pobladores de los parajes y de otras localidades tienen que hacer el aguante en el lugar, lo que supone que “los coleros” deben gastar lo poco que tienen para financiar sus estadías de espera en El Sauzalito. Muchos terminan durmiendo a la interperie. Utilizan los baños públicos o de algunas familias solidarias. Mientras tanto, nadie se hace responsable de esta grave situación. Ni siquiera avisan lo que ocurrirá el día siguiente a los que esperan en las largas colas. No anuncian las demoras, como tampoco las razones o los motivos del mal funcionamiento de la sucursal.

El pasado viernes 14 de noviembre el servicio bancario se complicó se cayó el sistema que impidió el funcionamiento de la caja. En la cola estaban amontonadas cientos de personas, que debieron volver a los parajes porque seguía el fin de semana. O sea que nuevamente tuvieron que viajar el lunes 17 para intentar cobrar o pagar.

Esta es otra muestra de la matríz de malos tratos y de malos servicios que se brindan en El Impenetrable. Probablemente, estas situaciones irregulares e incumplimientos por parte del Estado se apoyan en el pensamiento silencioso de que la población de esa amplia y postergada región del norte chaqueño es tolerante al extremo, paciente y comprensiva, hasta el abuso.

Definitivamente la población que habita esta zona, sobre todo los indígenas y los criollos pobres, son víctimas cautivas de un sistema perverso, en el que sobresale la gestión dehumanizada de los sucesivos gobiernos. Aunque parezca que esa realidad no va a cambiar, mantienen las esperanzas de continuar sus reclamos en términos pacíficos y muy civilizados. Pero, los gobernantes debieran cambiar sus ideas y actitudes frente a la población más retrasada del Chaco porque alguna vez pueden cambiar las metodologías de tales reclamos, y eso puede complicar a todos, incluso a los que lucran con la pobreza y la explotación de las comunidades indígenas y de los criollos norteños.

Pareciera que en esta población se están gestando las primeras señales de cambio en la forma de defender y de reclamar sus derechos, a pesar de la cegera y de la sordera de los gobiernos. Es posible, entonces, que los gobernantes escuchen y tomen nota de lo que ocurre en El Impenetrable, esta vez con epicentro en El Sauzalito. Naturalmente que la primera responsabilidad le cabe a las autoridades del Banco del Chaco, que quizás ignoren lo que ocurre en la sucursal de tal localidad. Debieran ocuparse de resolver este grave problema, tomando las medidas necesarias para que la referida sucursal funcione eficientemente, durante todos los días de la semana, habilitando los tres cajeros. De ese modo se evitarán las largas y penosas colas de los usuarios más excluidos de la provincia.

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